España remonta a Inglaterra en Wembley con Baena y Oyarzabal decisivos
España firmó una remontada de carácter en Wembley para imponerse por 3-2 a Inglaterra en un vibrante encuentro de la Nations League. El equipo de Luis de la Fuente reaccionó tras verse por detrás al descanso y encontró en los cambios de Alex Baena y Mikel Oyarzabal la fórmula para transformar el partido.
Lamine Yamal abrió el marcador apenas dos minutos después del inicio con una definición precisa que silenció el estadio londinense. Sin embargo, Inglaterra respondió con el tanto de Anthony Gordon y completó la vuelta al resultado antes del intermedio: Harry Kane conectó un cabezazo que, tras rozar en el muslo de Marc Cucurella, acabó en la portería española en el minuto 40.
La selección española pudo haber ampliado su ventaja en el primer tramo, pero Ferran Torres desperdició dos ocasiones claras en situaciones de mano a mano. El delantero, muy participativo desde su posición central, no encontró eficacia y fue uno de los futbolistas reemplazados antes de la hora de juego.
Baena y Oyarzabal cambian el rumbo
De la Fuente intervino en el momento decisivo. En el minuto 58 retiró a Nico Williams y Ferran Torres para dar entrada a Baena y Oyarzabal, una doble modificación que alteró por completo el funcionamiento ofensivo español.
Antes de la reacción llegó otro momento delicado. Rodri cometió penalti sobre Jude Bellingham en el minuto 53, pero Kane no logró convertirlo. El capitán español, que sostuvo al equipo con su manejo del balón y su posición en el mediocampo, se repuso de inmediato para seguir ordenando el juego.
España empató en el 60, cuando Dani Olmo encontró un espacio entre líneas y asistió a Baena. El jugador recién incorporado definió para establecer el 2-2 y, catorce minutos más tarde, volvió a aparecer con una asistencia para Oyarzabal. El delantero aprovechó el servicio para marcar el 3-2 definitivo en el minuto 74.
Baena tuvo un impacto inmediato: entró en el 58, marcó el empate pocos minutos después y participó directamente en el gol de la victoria. Oyarzabal, por su parte, ofreció la referencia ofensiva que España no había logrado consolidar en la primera mitad y resolvió con instinto de delantero en el área.
Control final ante la presión inglesa
Inglaterra apretó en el cierre, con centros y ataques directos sobre el área, pero España supo defender su ventaja. Unai Simón realizó tres paradas y respondió ante un rival que acumuló 14 remates, aunque solo cinco fueron entre los tres palos.
La zaga española mejoró notablemente tras el descanso. Aymeric Laporte aportó serenidad, lectura de juego y salida limpia desde atrás, mientras Pau Cubarsí fue creciendo después de un exigente duelo físico con Kane. Cucurella, superado en varios momentos iniciales por la velocidad inglesa y desafortunado en el segundo gol, colaboró después en el esfuerzo defensivo ante los envíos finales.
Marc Pubill también atravesó una primera parte complicada frente a los movimientos de Gordon, pero ganó presencia en campo contrario cuando España empezó a dominar. Entre todos, los españoles firmaron 22 despejes y 20 intercepciones para contener el empuje local.
La gestión con balón resultó decisiva en los últimos minutos. España cerró el encuentro con un 51% de posesión y 506 pases completados, cifras que reflejaron su capacidad para enfriar el ritmo cuando Inglaterra buscaba el empate. Pedri, incorporado en el minuto 70 por Fabián Ruiz, contribuyó a esa tarea de conservación, mientras Mikel Merino entró en el 82 para reforzar el centro del campo.
Dani Olmo fue uno de los grandes agitadores del encuentro por su movilidad entre líneas y su pase en el empate. Yamal mantuvo la amenaza al espacio incluso durante el tramo de dominio inglés, en una selección que generó siete contraataques. Nico Williams aportó amplitud, aunque no encontró la precisión necesaria en el último pase.
La remontada confirmó la capacidad de reacción de España y el acierto de De la Fuente desde el banquillo. Con Baena y Oyarzabal como revulsivos, la selección convirtió una desventaja de 2-1 en una victoria de 3-2 en Wembley.