Chivu destaca la reacción del Inter tras remontar dos goles al Udinese
El Inter volvió a exhibir su versión más vertiginosa en la Serie A: un equipo capaz de marcar con facilidad, pero también de vivir al límite. Tras verse 2-0 abajo en casa frente al Udinese, los nerazzurri reaccionaron y evitaron la derrota, repitiendo un escenario que ya habían atravesado recientemente ante el Napoli. Cristian Chivu valoró la respuesta de sus futbolistas, aunque admitió que el inicio del partido dejó aspectos por corregir.
El técnico consideró que durante los primeros 25 minutos faltó la energía necesaria para ejecutar el plan previsto y reconoció el mérito del Udinese al aprovechar esa situación. Aun así, destacó la capacidad competitiva de su equipo para mantenerse en el encuentro. “Sabemos hacer muchas cosas bien, podemos marcar muchos goles y sostener un nivel alto. Me gustó que el equipo siguiera peleando y no quisiera perder”, resumió.
La producción ofensiva del Inter está siendo sobresaliente: suma 14 tantos en sus cuatro primeros compromisos de liga, la cifra más alta del fútbol italiano. Sin embargo, también ha recibido ocho goles en ese tramo, un contraste que explica los partidos abiertos que está protagonizando el vigente campeón.
Chivu no esquivó la preocupación por las concesiones defensivas, aunque vinculó esos riesgos a la identidad que pretende consolidar. El Inter acumula muchos hombres en ataque y, cuando pierde la pelota, queda expuesto a las transiciones rivales. Para el entrenador, es una consecuencia asumida de un fútbol intenso y ambicioso, aunque insistió en que hay margen de mejora durante una temporada todavía larga.
“Si dijera que no me preocupa, no sería entrenador”, afirmó. “Con la intensidad y la propuesta que tenemos asumimos ciertos riesgos. En el gol de Barella, por ejemplo, la presión tras pérdida fue buena. No somos perfectos ni buscamos serlo; debemos seguir trabajando”. El rumano remarcó además que ningún equipo alcanza la perfección y que su intención es preservar tanto los principios futbolísticos como los valores humanos del grupo.
Respaldo a Josep Martínez y alerta antes de Roma
El otro foco de la comparecencia estuvo en la portería. Chivu salió con firmeza en defensa de Josep Martínez, cuestionado en las últimas semanas, y rechazó que exista un problema entre los guardametas del plantel. El entrenador recordó que la temporada anterior las críticas se habían concentrado en Yann Sommer y pidió que no se convierta a los arqueros en un asunto permanente de debate.
“Defenderé a Pepo Martínez hasta el final, igual que a Ivan Provedel o a cualquier otro”, señaló. “No tenemos un problema en la portería. Todos pueden equivocarse, yo también”. El técnico subrayó que Provedel, al que calificó como un gran guardameta, tendrá oportunidades por méritos propios y no por una decisión tomada desde la compasión.
El calendario no ofrece demasiada tregua. El Inter visitará ahora a la Roma de Gian Piero Gasperini en el Stadio Olimpico, en un duelo de enorme peso antes del parón internacional. Ambos conjuntos llegan con pleno de victorias después de cuatro jornadas, por lo que el choque se perfila como una primera prueba relevante en la carrera por el Scudetto.
Chivu deberá seguir de cerca el estado físico de varias piezas importantes. Hakan Calhanoglu continúa en duda por una molestia muscular en el aductor, mientras que John Stones preocupa después de abandonar el último encuentro al cumplirse una hora de juego. “Es un partido importante antes del parón; luego me quedaré solo con tres jugadores, pero seguiremos adelante e intentaremos mejorar sobre la marcha”, concluyó el entrenador interista.