Corea del Sur ilusiona en el estreno: el relevo y la chispa del capitán
GUADALAJARA, México. La escena tiene un peso especial para Corea del Sur: debutar en el Mundial el día de la inauguración, entrar de relevo para sustituir a su capitán y, además, a quien muchos consideran el mejor futbolista de toda su historia. Y cuando parecía que el partido se les escapaba, llegó el momento de un hombre que esperaba su oportunidad.
Key takeaways
- Corea del Sur igualó a la vuelta de ocho minutos tras ir perdiendo ante República Checa en la primera jornada del Grupo A.
- El entrenador Hong Myung-Bo tomó una decisión clave al sacar a Son Heung-Min y darle entrada a Oh Hyeon-Gyu.
- Oh marcó el gol decisivo en el minuto 80, con una acción iniciada por Hwang In-Beom y remate que terminó entrando tras un desvío.
- El delantero, que llegó a Europa con su gran salto en el Celtic, suma experiencia en distintos países antes de su etapa actual en el Beşiktaş.
- Ki Sung-Yueng, capitán en el Mundial 2018, había señalado previamente a Oh como el joven con más proyección y acaparador de miradas.
El salto de Oh Hyeon-Gyu y el golpe táctico de Hong
La selección asiática se encontraba viva en su estreno: tras encajar primero frente a República Checa, Corea del Sur reaccionó y logró empatar ocho minutos después. Aun así, el resultado no estaba cerrado, y el equipo buscaba una vía para inclinar la balanza.
Son Heung-Min, quien ha cargado durante aproximadamente una década con las expectativas de todo un país, había trabajado con intensidad, pero hasta ese momento no encontraba la chispa para forzar una ocasión realmente clara dentro del área.
Con ese panorama, el técnico Hong Myung-Bo eligió un cambio de alto riesgo: Son salió del campo y entró Oh Hyeon-Gyu. El movimiento resultó determinante. Apenas once minutos después de su ingreso, Oh presenció cómo Hwang In-Beom se abría paso por el costado derecho y enseguida aceleraba hacia el poste cercano.
La entrega de Hwang fue baja y peligrosa, como suele ser habitual, y le dio a Oh el escenario perfecto para resolver con un remate inmediato. El balón encontró el fondo de la red con la ayuda de un desvío, y así llegó el 1-2 en el minuto 80 que terminó dando la victoria a Corea del Sur.
El efecto fue inmediato: Oh pasó de ser una opción a convertirse, prácticamente en el mismo instante, en una figura nacional.
Trayectoria europea, paciencia con el 9 y el respaldo de Ki
Si alguien cree que Oh es un “promesa” recién nacida, se equivoca. A sus 25 años ya vive su tercera etapa de club en Europa. Primero despegó en el Celtic, donde se abrió paso en la Scottish Premiership. Después dio un paso por la Pro League belga con Genk y, a inicios de este año, aterrizó en la Süper Lig turca para jugar con el Beşiktaş.
Sus números en Europa son sólidos, aunque no necesariamente explosivos: marcó 12 goles en 47 partidos con el Celtic; sumó 22 tantos en 73 encuentros con Genk; y hasta el momento acumula ocho goles en 16 juegos con el Beşiktaş.
Con todo, la dificultad para encabezar el ataque coreano no siempre es sencilla, sobre todo cuando un emblema como Son continúa siendo el hombre principal en el frente ofensivo.
Desde que recibió su primera convocatoria en 2022, Oh ha tenido que esperar su turno. La competencia también se intensificó en momentos en que Son jugó más abierto y quedaba un espacio para ocupar el rol de referencia en ataque.
Cho Gue-Sung aparecía como el candidato más fuerte tras su gran papel en el Mundial de 2022, aunque desde entonces ha vivido un tramo complicado con lesiones y problemas de salud. Además, Corea del Sur incluso miró hacia el fútbol local con Joo Min-Kyu, un jugador que no había tenido experiencia en el extranjero, durante las evaluaciones de posibles 9 antes del torneo.
Sin embargo, el dato que termina pesando es que, cuando el plan necesitaba alterarse ante República Checa, Hong apostó por Oh aun con Cho disponible desde el banquillo. La elección se leyó como una jugada maestra, y también como una decisión que una parte del entorno futbolístico coreano ya contemplaba.
En ese contexto, aparece la figura de Ki Sung-Yueng, capitán de Corea del Sur en el Mundial 2018. Ki construyó una trayectoria larga en Europa: disputó siete temporadas completas en la Premier League, jugando para Swansea City, Sunderland y Newcastle United. También tuvo una breve etapa en LaLiga con el Mallorca.
Pero su capítulo más ganador se dio con el Celtic, donde conquistó la Copa de Escocia y después el campeonato de liga en temporadas consecutivas.
Por similitud de caminos, no sería extraño que Ki tuviera un vínculo especial con Oh. Incluso si esa afinidad influyó en el interés por convertirlo en el jugador a seguir de la selección, el inicio del Mundial terminó confirmando su lectura.
El mensaje previo de Ki y la reacción de Oh tras el triunfo
Antes de que comenzara el torneo, Ki fue consultado y dejó una frase clara: “Creo que Oh Hyeon-Gyu es el mejor jugador joven en este momento. Ha anotado muchos goles y ha demostrado que puede competir en un nivel alto, así que pienso que hay que prestarle atención”.
Después de la proeza ante República Checa, Oh fue señalado como el elegido tras el reconocimiento de Ki, y su respuesta reflejó la humildad del momento. “¿Qué puedo decir? Solo puedo decir ‘gracias’ [a Ki]. Tengo que seguir empujando en cada partido, cada día, en cada entrenamiento, y tengo que demostrar mis cualidades”, señaló.
El delantero también habló del valor del triunfo. “Estoy muy feliz por la victoria [ante República Checa]. Significa mucho, porque el primer partido siempre es difícil, pero logramos ganar”.
Además, apuntó a la idea de que sumar en la primera fecha trae confianza. “Creo que ganar [el primer juego] nos dará confianza. Y estoy muy emocionado por el siguiente partido contra México”.
La probable continuidad ante México y el futuro del relevo
Todo indica que Son Heung-Min volverá a ser titular frente a México el jueves. En paralelo, tampoco parece probable una remodelación táctica profunda: el sistema que Corea del Sur utilizó contra República Checa fue el que mejor rendimiento les dio en el momento clave.
Ese escenario sugiere que Oh podría iniciar nuevamente desde el banquillo y esperar el instante para volver a inclinar un partido. Aun así, su aparición y su gol como revulsivo la jornada pasada dejaron una señal contundente: el equipo tiene alternativas cuando las cosas no salen como se planeó.
De cara al largo plazo, también se entiende el mensaje que deja este tipo de noches: la selección puede estar construyendo el camino hacia un futuro en el que Oh sea el relevo de Son como atacante principal. Por lo pronto, su impacto ya quedó demostrado, y Corea del Sur buscará sostener el arranque positivo con el que llega tras su victoria en el estreno del Mundial.
Y mientras la afición celebra, hay una coincidencia que quedó marcada: un ex capitán de Corea del Sur aseguró que lo veía venir desde el principio.