El aviso a Kalvin Phillips: “nadie te quiere” tras el descalabro en el City
En 2022, la historia de Phillips parecía escrita para brillar: había aterrizado en la Premier League con el club de su infancia en Elland Road y, además, se había convertido en una pieza relevante dentro de los planes de Gareth Southgate para el plano internacional, justo cuando la final del Europeo iniciaba su cuenta atrás desde 2021.
El salto fue enorme. Un traspaso valorado en 42 millones de libras (56 millones de dólares) lo sacó de sus raíces y lo llevó a cruzar el “Pennines” para asentarse en Manchester. En su primera temporada con City, formó parte de un plantel que conquistó el triplete local y continental: Premier League, Copa FA y Champions League. Sin embargo, pese al palmarés colectivo, no terminó de convencer de forma consistente al exigente entrenador Pep Guardiola sobre su valor real para el equipo.
Los préstamos en West Ham e Ipswich mantuvieron a Phillips dentro del fútbol de élite, pero la tendencia a perder nivel de manera individual continuó tanto en Londres como en Suffolk. Finalmente, en 2025-26 dio un paso atrás hacia el Championship, con el fichaje por Sheffield United.
Su etapa con los Blades no arrancó con fuerza: apenas disputó cuatro partidos. En su despedida en la competición, además, se llevó una tarjeta roja en el encuentro del 22 de febrero, que terminó siendo su último registro. Problemas físicos posteriores impidieron que el jugador de 30 años volviera a entrar en dinámica, mientras se acumulan dudas sobre su futuro.
Cuando se le planteó esa cuestión a Kilgallon, el exdefensa de Leeds, habló con franqueza tras confirmarse el contexto que rodea al futbolista: “No es fácil. Sigue siendo jugador, ¿no? No pierdes la calidad, pero sí las piernas. Y su juego era estar alrededor de la gente, ¿verdad? Tenía buen nivel con el balón, pero estaba ahí para recuperar y para jugar. Lo que pasa es que con el tiempo se nota el físico”.
“La llegada de Leeds a Manchester City, claro que sí: fue fantástica para el palmarés. Es una pasada, y en una carrera no ganas muchos títulos. Ahora bien, ¿participó de verdad en todo eso? Va entrando de vez en cuando. Seguro que su cuenta bancaria está muy bien. Seguro que el ‘cigarro’ vuelve a salir cuando mira eso, el ‘whiskey’. Apostaría a que le gusta ver el resultado. Pero cuando piense en su etapa al retirarse, quizá se pregunte si fue el movimiento correcto. Había otros equipos que lo querían, donde probablemente habría jugado todos los partidos y sido el referente”.
“En Sheffield United, vi un par de encuentros. Sé que estuvo bastante tiempo fuera y no es sencillo volver de golpe a ser el jugador de hace cuatro o cinco años. Aun así, a mí me dio la sensación de que estaba algo relajado, como con dificultades para moverse. Como que no llegaba igual”, añadió.
“Pero recuerda que tiene 30 años. No es una edad que sea ‘vieja’. Estos chicos ya van a los 35. Lo que necesita es bajar la cabeza y que las lesiones no vuelvan a ser un problema. Para mí, el mayor impacto será la diferencia salarial. No creo que esté al nivel de lo que cobraba los últimos cinco o seis años, porque ahora quizá estén tomando la oportunidad de ficharlo con más cautela, especialmente Sheffield United. Se nota que [Chris] Wilder lo tiene en consideración”.
Kilgallon también comentó el escenario tras conocerse que Phillips todavía tiene contrato con City hasta 2028, lo que daría al club un papel determinante en los próximos pasos: “¿Todavía le quedan dos años? Dios mío, pensaba que ya estaba acabado allí”.
“Sí, esto va a depender de si City está dispuesto a asumir parte de su salario, porque va a estar en torno a 150 mil libras a la semana. Normalmente Sheffield United —o el club al que termine yendo— pagaría como mínimo la mitad, o algo más. Pero no creo que puedan costearle ese nivel de dinero. Tendría que ser que City pague el 80% y, aun así, quedarías con 20 o 25 mil. Es complicado”, sostuvo.
“Para mí, lo que debería hacer es sentarse con Man City y decir: ‘por favor, ¿qué podemos hacer, déjenme salir para volver a jugar al fútbol?’. Porque aunque el dinero que entra sea importante, no es el mejor momento para él. Tú quieres estar jugando. Quieres estar en forma. Quieres salir a competir. Creo que tiene que llegar a un acuerdo con City para volver a entrenar y a jugar. Porque antes de que te des cuenta, tienes 33 o 34 años y ya no te quiere nadie”, remató.
La posibilidad de regresar con carga emocional a Leeds parece haberse apagado. Kilgallon se refirió a un movimiento que se comentaba hace un par de años: “Sí, claro. Sería genial, ¿no? Hace tres años era casi como: ¿va a volver? Allí lo querían muchísimo”.
“No me malinterpretes: salió de la cantera, es un chico de Leeds. Pero miras el mediocampo actual de Leeds United y ya tienen ahí jugadores como [Anton] Stach y [Ethan] Ampadu; hay mucho nivel. [Sean] Longstaff es fuerte en esa zona del campo, como animales, y en el centro del mediocampo les va muy bien. Si él volviera a Leeds, vale que aportaría experiencia y podría moverse por el vestuario, pero no creo que fuera a tener muchos minutos”.
También se ha mencionado que Sheffield United, con Wilder todavía al mando del proyecto, podría consultar por una nueva cesión para Phillips. La idea sería que recupere ritmo y condiciones en el sur de Yorkshire, mientras el club espera que el equipo se acerque otra vez a un empuje para buscar el ascenso a Premier League en la campaña 2026-27.
En cualquier caso, el panorama no es sencillo: en los últimos tres años apenas ha acumulado 46 apariciones, y además ha ido cayendo en el orden de preferencia también en Inglaterra. Con ese contexto, puede que le cueste generar interés mientras se pregunta si su gran salto de dinero a City fue, realmente, la mejor decisión para su carrera.