Cubarsí domina en España y se postula para marcar una época en el Mundial
Cubarsí está elevando el listón hasta convertirlo en un argumento difícil de rebatir: cuando muchos lo consideran el talento adolescente más sobresaliente que ha dado el fútbol, no parece exageración. El central del Barcelona, pese a las dificultades físicas que han marcado su temporada, ha tenido un impacto decisivo en la selección española y hoy se ha ganado el derecho a aspirar al galardón de mejor jugador joven del torneo.
España, una muralla en defensa rumbo a cuartos
La trayectoria de La Roja en Norteamérica tiene un sello defensivo impecable, aunque el mérito no recae en una sola figura. Desde el principio del plan, el equipo ha mostrado coordinación y equilibrio para sostener el resultado y llegar vivo a las eliminatorias.
- Mikel Oyarzabal, como delantero de referencia, se suma con presión desde el frente para activar la salida rival.
- Rodri se mantiene como el eje cuando toca proteger la línea defensiva, marcando diferencias en la lectura del juego.
- Los cinco defensores han contribuido para que España llegue hasta el último ocho sin encajar un solo tanto.
Cubarsí domina el presente y se gana el futuro
En medio de ese rendimiento colectivo, Cubarsí aparece como una pieza que no solo cumple: marca una diferencia real. De hecho, su papel con España en el Mundial 2026 llega incluso a superar lo que ha podido ofrecer su compañero en el club, también afectado por lesiones durante su etapa con el Barcelona.
La confianza que De la Fuente le ha terminado concediendo tiene una historia reciente que invita a entender la magnitud del momento. Cuando el seleccionador dejó fuera a un Cubarsí de 17 años para la Eurocopa 2024, explicó que no se trataba de su edad, sino de la disponibilidad de centrales “de nivel más alto” en aquel instante. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa jerarquía cambió: hoy no hay muchos defensores en el torneo con un rendimiento superior al del futbolista.
El análisis del rendimiento defensivo también incluye nombres clave alrededor de él. Marcu Cucurella está mostrando por qué el Real Madrid desembolsó 60 millones de euros para llevárselo desde el Chelsea, mientras que Unai Simón ha respondido con cinco porterías a cero consecutivas, manteniendo su lugar por delante de David Raya y Joan García. Además, Aymeric Laporte, con 32 años, continúa a un nivel alto, y Pedro Porro se ha adaptado con solvencia a la idea de juego de su selección, lejos de la identidad que suele asociarse a su etapa en Tottenham.
Por encima de todo, el caso de Cubarsí merece una mención especial por su combinación de seguridad y madurez. Su comodidad en el escenario más exigente no sorprende tanto si se repasan las referencias que ya existían en el club.
La apuesta del vestuario y la lectura táctica de De la Fuente
Desde los 17 años, Cubarsí es habitual en el Barcelona. En paralelo, el club ya lo elevó como figura de largo recorrido: Xavi lo describió, al igual que a Yamal, como un jugador capaz de definir una era, y Carles Puyol anticipó que sería el central número uno del Blaugrana durante al menos los próximos 15 años.
El propio futbolista sostiene que no siente presión dentro del campo, aunque eso no reduce en absoluto lo extraordinario de lo que está haciendo con 19 años en un Mundial.
- En lo defensivo, no ha cometido errores relevantes y su sociedad con Laporte se ha consolidado.
- De la Fuente subraya que la experiencia de Laporte aporta calma en los tramos decisivos y que ambos se complementan con naturalidad.
- Además de defender, Cubarsí suma valor ofensivo desde la construcción: formado en La Masia, participa en la salida desde atrás.
En el planteamiento del seleccionador, Cubarsí se ha vuelto tan determinante que forma parte de un grupo muy reducido: es uno de los cuatro jugadores convocados que han disputado todos los minutos disponibles del torneo.
La duda y el regreso de Yamal: el impulso para el tramo final
El otro gran foco del Mundial 2026 es Yamal, cuya participación se vio condicionada por una lesión en el isquiotibial que terminó por cortar antes de tiempo su campaña 2025-26 con el Barcelona. Ese contratiempo sembró dudas reales sobre su presencia en el campeonato.
El extremo de 18 años no estuvo disponible para los dos partidos de preparación de España y, cuando la recuperación avanzó, solo alcanzó para un breve tramo: 19 minutos en el sorprendente empate 0-0 frente a Cabo Verde.
Su historia en el torneo cambió cuando sí pudo entrar en escena con mayor continuidad. Jugó la primera parte del triunfo 4-0 ante Arabia Saudí y España se vio como un equipo distinto sobre el césped. En Atlanta, además, abrió el marcador y aportó una nueva dimensión al ataque de La Roja.
Aun así, su rendimiento posterior no se mantuvo con la misma regularidad. En octavos de final ante Austria mostró destellos con su calidad para regatear, un partido en el que España se convirtió en el primer equipo en alinear a dos adolescentes en una eliminatoria desde el Mundial de 1958 de Pelé. Sin embargo, contra Portugal en el triunfo 1-0, Yamal volvió a tener pocas opciones frente a su freno habitual, Nuno Mendes.
Así, pese a que es considerado uno de los extremos más temidos del planeta, a estas alturas todavía espera su primera asistencia en el Mundial. De cara al cuarto de final del viernes ante Bélgica, el balance del torneo es de únicamente cinco ocasiones creadas.
La respuesta del jugador ante la exigencia
Yamal, lejos de inquietarse, admite que sabe que no ha estado al nivel habitual todavía. En declaraciones a Mundo Deportivo, el extremo explicó que se exige constantemente y que nunca se siente completamente satisfecho con lo que hace. También señaló que, tras estar casi dos meses fuera, el ritmo no se parece a cuando ya encadena siete partidos seguidos.
En su mensaje, insistió en que la clave es seguir teniendo minutos, tocar el balón y sumar carga de juego para que el gran partido llegue en el momento adecuado. Aseguró que la gente recuerda especialmente los tramos decisivos, desde dieciseisavos y cuartos, y que ahí es donde más motivado se siente.
Asimismo, remarcó que ha llevado el proceso con calma para llegar con buenas condiciones y que está con ganas de mostrar lo que es España y también lo que puede ofrecer él. Por último, afirmó que no suele ser el mejor jugador en la fase de grupos y que, a medida que se acercan los partidos importantes —semifinal o final— es cuando mejora su impacto.
El aviso a Bélgica: el mejor Yamal puede aparecer tarde
La idea de que Yamal eleve su rendimiento cuando más importa no solo inquieta a Bélgica, sino a todos los equipos que aún siguen con vida en el torneo. Su crecimiento en los momentos decisivos ya fue clave para que España ganara la Euro 2024, y el guion podría repetirse en el Mundial.
La lectura final es clara: si España mantiene su solidez defensiva con un central que parece destinado a marcar época, y si Yamal encuentra su mejor versión justo en el tramo final, el escenario se vuelve aún más peligroso para el rival. Bélgica, y cualquiera que venga después, tendrá que lidiar con un equipo que no encaja goles y que, además, puede encender su ofensiva en los instantes que definen una eliminatoria.