Fiorentina destituye a Fabio Grosso tras tres derrotas seguidas y 9 goles encajados
Fabio Grosso dejó de ser entrenador de la Fiorentina tras un arranque de temporada letal en Serie A, con tres derrotas consecutivas y una cuenta total de nueve goles encajados en sus primeros partidos de liga. El club comunicó la destitución este mismo día, en medio de una exigente planificación deportiva y una agenda que obliga a reaccionar con rapidez.
Tres golpes en la liga y un margen insuficiente
La salida del técnico se produce después de una racha que hundió a “La Viola” en la zona baja. En la jornada inaugural cayó 4-0 ante la Roma. Más tarde, sumó otra derrota clara en casa, esta vez 3-0 contra el Frosinone, y el golpe final llegó con un 2-1 adverso frente al Torino.
El equipo intentó enderezar el rumbo en Copa Italia, donde sí logró un triunfo 4-1 sobre Benevento. Sin embargo, ese resultado no alcanzó para compensar el mal arranque liguero y la presión interna por enderezar el proyecto a corto plazo.
Un verano de inversión que no se tradujo en resultados
La decisión del club llega después de un mercado de fichajes de alto voltaje. Fiorentina destinó 150 millones de euros para reconfigurar el primer equipo. Entre los incorporados figuran Beto, Christ Oulai, Arthur Atta, Mateo Pellegrino, Giovanni Fabbian, Marco Brescianini y Victor Valdepenas.
Además, el plantel también se reforzó con llegadas cedidas, incluyendo a Franco Mastantuono, Radu Dragusin, Wilfried Gnonto, Alex Jimenez y Pedro Goncalves. A pesar de la renovación del grupo, el rendimiento colectivo no respondió a las expectativas.
Paolo Vanoli aparece como principal candidato
En el entorno del fútbol se apunta a un posible cambio inmediato en el banquillo. Se menciona a Paolo Vanoli como el entrenador que, en la carrera por volver al Artemio Franchi, parte con ventaja.
Calendario apremiante: liga y Copa en pocos días
La Fiorentina tiene por delante una secuencia que condiciona cualquier transición. El próximo compromiso liguero será un desplazamiento a Venezia el viernes 11 de septiembre, un partido que se vuelve clave para sumar los primeros puntos y cortar la inercia negativa.
Cuatro días después, el equipo jugará la ronda de 32 de la Coppa Italia ante Pisa. Y el 20 de septiembre, ya en casa, recibirá al Napoli en el Artemio Franchi, rival de jerarquía y aspirante al título, lo que convierte el inicio de la era del nuevo técnico en una prueba inmediata.
Con la ventana internacional acercándose, la prioridad del club pasa por encontrar al sustituto cuanto antes, recuperar la confianza del vestuario y estabilizar el rendimiento para afrontar el tramo de otoño con mayor solidez.