Everton paga más de 35 millones al Burnley tras demanda por la Premier
El Everton deberá abonar al Burnley una compensación que supera los 35 millones de libras (45,6 millones de dólares) después de que el club inglés fuera demandado por supuestas infracciones vinculadas con la rentabilidad y la sostenibilidad financiera de la Premier League, correspondientes a la temporada 2021/22, justo cuando los Clarets descendieron a final de curso.
En el tramo final de 2023, el Everton recibió una deducción de 10 puntos por conductas indebidas en materia económica. Esa sanción fue revisada en apelación pocos meses después y terminó reducida a seis unidades, bajo el mandato previo del multimillonario Farhad Moshiri.
En términos deportivos, el Everton terminó la 2021/22 con una ventaja de cuatro puntos sobre el equipo que ocupó el puesto 18, el propio Burnley. Sin embargo, el club de Lancashire sostuvo ante el proceso que, si la penalización de seis puntos por incumplimientos de PSR se hubiera aplicado ya en esa misma campaña, la permanencia se habría decidido a favor de los Toffees, desplazando a los Clarets del descenso.
Tras conocerse el fallo, dirigentes del Everton mostraron su enfado y presentaron una apelación inmediata. Desde el entorno del club consideran que se trata de una decisión “defectuosa” y que no refleja correctamente los hechos del caso.
La cúpula del Everton aseguró estar “sorprendida” por el dictamen. Además, defendió que esta resolución marca un precedente “peligroso” para el fútbol inglés, al advertir que el impacto habría sido “catastrófico” si el club no hubiera logrado estabilizar su situación financiera, proceso que se aceleró con la toma de control de diciembre de 2024 por parte del Grupo Friedkin.
En paralelo, el propio club emitió un comunicado en el que expresó: “Everton Football Club está sorprendido y enfadado por la decisión de la Comisión Independiente de Disciplina de la Premier League de ordenar el pago de una compensación al Burnley Football Club en relación con la infracción de PSR de Everton en junio de 2022”.
El Everton añadió que ya recurrió el fallo y que mantiene la convicción de que la resolución es “fundamentalmente errónea” tanto en derecho como en hechos. En esa misma línea, el club remarcó que no reconoce la conclusión del panel que determinó que el descenso del Burnley en mayo de 2022 se debió a una ventaja deportiva obtenida por el Everton a causa de una brecha de las normas de ganancias y sostenibilidad, señalando que ya recibió una sanción deportiva sustantiva por esa cuestión.
Asimismo, el Everton subrayó que, a su juicio, el fallo crea un precedente “peligroso” e “inviable” para el fútbol inglés, dado que se apoya en el principio de que un club puede violar reglas financieras en cualquier momento dentro de un ejercicio económico. También sostuvo que la decisión del panel “tergiversa” la evidencia clara que presentaron sus representantes legales y que confía en que la apelación tendrá un resultado favorable.
La orden de compensación fijada para el Everton fue de 26 millones de libras (34,9 millones de dólares), a lo que se sumó un interés de 9,1 millones (12,2 millones). No obstante, se contempla que se añadan más intereses, lo que podría llevar el monto total a estar cerca de los 40 millones de libras (53,6 millones).
Se considera que el Burnley había solicitado una cifra de 51,7 millones de libras (69,3 millones) como resarcimiento. Pese a ello, el Everton mantuvo una postura firme al cuestionar la forma en que se calculó el alcance de la pérdida financiera.
En el entorno competitivo, otros clubes llegaron a explorar la opción de emprender acciones legales, pero finalmente no avanzaron con demandas. Además, no existen casos adicionales pendientes contra el Everton.
En cuanto al componente económico, se determinó que el Everton se excedió en 19,5 millones de libras (26,2 millones) para el periodo contable evaluado. El club, sin embargo, sostiene que no tenía conocimiento de que llegaría a incurrir en una infracción, y señala que existieron seis semanas entre el descenso del Burnley y el cierre de su propio ejercicio financiero, un lapso que, según su argumento, les habría permitido tomar medidas para evitar el incumplimiento.