Dibu Martínez quiere despedir a Messi con un triunfo ante Benín en el Monumental
Emiliano Martínez ya se encuentra en Argentina para incorporarse a la convocatoria de 37 futbolistas que afrontará la próxima fecha FIFA, marcada por un acontecimiento especial: Lionel Messi disputará el 6 de octubre ante Benín su último partido con la selección en suelo argentino. El encuentro, previsto en un Estadio Monumental con entradas agotadas, será una despedida de enorme carga emocional para el capitán.
El deseo de regalarle una noche inolvidable a Messi
El arquero de Chelsea, conocido como Dibu, remarcó que el plantel quiere que la despedida del campeón del mundo tenga el marco que merece. Para Martínez, la posibilidad de que Messi cierre su ciclo como local ante el público de Buenos Aires representa un momento especialmente significativo.
- Argentina reunirá a 37 jugadores para esta ventana internacional.
- El rival del homenaje será Benín, el próximo 6 de octubre.
- El Monumental estará lleno para acompañar la última actuación de Messi con la Albiceleste en casa.
- La federación invitó a los integrantes del plantel campeón del Mundial de Qatar 2022 y a sus familiares para que presencien la jornada desde las tribunas.
Martínez reconoció que pensaba que el delantero ya había puesto fin a su carrera internacional. “Sinceramente, creía que ya se había retirado. Poder despedirse en Argentina es un sueño para él y vamos a intentar que sea un día maravilloso”, expresó el guardameta.
Una celebración con una herida todavía abierta
La concentración argentina llega al compromiso con sentimientos contrapuestos. A la expectativa por el homenaje a Messi se suma la frustración que dejó la derrota por 1-0 frente a España en la final del Mundial, disputada hace dos meses.
El arquero no ocultó que aquel resultado todavía pesa dentro del grupo. “Es lindo volver a jugar una final, pero por desgracia no pudimos ganarla. Esa espina me va a acompañar durante mucho tiempo”, admitió Martínez.
El reto de competir en medio de la despedida
El cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni deberá gestionar un contexto poco habitual. La fiesta dedicada a Messi será el eje de la noche, aunque la selección necesita mantener su exigencia competitiva frente a Benín y evitar que el componente emocional desvíe la preparación del partido.
Después del homenaje, Argentina tendrá por delante una transición decisiva: consolidar al equipo para la etapa posterior a su máxima referencia futbolística, sin perder la identidad competitiva que marcó los últimos años de la Albiceleste.