Ousmane Dembélé ya piensa en la defensa del Balón de Oro 2026. El atacante del Paris Saint-Germain, vigente ganador del premio, reconoció que su objetivo es repetir el galardón en la ceremonia prevista para el 26 de octubre en Londres, aunque remarcó que no quiere convertir esa aspiración en una obsesión.
El internacional francés conquistó el trofeo el 22 de septiembre de 2025, tras una temporada sobresaliente en la que firmó 33 goles y 15 asistencias contando todas las competiciones. Ahora vuelve a figurar entre los 30 candidatos anunciados para la nueva edición, en una carrera en la que también compiten nombres como Kylian Mbappé.
Un año después de entrar en el palmarés, Dembélé explicó que el reconocimiento modificó notablemente su vida cotidiana. “He entrado en una familia muy exclusiva, con jugadores increíbles”, señaló. El extremo describió cómo su condición de ganador le acompaña fuera del césped: “Cuando vas por la calle o a un restaurante, la gente te identifica como Balón de Oro y te habla del trofeo. Eso es lo que cambia”.
Ambición sin perder la perspectiva
Pese a la dimensión que adquirió su figura desde aquel éxito, el futbolista del PSG aseguró que pretende mantener la misma actitud. Dembélé atribuyó buena parte de su rendimiento a sus compañeros y dejó claro que no quiere olvidar sus orígenes: “Pase lo que pase, quiero seguir siendo la misma persona. Mis compañeros también me ayudaron, evidentemente, a rendir a ese nivel”.
Sobre la disputa de esta temporada, el francés anticipó una votación abierta, pero expresó su confianza en que el premio permanezca en París. “El Balón de Oro se quedará en manos de un jugador del PSG”, afirmó. “Soy competitivo y quiero ganarlo otra vez, pero tampoco lo convierto en una obsesión. Sabemos que será difícil y que está muy igualado; ya veremos”.
Con seis semanas por delante hasta la entrega en Londres, Dembélé tratará de sostener su nivel tanto con el PSG como con la selección francesa. La posibilidad de conservar la corona es una meta central para el delantero, mientras crece el debate sobre el próximo dueño del premio individual más prestigioso del fútbol.