Ferguson lamenta no haber fichado a Guardiola para el Manchester United
Alex Ferguson reveló que intentó convencer a Pep Guardiola para dirigir al Manchester United antes de su retirada, pero admite que el encuentro entre ambos en Nueva York, en 2012, llegó demasiado tarde. El escocés considera que, de haberse producido unos meses antes, el rumbo de los dos grandes clubes de la ciudad podría haber sido muy distinto.
Datos de la decisión que pudo cambiar Manchester
| Aspecto | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Encuentro | Nueva York, 2012 | Ferguson y Guardiola compartieron una cena |
| Salida de Ferguson | Julio de 2013 | Cerró una etapa de 27 años en el United |
| Destino de Guardiola | Bayern Múnich | Ganó siete títulos relevantes en Alemania |
| Palmarés de Ferguson en liga | 13 Premier League | También conquistó dos Champions con el United |
En su libro Games of My Life, Ferguson recuerda que en aquella cena aún no tenía resuelta de forma definitiva su salida de Old Trafford. Guardiola, en cambio, ya estaba decidido a probar en la Bundesliga después de sus cuatro exitosas campañas al frente del Barcelona.
El técnico catalán llegaba respaldado por una trayectoria excepcional en el Camp Nou, donde consiguió en 2009 el histórico sextete continental. Además, durante su ciclo azulgrana levantó un triplete y también firmó un doblete formado por Liga y Champions League.
Ferguson sostiene que durante una década se ha preguntado qué habría ocurrido si la cita neoyorquina se hubiese adelantado. En su reflexión, reconoce que habría tratado de modificar la elección de Guardiola: asegura que, con varias copas de Tignanello, vino italiano, habría hecho todo lo posible para persuadirle de que su futuro estaba en Manchester.
La decisión de retirarse quedó sellada tras el fallecimiento de su cuñada, en diciembre de 2012. Para entonces, Guardiola ya tenía en mente el Bayern, club al que posteriormente condujo a siete grandes trofeos antes de iniciar su etapa de dominio en Inglaterra con el Manchester City, el eterno rival del United.
El relevo que no dio estabilidad al United
David Moyes fue elegido como sucesor de Ferguson en julio de 2013, aunque su experiencia en el cargo se limitó a diez meses. Desde la marcha del entrenador escocés, el Manchester United ha seguido buscando la continuidad y la autoridad competitiva que distinguieron su largo mandato.
Ferguson, que conserva un enorme respeto por Guardiola, sitúa al catalán como un modelo para futbolistas y aspirantes a técnico. Destaca su pasado como uno de los mediocampistas creativos más sobresalientes de la década de 1990 y su formación junto a entrenadores de perfiles muy diferentes, como Johan Cruyff, Bobby Robson y Louis van Gaal.
El escocés también valora que Guardiola asumiera el banquillo del Barcelona con 37 años, pero advierte de los riesgos que afrontan las grandes figuras que pasan directamente del césped a los despachos técnicos sin preparación ni experiencia suficiente. A su juicio, las exigencias son extremas, la exposición pública es permanente y la expectativa de trasladar automáticamente los éxitos como jugador al banquillo suele derivar en fracasos, especialmente entre exfutbolistas de la Premier League.
Para Ferguson, Guardiola representa una excepción de máximo nivel entre los técnicos jóvenes que acceden pronto a un club de élite. Su impacto terminó de consolidarse en el City, donde consiguió seis campeonatos de liga y una Champions League durante una década al mando, antes de su salida al término de la pasada temporada.
Su huella permanece en el lado celeste de Manchester, mientras el City afronta el proceso de apelación vinculado a sus cargos financieros, acusaciones que la entidad sigue rechazando con firmeza.