Djed Spence responde al viral de Tuchel y asegura que en Inglaterra todos van con exigencia
Djed Spence salió al paso sobre un episodio que se volvió viral en el entrenamiento de Inglaterra: el lateral de Tottenham contó que no solo él está bajo la mira del seleccionador Thomas Tuchel después de que circularan imágenes de cómo el técnico le llamó la atención durante una sesión. En los clips se aprecia que, en una práctica abierta celebrada el sábado, Spence tuvo un inicio más lento de lo habitual y Tuchel se dejó escuchar desde la banda, con un mensaje repetido para que el futbolista “despertara” en una acción de circulación de balón.
El jugador explicó que ese tipo de regañinas forma parte de la dinámica diaria con un entrenador “muy detallista”. Spence sostuvo que Tuchel busca exigir el máximo a sus futbolistas y que, de cara al torneo, la prioridad es estar preparados y concentrados desde el primer minuto en cada entrenamiento. En su valoración, remarcó que la intensidad con la que el técnico trabaja los estándares de calidad es una constante, y que no se trata de un gesto aislado hacia un solo integrante del grupo, sino de un elemento propio del juego y del método de trabajo del cuerpo técnico.
Además, el lateral defendió el estilo del técnico y aseguró que le genera un gran respeto tanto por lo que pretende en el campo como por la forma en que transmite sus ideas. Spence añadió que Tuchel suele insistir en construir “familia” y en consolidar una hermandad dentro del equipo, con un objetivo compartido que termina unificando la mentalidad de todos. En esa línea, el futbolista consideró que el entorno que se ha construido en el vestuario facilita que el plantel transite por el mismo camino y pueda aspirar a cosas especiales.
En cuanto a su participación con la selección, Spence detalló que debutó en el Mundial en el partido inicial de Inglaterra contra Croacia, disputado el miércoles, donde entró desde el banquillo y logró dejar buenas sensaciones en el lateral derecho. También indicó que actúa como alternativa en el carril izquierdo y, cuando se le preguntó cuál es su posición preferida, respondió de forma directa: “jugar”. Interpretó esa elección como su colocación natural y su rol favorito, aunque evitó profundizar demasiado en el tema porque, según explicó, el planteamiento colectivo requiere no entrar en exceso en la definición específica de cada función individual. Aun así, dejó claro que considera la tarea defensiva como una cualidad especialmente valiosa dentro de un equipo.
La conversación sobre el momento de Inglaterra se mezcla con el escenario que se le presenta en el próximo compromiso del martes: Ollie Watkins pidió que el conjunto inglés deje sellada su clasificación a la fase eliminatoria del Mundial cuando enfrente a Ghana. Inglaterra ya dio un paso importante hacia los dieciseisavos tras ganar el miércoles a Croacia en su estreno, y una victoria ante la selección africana en Boston cerraría la progresión.
El panorama también contempla una posible definición del primer puesto del grupo, siempre que Panamá no logre imponerse a Croacia en el otro partido correspondiente a la jornada del Grupo L. Si se diera ese resultado combinado, el último encuentro de Inglaterra contra Panamá del sábado se convertiría en un trámite sin consecuencias clasificatorias. Watkins, por su parte, insistió en que el objetivo es ganar cada partido, preparando el duelo inmediato con la intención clara de sumar los tres puntos y, de paso, aspirar a terminar en lo más alto de la tabla.
En el contexto deportivo del grupo, Ghana figura como el rival de menor peso para Inglaterra según el ranking mundial, ocupando el puesto 65. Sin embargo, el propio Watkins advirtió que el equipo no puede confiarse, ya que el futbolista de Manchester City Antoine Semenyo puede ser una amenaza significativa. El delantero de Aston Villa recalcó que, más allá de analizar rivales concretos, el seleccionador Thomas Tuchel tiende a poner el foco en lo que Inglaterra debe hacer: cómo gestionar el balón, buscar dominar el partido y utilizar cuestiones tácticas para generar daño tanto en posesión como cuando el equipo se organiza sin la pelota.
Watkins resumió esa manera de trabajar como una característica positiva que ha observado en el entrenador: se reconoce la peligrosidad de jugadores como Semenyo, pero la prioridad es que el equipo se concentre en su propia ejecución y en el plan para imponer condiciones durante el juego.