FIFA cierra el caso del VAR Evans tras revisar el polémico gesto de la mano
La FIFA dio por cerrado el expediente abierto contra el árbitro australiano responsable del VAR, Evans, tras revisar imágenes procedentes del centro arbitral en Dallas. La decisión llega después de la polémica que se desató por un gesto con la mano que apareció en la transmisión previa al partido correspondiente al Mundial en el que Alemania goleó 7-1 a Curacao.
En las tomas del circuito internacional, se observó a Evans formando con la mano derecha una seña tipo “OK” pero invertida, justo cuando salía en cámara antes del encuentro. El gesto generó reacciones en redes sociales al poder interpretarse de dos maneras: desde una simple broma hasta un símbolo asociado a movimientos vinculados al supremacismo blanco. Tras el análisis, el organismo confirmó que no halló indicios de que Evans hubiera infringido el Código Disciplinario de la FIFA, por lo que continuará integrado en el equipo de oficiales del torneo.
El colegiado negó con firmeza que hubiera realizado la señal de manera intencional o con el objetivo de transmitir algún tipo de mensaje. En su explicación, sostuvo que el movimiento fue un hábito físico involuntario y no una acción planeada.
“La atención mediática que ha surgido por este episodio no refleja quién soy”, afirmó Evans en un comunicado. “Entiendo perfectamente cómo se interpretó el gesto y lamento esta situación, pero quiero dejarlo muy claro y de forma categórica: no hice conscientemente ni con intención deliberada el símbolo de mano que se ha señalado”.
“Las imágenes captadas más tarde durante el partido muestran que repetí ese gesto en varias ocasiones mientras sostenía un bolígrafo entre los dedos. Ser árbitro en el Mundial es el mayor honor de mi carrera y espero seguir apoyando a mis compañeros durante el resto de la competición”.
El episodio también encendió las alarmas en entidades contra la discriminación, entre ellas Fare, organización que colabora con la FIFA y la UEFA en asuntos relacionados con la discriminación en el fútbol.
Antes de que la FIFA comunicara su determinación, Fare había señalado: “La orientación de nuestros especialistas es que el gesto utilizado se parece de forma clara a la señal de mano ‘OK’ invertida que se emplea como emblema de ‘white power’ en círculos globales de extrema derecha”.
La controversia ganó aún más atención porque la Anti-Defamation League incorporó el símbolo a su base de datos de señales de odio en 2019, después de que se usara como táctica de burla por parte de grupos extremistas.
Con la investigación del máximo organismo cerrada y sin sanciones disciplinarias, Evans seguirá cumpliendo funciones dentro del cuerpo arbitral del Mundial. Aun así, en las transmisiones más recientes se ha visto a los responsables del VAR centrados en sus pantallas en lugar de posar para las cámaras, lo que reduce la probabilidad de que surjan situaciones similares en lo que resta del torneo.