Italia inicia una nueva etapa con una herida todavía abierta. La eliminación ante Bosnia y Herzegovina en la final de la repesca, decidida en los penaltis y condicionada por la temprana expulsión de Alessandro Bastoni, dejó a la Azzurra fuera del Mundial de 2026. Será la tercera ausencia consecutiva del equipo italiano en la gran cita, un golpe enorme para una selección que conquistó cuatro Copas del Mundo, la última en 2006.
Una eliminación que aún pesa en el vestuario
Gianluigi Donnarumma, capitán de Italia y portero del Manchester City, admitió que los futbolistas todavía no han logrado analizar colectivamente el fracaso de la repesca. El guardameta explicó que el dolor sigue siendo demasiado reciente como para revisar en profundidad lo sucedido.
“No hubo ninguna conversación entre nosotros, salvo un minuto hoy, porque la herida sigue doliendo demasiado como para volver a abrirla”, expresó Donnarumma. Para el arquero, el reto inmediato pasa por orientar toda esa frustración hacia la reconstrucción de una selección capaz de recuperar su competitividad.
El verano, reconoció, fue especialmente duro a nivel profesional. Sin embargo, considera que el equipo debe pasar página con rapidez y asumir la responsabilidad de reconectar con una afición decepcionada tras otra ausencia mundialista.
Mancini vuelve para liderar la reconstrucción
Roberto Mancini ha regresado al banquillo italiano después de las salidas de Luciano Spalletti y Gennaro Gattuso. Spalletti llevó al combinado nacional a los octavos de final de la Eurocopa 2024, mientras que la etapa de Gattuso terminó tras no conseguir el billete para el Mundial de 2026.
El técnico ya conoce lo que supone devolver la ilusión al país: dirigió a Italia hacia el título de la Eurocopa 2020, aunque posteriormente no logró clasificar al equipo para el Mundial de 2022. Ahora tendrá la misión de levantar un proyecto renovado y competitivo.
- Italia abrirá este nuevo ciclo el viernes frente a Bélgica en Roma.
- El encuentro corresponde al Grupo A1 de la Nations League.
- Francia y la Turquía dirigida por Vincenzo Montella completan un grupo de máxima exigencia.
- La Azzurra aún no ha ganado la Nations League.
- Sus mejores actuaciones en el torneo fueron dos terceros puestos, en las ediciones 2020-21 y 2022-23.
Una identidad ofensiva para recuperar a la afición
Donnarumma respaldó plenamente la idea futbolística de Mancini y anticipó una Italia con voluntad de mandar en los partidos. El objetivo es adoptar un perfil propositivo, intenso y agresivo, incluso ante rivales de primer nivel como los que encontrará en la Nations League.
“Creemos en su manera de entender el fútbol. Queremos ser positivos, presionar, controlar los encuentros y asumir el protagonismo”, señaló el capitán. También remarcó que el grupo tomó nota de las lecciones que dejó la Eurocopa y quiere volver a generar identificación entre los seguidores y la camiseta azzurra.
El duelo con Bélgica será, por tanto, más que el primer partido de una competición: representará el inicio de un intento por restaurar el prestigio de una selección golpeada por sus recientes tropiezos en el camino hacia los Mundiales.
Romano, una de las caras del relevo generacional
La convocatoria también abre espacio a jugadores jóvenes llamados a aportar energía y futuro. Entre ellos aparece Alessandro Romano, centrocampista del Cagliari, quien ha causado una impresión positiva y apunta a tener una oportunidad como titular en el próximo compromiso.
Donnarumma destacó la calidad de los recién llegados y situó a Romano entre los futbolistas que más le han sorprendido. A su juicio, la nueva generación puede convertirse en la base de la recuperación italiana, siempre que encuentre el respaldo de los integrantes con más experiencia.
“Romano me impresionó, pero hay muchos jóvenes con talento. Ellos serán el futuro de la Nazionale y quienes llevamos más tiempo debemos ayudarles a adaptarse y superar los momentos difíciles”, afirmó.
Con el recuerdo de la repesca aún presente, Italia afronta el partido ante Bélgica con la obligación de ofrecer una respuesta inmediata. “Tenemos hambre, empieza una era nueva y nos toca devolver la ilusión a una afición tan decepcionada como nosotros”, resumió Donnarumma.