Haaland, el protagonista del Mundial: Inglaterra mira desde lejos
En un mundo ideal, Erling Haaland podría haber estado el sábado en Miami defendiendo la camiseta de Inglaterra ante Noruega. Sin embargo, la historia dictó lo contrario: el delantero noruego será protagonista con su selección, mientras los ingleses miran desde la otra orilla.
Haaland nació en Leeds durante el verano en el que su padre, Alfie, pasó de Leeds United a Manchester City. Por esa circunstancia, cuenta con doble nacionalidad. En los últimos años, la Federación Inglesa ha intentado contactar cuanto antes con futbolistas que podrían encajar en su estructura. En el caso de Haaland, ese acercamiento llegó tarde y Noruega se adelantó.
Gareth Southgate, ex seleccionador de Inglaterra, explicó en 2020 que el camino de Haaland estaba trazado desde etapas tempranas: “Cuando irrumpió en el fútbol de primer equipo ya estaba prácticamente dentro del sistema juvenil noruego. Nosotros reclutamos pronto, pero en ese momento aún no estábamos metidos con él mientras vivía en Yorkshire. Eso es seguro”.
Southgate añadió: “Siempre intentamos seguir de cerca estos casos, pero creo que en esa ocasión Noruega lo aseguró desde temprano. Además, con jugadores como él, suele estar muy claro el lugar donde quieren jugar. Se nota esa lealtad hacia el país que hoy está representando y siempre hay que respetarlo”.
Cuando el recorrido de Alfie Haaland en el fútbol inglés llegó a su final en 2003, la familia regresó a Noruega. El futbolista, ya en su etapa formativa, se incorporó al juvenil de Bryne poco después y en 2015 ya disputaba partidos con las categorías sub-15 de Noruega.
En realidad, Inglaterra no lo tenía fácil desde el inicio.
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El propio Haaland recordó su situación en una entrevista de la pasada temporada: “Viví en Inglaterra entre tres años y medio y cuatro. Pero estuve en Noruega muchísimo tiempo, así que era natural que eligiera a Noruega”.
“Quizá si mi padre hubiera jugado más tiempo en Inglaterra o lo que sea, tal vez yo sería inglés. No lo sé. Pero soy noruego y estoy orgulloso”, sentenció.
La pérdida de Inglaterra es la ganancia de Noruega. Haaland firmó 16 goles en la fase de clasificación de la UEFA para llevar a su país al primer Mundial en 28 años. Y en el torneo actual, ya lleva siete tantos en cuatro partidos: uno en el triunfo histórico de Noruega en la fase eliminatoria ante Costa de Marfil, y otros dos contra Brasil, cuando alcanzaron los cuartos por primera vez en su historia.
Hay quien sostiene que, pase lo que pase en este Mundial con Lionel Messi, Kylian Mbappé o Harry Kane, Haaland sigue siendo el futbolista del torneo. Mientras esas figuras están rodeadas por otros nombres estelares, el noruego está destacando con una selección que, antes del inicio del Mundial, ocupaba el puesto 31 del ranking FIFA. Además, de las ocho selecciones que llegaron a los cuartos, Noruega es la mejor clasificada por debajo de todas.
En comparación, de los cuatro jugadores que alcanzan seis goles o más en cuartos, Haaland es quien toca el balón menos veces por partido (25.0), apenas por debajo de Kane (25.4) y muy lejos de Mbappé (49.2 antes del duelo del jueves entre Francia y Marruecos) y Messi (67.0). Su impacto, sin embargo, se mide mejor en la relación entre pocos toques y cada tanto: Haaland promedia 14.3 toques por gol. Kane (21.2), Mbappé (35.1) y Messi (41.9) necesitan más balón antes de convertir.
También destaca su eficiencia: el noruego supera su expectativa de gol (xG) de 4.4 para anotar siete. En la comparación de sus rivales directos del torneo, Kane tiene 3.4 xG con seis goles, Messi 5.1 con ocho, y Mbappé 4.1 con siete. Es un rendimiento que se mantiene con un dato llamativo: sus siete dianas llegaron a partir de apenas 12 disparos a puerta, según investigaciones globales de deportes.
Y no solo brilla en el césped. Haaland se ha vuelto omnipresente durante el Mundial, al punto de que hasta una conocida plataforma de búsquedas añadió una animación especial en sus resultados. Al escribir su nombre, en la parte inferior aparece un pequeño grupo que realiza el “Viking Row”, deslizándose rítmicamente por la pantalla al ritmo de un tambor.
Su capacidad para marcar cuando parece que no hay espacio es lo que lo diferencia y convierte a Noruega en un equipo peligroso, como ya comprobó Brasil.
Noruega se ha beneficiado de que Haaland llegue en su mejor versión goleadora, aunque también hubo momentos la temporada pasada en los que parecía que podría estar “justo de ritmo” para el tramo final del curso. En marzo, quedó fuera del partido de Copa de FA de Manchester City ante Newcastle: Pep Guardiola decidió que, en lugar de competir, su estrella entrenara en solitario en Manchester.
Durante el parón internacional de marzo, Noruega evaluó que el futbolista de 25 años necesitaba tiempo extra de descanso. En vez de participar en dos compromisos contra Países Bajos y Suiza, se le pidió que disputara solo uno. El entrenador Stale Solbakken definió la decisión como “un trato especial”. Aquello llegó poco después de que Haaland pasara un mes sin marcar en todas las competiciones.
En la ciudad, en el club, también se observan ciertas dudas: sostienen que a Haaland le cuesta un poco más recuperar la chispa tras lesiones y molestias, por la forma y la masa de su cuerpo.
Después de un gol con sello propio en un hat-trick ante Liverpool en abril, Pep Lijnders, segundo entrenador, comentó que el tipo de definición —cruzando por delante de su defensor para rematar hacia la red— mostraba que Haaland volvía a afilarse. Era casi una copia de lo que había hecho contra Brasil: una caminata que precede al desmarque y luego una acción con potencia en la cabeza que termina en gol.
Haaland disputó 52 partidos de club en una campaña exigente el curso pasado. Que haya alcanzado el Mundial con un nivel tan alto tiene mucho que ver con la manera en la que se cuida.
Aprendió los fundamentos cuando se marchó de casa con 16 años para fichar por Molde. Su familia lo ayudó a instalarse durante dos días antes de dejarle margen. Muestra un interés tan particular por la alimentación que él mismo decide su propia compra de carne, leche y miel en una tienda de una granja cerca de Manchester.
En su domicilio tiene baño de hielo, sauna y una cámara de terapia con luz roja para acelerar la recuperación tras los partidos. Además, en las tres horas previas a irse a dormir utiliza gafas diseñadas para filtrar la luz azul, buscando garantizar un descanso adecuado.
Su rutina diaria arranca con un café al que le añade colágeno, un desayuno rico en proteína y una caminata. En un clip difundido desde el campamento del Mundial en Noruega, algunos de sus compañeros bromeaban con lo estricto que es con su dieta y su estilo de vida.
“Se quejan cuando hago todo esto”, respondió Haaland, cortante. “Pero cuando marco los goles, se callan y se acabó”.
Ahí está gran parte de su sello. En tres campañas en Inglaterra, ha anotado 162 goles en 198 encuentros. Con Noruega acumula 62 tantos en 54 partidos como internacional. En este Mundial, está cerca de un gol cada 14 toques. En ocasiones ha recibido críticas por no intervenir tanto en el juego, pero sus cifras —379 goles en 456 partidos oficiales entre club y selección— hablan por sí solas.
Harry Maguire, defensor de Manchester United, lo resumió así: “Lo principal en lo que es bueno está dentro del área. No se mete mucho en el partido. Creo que intenta que los defensores se sientan cómodos. Si te desconectas, te saca una distancia”.
Ilkay Gündogan, que compartió vestuario con Haaland durante la temporada 2022-23 en la que City ganó el triplete, asegura que el noruego reúne las cualidades que un delantero podría pedir.
También se comenta que, en los últimos dos años, Haaland ha madurado de manera notable, especialmente desde que se convirtió en padre. Además, el verano pasado Guardiola lo llamó para integrarse al grupo de liderazgo del equipo junto a Bernardo Silva, Rodri y Rúben Dias.
“Fue la pieza que nos faltaba”, dijo Gündogan sobre el fichaje de Haaland desde Borussia Dortmund en 2022. “Ya teníamos un equipo muy bueno, pero si queríamos ir por la Champions League, él era la pieza necesaria”.
“Al combinar su fortaleza física con su velocidad, su finalización y su capacidad técnica, fue una gran solución para nosotros en la parte de arriba. Ha mejorado desde entonces y quizá sea el mejor delantero del mundo ahora mismo. Es muy difícil de defender”, concluyó.
De momento, ninguna defensa en este Mundial ha podido frenarlo. Contra Brasil, se midió con su rival histórico en la Premier League, el defensa de Arsenal Gabriel Magalhães, y aun así terminó imponiéndose. El próximo paso trae Inglaterra, con un duelo que además lo enfrentará a compañeros de City: Marc Guéhi, John Stones y Nico O’Reilly. Al haberlo visto entrenar todos los días, saben exactamente el tipo de desafío que les espera.
Quizá les habría gustado que Haaland vistiera de blanco con Inglaterra el sábado en lugar del rojo noruego, pero el delantero no piensa así. Para él, la camiseta que toca llevar es la suya, la que ya eligió y por la que está haciendo historia.