España y Cabo Verde empatan: De la Fuente lamenta la falta de efectividad
El Mundial 2026 dejó este lunes una de esas noches que cambian el guion de un grupo: Cabo Verde consiguió frenar con firmeza a una España repleta de estrellas. A pesar de la distancia en currículum y en vitrina futbolística, la selección africana resistió los ataques de su rival y sostuvo el empate, obligando al técnico español, Luis de la Fuente, a lamentar sobre todo la falta de efectividad en las acciones decisivas frente al arco.
Tras el partido, el entrenador puso el foco en que, a veces, la suerte no acompaña al equipo que más domina. “A veces se arregla insistiendo con la misma idea y siguiendo con mejoras, pero bueno… son encuentros de esos en los que, como ha explicado Rodri, generas muchas cosas y aun así no aparece la chispa o la frescura que necesitas para resolver”, explicó. En su lectura del choque, el problema no fue la intención, sino la capacidad de convertir el dominio en goles.
España controló el balón de principio a fin, pero chocó una y otra vez con una muralla defensiva profunda. Incluso cuando Marc Cucurella se proyectó por el costado izquierdo como una vía clara de ataque, faltó el último toque para romper la organización rival. De la Fuente destacó, además, la resistencia mostrada por el debutante en el torneo durante los noventa minutos, subrayando que Cabo Verde se sostuvo con disciplina y sin perder la cara al plan.
El técnico también explicó la complejidad táctica del enfrentamiento: “Es un rival muy ordenado. Hemos visto que se metieron en un bloque bajo y eso vuelve muy difícil crear espacios. Con todo, hemos generado llegadas, pero nos faltó circulación para fabricar todavía más. Y cuando el balón no quiere entrar, no entra. Hubo tiros, ocasiones y la intención de cerrar el partido pronto. Sabemos que aquí ganar cuesta mucho”.
El partido tuvo un giro de lectura desde el banquillo, porque generó sorpresa que Lamine Yamal y Nico Williams comenzaran sin minutos. La línea ofensiva titular no logró desbloquear el marcador, y Ferran Torres fue especialmente señalado por su falta de precisión: pegar al larguero desde unos seis metros se convirtió en una de esas jugadas que marcan el destino de un duelo. De la Fuente terminó dando entrada a ambos talentos, pero el cambio no alcanzó para rescatar la victoria.
Al abordar el papel más limitado de sus jóvenes figuras, el seleccionador dejó claro que todo formaba parte de una planificación física más amplia, vinculada a molestias recientes. “La idea es darles minutos para que ganen confianza y ritmo y, de cara a los compromisos que vengan, estén en mejores condiciones”, afirmó. Con esa explicación, el mensaje fue directo: tanto Yamal como Williams deberían tener un papel más protagonista a medida que avance la fase de grupos.
El empate deja a España con presión inmediata para el segundo duelo de su zona. Para los campeones europeos, el resultado sabe a tropiezo, aunque en el entorno mantienen la convicción de que el camino es el de siempre: un estilo basado en la posesión y en construir con paciencia. Los futbolistas reforzaron la idea que transmitió el cuerpo técnico, insistiendo en la necesidad de afinar la ejecución en el tramo final para convertir oportunidades en goles.
En el vestuario, Unai Simón resumió el sentir general con franqueza: “En la cabeza de todos está que este partido debíamos haberlo ganado”. Ahora, España debe centrarse en su próximo encuentro ante Arabia Saudita. Si no logra sumar los tres puntos, el equipo quedará en una situación delicada de cara a la clasificación a la fase eliminatoria.