Como afrontará una noche histórica de Champions League en un Stadio Giuseppe Sinigaglia lleno, pero con un gesto significativo de su directiva hacia quienes sostuvieron al club mucho antes de su actual proyección internacional. Ante la escasez de localidades, varios dirigentes, incluido Mirwan Suwarso, renunciarán a sus asientos de la zona VIP para entregárselos a aficionados nacidos en 1950 o antes.
La medida busca reconocer a los seguidores que acompañaron a la entidad durante sus etapas más difíciles, desde los problemas financieros hasta el paso por categorías amateur. El crecimiento del equipo, impulsado por el respaldo del Djarum Group, lo ha llevado desde los niveles inferiores del fútbol italiano hasta el gran escenario continental, mientras el club también trabaja en la expansión de su marca fuera de Italia.
Suwarso explicó que el lleno total y el límite de entradas obligan a dejar fuera a numerosos hinchas. Por ello, los responsables del club han optado por ceder sus plazas para el próximo compromiso europeo a los seguidores de mayor edad, aquellos que han estado presentes a lo largo de las distintas épocas y divisiones de Como.
Un Sinigaglia renovado, pero con aforo limitado
La demanda se produce en un momento especialmente complejo para el estadio. Durante el verano, el Giuseppe Sinigaglia fue sometido a una amplia remodelación para ajustarse a las exigencias de UEFA: se reconstruyó por completo la Curva Ovest, se renovó y amplió el terreno de juego y se mejoraron la iluminación, los espacios de prensa y los servicios de hospitalidad.
Sin embargo, las normas para las competiciones continentales han reducido la asistencia permitida respecto de los partidos de Serie A. El recinto puede superar los 12.000 espectadores en la competición doméstica, pero para la Champions su capacidad se sitúa cerca de las 11.000 personas. La principal restricción afecta al sector Distinti, donde existen estructuras tubulares que no cumplen los requisitos de seguridad y comodidad establecidos para los encuentros UEFA.
El reto deportivo ante un rival alemán
Sobre el césped, Como tendrá una prueba de máxima exigencia frente a un conjunto alemán habituado a competir por avanzar en las rondas eliminatorias. La ilusión por el estreno continental convive con una realidad evidente: solo nueve integrantes de la plantilla han participado previamente en la Champions League.
El equipo confía en que el empuje de su público compense esa falta de experiencia. Nico Paz atraviesa un momento que despierta expectación, mientras que Moise Kean podría entrar en el once inicial tras haber dejado señales positivas en el comienzo de la temporada italiana. Baturina y Chalobah aparecen como piezas llamadas a aportar temple en una cita en la que Como buscará convertir su ambiente local y su notable ascenso reciente en una sorpresa europea.