Corea del Sur reacciona: balón parado y victoria sobre la República Checa
La República de Corea parecía encaminada a un arranque frustrante en su campaña mundialista hasta que un gol de jugada a balón parado cambió el guion para la República Checa. A los 59 minutos, Ladislav Krejci se elevó sin marca y cabeceó para poner por delante a los europeos, justo cuando los anfitriones dominaban el control del balón y generaban las opciones más claras.
Sin embargo, el partido dio un giro total en un tramo decisivo: en apenas 21 minutos Corea pasó de la desventaja a la remontada. In-beom Hwang igualó a los 67 con una definición serena tras una asistencia incisiva de Kang-in Lee, y luego, a los 80, se encargó de poner el balón para que Hyeon-gyu Oh rematara y cerrara el 2-1. Hubo un gol anulado a los 77 minutos para la República Checa por fuera de juego en un cabezazo de Tomas Soucek, pero la presión coreana terminó imponiéndose y dejó a Corea con tres puntos en el Grupo A.
Quick scan
- Corea Republica remontó y venció 2-1 a la República Checa en su debut mundialista en el Grupo A.
- Ladislav Krejci abrió el marcador para los checos a los 59 minutos con un cabezazo de balón parado.
- In-beom Hwang empató a los 67 minutos tras una asistencia de Kang-in Lee.
- Hyeon-gyu Oh marcó el gol de la remontada a los 80 minutos, luego de un centro de Hwang.
- A los 77 minutos, un gol de Tomas Soucek fue anulado por posición adelantada.
- Corea aseguró la victoria y arrancó con triunfo en su campaña.
El tramo que volteó el partido
In-beom Hwang fue el protagonista cuando Corea más lo necesitaba. Su gol del 67 llegó en un momento clave: recibió el pase en profundidad con el pie izquierdo de Kang-in Lee, recortó hacia dentro dejando atrás a Robin Hranac y definió con un toque sutil de derecha para superar a Matej Kovar.
Trece minutos después volvió a aparecer para cambiar el destino del encuentro. Hwang se encargó de asistir con el centro que terminó en el 2-1: su participación no se limitó al empate, sino que completó la remontada en el tramo final.
Más allá del gol: trabajo y dominio
La aportación del mediapunta no se apagó tras el 1-1. Al inicio del segundo tiempo, probó a Kovar con un remate desde el lado derecho tras entrar al área, obligando al portero checo a intervenir con una buena respuesta. Además, su forma de moverse entre líneas complicó de manera constante a la defensa rival.
El equipo coreano mantuvo su superioridad territorial gracias a esa dinámica: Hwang sirvió de enlace, ofreció soluciones y sostuvo el ritmo ofensivo. Con el marcador controlado, fue sustituido a los 84 minutos, cuando el trabajo decisivo ya estaba hecho.
La llave creativa: Kang-in Lee
Kang-in Lee se convirtió en la principal fuente de generación para Corea durante toda la noche. Desde su posición, actuó detrás del delantero y organizó ataques con la intención de romper la estructura checa, encontrando espacios para acelerar el juego.
La acción más determinante estuvo en su pase de pie izquierdo para el gol de Hwang: el balón atravesó a los defensores con el peso exacto y el tiempo justo, dejando al goleador en condiciones ideales para definir. Fue un recurso de alto nivel en un partido donde, aun con vigilancia constante, Lee siguió encontrando resquicios.
Problemas tempranos para el rival
Ya desde el inicio, el futbolista del París Saint-Germain causó inquietud. En el minuto 14, disparó con potencia desde fuera del área con el pie izquierdo y el remate exigió una gran parada de Kovar, ya que el balón iba encaminado hacia la parte alta antes de que el guardameta reaccionara.
El capitán de la República Checa, Ladislav Krejci, fue asignado para marcarlo de cerca, intentando frenar la amenaza que representaba. Aun así, Lee continuó generando peligro, sacando faltas en zonas comprometidas y sosteniendo su influencia como eje creativo.
Tiempos difíciles para Schick
Patrik Schick tuvo una noche complicada como delantero solitario de la República Checa. En gran medida fue neutralizado por el trío defensivo coreano, comandado por Min-jae Kim, y recibió muy poco servicio para poder conectar jugadas.
Cuando el juego lo dejó más aislado, le costó retener el balón y no logró convertirse en un punto de referencia claro en ataque. Su presencia como foco ofensivo prácticamente no se sintió, y el equipo checo no consiguió que su figura pesara lo suficiente en el área rival.
Además, durante su tiempo sobre el césped tuvo muy pocas ocasiones para terminar con remate a puerta. Incluso cuando bajó para participar más en la construcción, encontró pocas alegrías para asociarse o conservar el balón, en un contexto donde el plan checo buscaba ceder territorio y apostar por transiciones.
Los cambios que marcaron el final
El entrenador Miroslav Koubek lo retiró a los 64 minutos dentro de una triple sustitución, apenas cinco minutos después de que el cabezazo de Krejci pusiera a su equipo por delante. El movimiento dejaba clara la lectura: el ariete principal estaba aportando poco en términos de influencia real, y el cambio buscaba reordenar la ofensiva.
Su reemplazo fue Tomas Chory, pero el giro del partido ya estaba en marcha. Aun con la variante, la remontada terminó llegando: los goles de Corea se impusieron y el marcador final quedó con el 2-1 que aseguró la victoria y el inicio perfecto en el Grupo A para la República de Corea.