Collina sale en defensa del árbitro tras la polémica Egipto-Argentina
El máximo responsable arbitral de la FIFA, Pierluigi Collina, salió en defensa de los árbitros tras la polémica que estalló en el Mundial, después de que la selección de Egipto denunciara “errores graves” por parte del colegiado en su derrota en octavos de final ante Argentina.
Key takeaways
- Pierluigi Collina respaldó a los árbitros tras las críticas de Egipto por decisiones consideradas “graves” en el duelo ante Argentina.
- La federación egipcia pidió que el árbitro francés François Letexier y su equipo fueran enviados de vuelta por su actuación el martes.
- Egipto, a través de su entrenador Hossam Hassan, insinuó un posible favoritismo hacia Argentina por parte de la FIFA.
- Collina recalcó que el arbitraje del Mundial no puede ser influido por nadie, ni siquiera por el presidente de la FIFA.
- El debate se conectó con la polémica previa sobre la suspensión de un partido a Folarin Balogun tras una intervención vinculada a Donald Trump.
Egipto cargó contra Letexier y su equipo
La Federación Egipcia mostró su enfado con François Letexier, árbitro francés, y el resto del cuerpo arbitral, solicitando que fueran apartados tras las decisiones que molestaron al conjunto africano en el partido del martes. Egipto terminó cayendo 3-2 ante los actuales campeones, en un encuentro en el que encajó tres goles en la recta final.
El entrenador egipcio, Hossam Hassan, elevó el tono al sugerir que detrás de algunas decisiones habría intención de mantener a Argentina en el torneo. En sus palabras, dejó entrever que “quizás” se buscaba conservar al campeón del mundo dentro de la competición.
La FIFA y Collina cierran filas: “No hay influencia”
El cuestionamiento se produjo poco después de otra controversia relacionada con una sanción en el fútbol estadounidense: la FIFA suspendió una sanción de un partido para el delantero Folarin Balogun tras una intervención vinculada al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Trump habría reclamado ante el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, por la tarjeta roja que Balogun recibió en el triunfo de su selección ante Bosnia-Herzegovina.
En respuesta a las acusaciones, Collina, jefe de arbitraje, sostuvo que sus oficiales no pueden ser condicionados por nadie. “Por supuesto, en el fútbol siempre existe espacio para conversaciones constructivas sobre decisiones, pero las acusaciones sin fundamento no tienen cabida en nuestro deporte”, afirmó.
Además, señaló que la integridad de los árbitros del Mundial no debe ponerse en duda. “Cuando esto ocurre, puede provocar reacciones que deriven en amenazas hacia ellos y hacia sus familias. Eso no está bien”, agregó.
Collina remarcó también que “nadie” puede sostener que el arbitraje de la FIFA se vea influido por alguien, ni siquiera por el propio presidente de la organización.
Las jugadas que encendieron la polémica en el Egipto-Argentina
Egipto se mostró especialmente contrariada por decisiones tomadas en los minutos finales del partido. Cuando el equipo dirigido por Hassan ganaba 1-0, los “faraones” vieron cómo les anularon un segundo tanto. La razón que se señaló fue que Marwan Attia fue sancionado por pisar el pie de Lisandro Martínez al inicio de la jugada; aun así, Egipto logró marcar su segundo gol nueve minutos después.
También hubo reclamos antes del gol de Enzo Fernández en tiempo de descuento. Egipto alegó que Hamdi Fathy fue derribado por Alexis Mac Allister, y al mismo tiempo consideró que debió sancionarse un penal cuando Mohamed Salah cayó tras una acción en la que intervino Julián Álvarez. Sin embargo, la jugada siguió y el desenlace terminó llegando en el otro arco.
Collina explica el criterio del VAR y el contacto
Al abordar las quejas, Collina argumentó que las repeticiones evidencian que Attia “pisa claramente” el pie de Martínez. En ese sentido, sostuvo que “creemos que una falta es una falta”. Subrayó que, aunque el error parezca “evidente” o no desde el campo, el árbitro puede no verlo en el momento, pero el VAR tiene la capacidad de intervenir si corresponde.
Asimismo, explicó que si en la jugada previa a un gol no se detecta infracción, el VAR le indicará al árbitro que continúe, sin sancionar nada. “Pisar el pie de un rival es una falta”, puntualizó, diferenciándolo de una acción en la que un defensor toca primero el balón y después realiza un contacto normal en el desarrollo del juego, donde no se comete falta.
Para reforzar su postura, Collina recordó otro ejemplo del mismo partido: la valoración final fue que el árbitro y el VAR consideraron como contacto propio del juego entre el argentino Julián Álvarez y el egipcio Mohamed Salah, identificados ambos como números 10 en sus selecciones.