El PSG choca con trabas legales para ampliar el Parque de los Príncipes
El Paris Saint-Germain estudia consolidar su futuro en el Parque de los Príncipes, siempre que el Ayuntamiento de París acepte venderle el estadio, pero su objetivo de llevar el recinto hasta los 70.000 espectadores ha abierto un complejo debate arquitectónico, patrimonial y jurídico.
Claves del proyecto del PSG
| Aspecto | Dato | Implicación |
|---|---|---|
| Capacidad deseada | 70.000 localidades | Exige una reforma estructural de gran escala |
| Opción sin modificar la cubierta | Hasta 60.000 asientos | Podría reducir el interés económico de la inversión |
| Principal conflicto | Posible retirada del techo histórico | Riesgo patrimonial y de litigio |
La alternativa preferida por el club pasa por adquirir y ampliar su actual estadio, en lugar de emprender una mudanza. Sin embargo, convertir el Parque de los Príncipes en una instalación moderna con 70.000 plazas requeriría unas obras de enorme duración y dimensión.
El estudio de arquitectura Populous ha planteado una intervención radical: desmontar la cubierta que define la silueta del recinto. La medida aparece como una de las pocas vías para incrementar de manera notable el tamaño de las gradas y alcanzar el aforo previsto por la entidad parisina.
La propuesta ha generado rechazo entre las personas vinculadas a Roger Taillibert, arquitecto del estadio, fallecido en 2019. Taillibert defendía que su obra debía conservar su configuración original, y la posible alteración de elementos esenciales ha reactivado el debate sobre la protección de uno de los iconos arquitectónicos de París.
El arquitecto especializado en patrimonio Nicolas Buisson ha advertido de que el Parque de los Príncipes constituye una obra singular dentro de la historia de la arquitectura. En su opinión, intervenir sobre los pilares cambiaría por completo la imagen del edificio, por lo que considera que deberían explorarse soluciones menos invasivas.
Un diseño que limita la ampliación
La particular forma de cuenco del estadio ha dificultado históricamente cualquier ampliación ambiciosa. Entre las opciones analizadas en el pasado figuraba rebajar el nivel del césped para elevar las gradas sin tocar la línea de la cubierta.
Los progresos técnicos más recientes han permitido contemplar una reconstrucción completa de los graderíos. No obstante, el PSG deberá encontrar un equilibrio entre la necesidad de ampliar su capacidad comercial y deportiva y la conservación del carácter histórico del recinto.
Si se impide cualquier modificación del techo, los arquitectos estiman que el límite se situaría en torno a los 60.000 espectadores. Para Qatar Sports Investments, propietario del club, esa cifra podría no justificar el desembolso necesario para ejecutar una transformación tan profunda.
La amenaza de un litigio
Además de la discusión sobre el diseño, el proyecto puede derivar en un conflicto judicial. La hija de Taillibert, titular de los derechos sobre la obra de su padre, tendría la posibilidad de recurrir a los tribunales si entiende que los nuevos planos desvirtúan la creación original.
Un proceso de este tipo retrasaría de forma considerable los plazos del PSG. Antes de definir su proyecto definitivo, el club deberá resolver la negociación para comprar el estadio y decidir hasta dónde está dispuesto a intervenir en una estructura que forma parte de la identidad del Parque de los Príncipes.