El Leipzig separa a Ole Werner y desata tensión con Schafer rumbo a salida
El club con sede en Sajonia anunció de forma repentina la separación del entrenador Werner y de su cuerpo técnico, pese a que el técnico tenía contrato vigente hasta 2027. En las últimas horas trascendió que el director deportivo, Schafer, había salido en defensa del preparador de 38 años y que, en los meses recientes, logró frenar su destitución en dos ocasiones. Sin embargo, la decisión final terminó imponiéndose y se habría tomado fuera del circuito habitual del club: en la sede corporativa de Red Bull, con el máximo responsable de fútbol global, Klopp, como figura determinante en el desenlace.
Key takeaways
- Werner y su asistente(s) fueron cesados de manera repentina, aunque el vínculo del técnico se extendía hasta 2027.
- Schafer habría defendido al entrenador durante meses y evitó su salida en dos ocasiones previas.
- La destitución final se decidió en la estructura corporativa de Red Bull, con Klopp impulsando el movimiento.
- La situación ya provoca tensiones internas y deja en el aire el futuro de Schafer en el club.
- Leipzig podría afrontar pagos millonarios si no se alcanzan acuerdos para resolver los contratos de los técnicos.
Incógnita sobre el futuro de Schafer y tensión en la cúpula
La salida del entrenador no solo sacudió el banquillo, sino que también generó una consecuencia política inmediata dentro de la jerarquía del club. El escenario para Schafer, ligado a la continuidad y al proyecto deportivo, quedó completamente abierto: no hay claridad sobre si seguirá en su puesto, si presentará su renuncia o si terminará siendo apartado.
En ese contexto, se detalló que existen tres vías posibles sobre la mesa: que el propio Schafer dimita, que se le destituya o que se mantenga todo como estaba. Además, la información recabada apunta a que durante el momento de la decisión estallaron fricciones significativas en los despachos, con Schafer mostrando su inconformidad con la forma en la que se terminó cerrando el procedimiento.
Costes, presiones internas y el foco en el mercado
El choque de voluntades en la sala de juntas complica el proceso de una salida que, además, no es barata. Leipzig está expuesto a sanciones económicas de gran magnitud si no se logra una solución consensuada. En el caso de que los contratos de los entrenadores no se rescindan de común acuerdo, el club tendría que abonar más de 3 millones de euros en sueldos.
Mientras se intenta ordenar el panorama, Schafer comenzó a aparecer vinculado a otras opciones de trabajo. Se mencionó que, si Markus Krosche termina por salir de Eintracht Frankfurt, Schafer sería un nombre considerado para ocupar un posible rol en el entorno del club alemán.
De cara al corto plazo, la prioridad para la estructura de Red Bull es definir la situación de Schafer antes de que una eventual marcha desestabilice la planificación del verano, justo cuando el mercado de fichajes se encuentra en la fase decisiva. Klopp, por su parte, deberá gestionar el conflicto creciente dentro del organigrama mientras atiende compromisos externos: actualmente trabaja como comentarista televisivo para Magenta durante el desarrollo del Mundial de 2026. En paralelo, la exigencia deportiva se mantiene intacta: encontrar un entrenador que consiga dar un salto de nivel tras el tercer puesto de la pasada temporada se convierte en la prueba más inmediata para los pesos pesados alemanes en medio de un ambiente institucional frágil.