Greenwood pide salir del Marsella y Fenerbahce acelera con oferta millonaria
El futuro de Mason Greenwood ha dado un giro inesperado. El delantero ha dejado claro a la dirección del Olympique de Marsella que su intención es salir del club, en un momento en el que el atacante ya mira hacia un nuevo reto tras una campaña especialmente productiva en Francia. Con 24 años, el futbolista —que ha sido una pieza determinante en el ataque marsellés— habría trasladado al vestuario y a la cúpula del club un mensaje directo: “Déjenme ir”. Su postura abre una brecha relevante con la entidad de la Ligue 1, que lo incorporó el 18 de julio de 2024 con un contrato de cinco temporadas y una operación que podía alcanzar los 31,6 millones de euros, y que, pese al deseo de salida del jugador, no parece dispuesto a flexibilizar sus exigencias económicas.
En este escenario, el Marsella ha marcado un precio de salida elevado: 55 millones de euros. Esa cifra responde tanto a las necesidades financieras del club como a la existencia de una cláusula de reventa importante. En concreto, Manchester United conserva el 40% de cualquier traspaso futuro, un condicionante que refuerza la idea de los franceses de no rebajar el valor del jugador por debajo de lo que consideran justo. Aunque hay interés en distintos puntos de Europa, el equipo del sur de Francia mantiene su negativa a aceptar ofertas con descuentos por el atacante que consideran clave.
Mientras Roma aparece desde hace tiempo como el destino más mencionado, han surgido novedades que alteran la carrera. De acuerdo con informaciones de prensa italiana, el gigante turco Fenerbahçe se ha metido de lleno en la negociación con una propuesta de alto impacto. Se habla de un salario para Greenwood situado entre 7 y 8 millones de euros netos por temporada, una oferta que superaría con claridad lo que plantean otros pretendientes y que colocaría al club de Estambul en una posición muy favorable para “ganar” la operación.
El anuncio de ese paquete económico ha cambiado el tablero del mercado y ha puesto a prueba la determinación del delantero después de su gran etapa reciente con Marsella. Allí, Greenwood terminó su primera temporada en la Ligue 1 compartiendo el liderato goleador con Ousmane Dembélé, firmando 21 tantos, y posteriormente cerró la campaña 2025-26 con un total de 16 goles, consolidando su papel como referencia ofensiva.
Roma, por su parte, ya había dado pasos previos en forma de acuerdo verbal con el jugador. La propuesta salarial contemplaba 4,5 millones de euros netos por año, con una estructura diseñada para crecer con el paso del tiempo mediante objetivos y pluses ligados al rendimiento, además de hitos vinculados a la continuidad en el proyecto. Más allá del aspecto económico, los giallorossi también habrían prometido a Greenwood un “papel central” dentro del sistema ofensivo que planean desplegar en la capital italiana.
El interés de Greenwood en el proyecto romano habría sido real: el futbolista se habría mostrado atento tanto al peso institucional del club como a la visión táctica que se le explicó para competir en la Serie A. Además, Roma llega con impulso tras terminar la última temporada en el tercer puesto, lo que le aseguró su presencia en la próxima edición de la Liga de Campeones. Sin embargo, el proceso romano ahora encuentra un obstáculo de calendario: el club necesita resolver determinadas cuestiones económicas antes de poder formalizar su movimiento en el mercado. Por esa razón, la entidad habría pedido paciencia al jugador, una demora que, en la práctica, ha abierto un espacio para que otros clubes —en especial los que ofrecen propuestas más inmediatas— comiencen a aprovechar la oportunidad.
En consecuencia, la presión se traslada a la jerarquía de Roma, que deberá reaccionar y encontrar un entendimiento definitivo antes de que el tiempo juegue en su contra. Aunque el equipo italiano sigue siendo la prioridad para Greenwood, el delantero no está dispuesto a esperar indefinidamente. Según se entiende, el futbolista se habría fijado un plazo “suave” hasta el 5 de julio para definir su situación; a partir de ese momento, quedaría libre para comprometerse con otras alternativas, incluyendo la oferta de gran magnitud que proviene de Turquía.