Haaland estalla por una decisión del VAR tras el 2-1 de Noruega ante Inglaterra
Erling Haaland no se guardó nada tras la dolorosa derrota de Noruega 2-1 ante Inglaterra, en un partido que se definió tras el tiempo extra en el Miami Stadium. El delantero, de 25 años, fue el gran protagonista del episodio que marcó el rumbo del encuentro: el tanto de Torbjorn Lysaker Heggem, anotado 10 minutos después del descanso, fue anulado por el VAR. Los árbitros consideraron que Haaland había cometido una falta en la acción previa al choque con su compañero de club en el Manchester City, Anderson.
El VAR y el duelo en el área: el punto de quiebre en Florida
- Inicia la segunda mitad y Noruega encuentra el gol por medio de Torbjorn Lysaker Heggem.
- El VAR revisa la jugada y decide anular el tanto por una acción previa en la que se juzga una falta de Haaland sobre Anderson.
- Haaland y el entorno noruego expresan su inconformidad al entender que el contacto forma parte del juego, especialmente en duelos cuerpo a cuerpo.
- Con el marcador ya definido por el 2-1, el debate sobre criterios arbitrales eclipsa el cierre del partido.
En la entrevista posterior al encuentro con TV 2, Haaland confesó su incredulidad por el castigo. “Se siente un poco vacío, para ser honesto”, dijo el ariete. “Sentí que merecíamos más. No creo que sea una falta. Lo anularon porque empujo a Elliot Anderson al suelo, como si yo recibiera ese mismo trato en cada duelo. Es un poco amargo”.
Para Haaland, el choque con Anderson en el área terminó siendo la bisagra del partido en un contexto particularmente exigente, con el calor sofocante de Florida. Aun así, el atacante puso el foco en lo que, a su entender, debería cambiar si ese nivel de contacto se sanciona como infracción: si el roce físico se interpreta como falta, entonces Noruega considera que Haaland debería estar recibiendo muchos más tiros libres y acciones similares durante cada temporada en la Premier League y también en compromisos internacionales.
El capitán noruego sostuvo que el fallo no tuvo la “robustez” necesaria para un cuartos de final de un Mundial. También remarcó que las pequeñas diferencias suelen decidir partidos decisivos. “Si hay una falta, yo casi tengo que conseguir una falta en cada duelo, en cada partido”, añadió. “Porque me empujan, me jalan hasta el final, y creo que es débil. Los momentos pequeños deciden cosas en el Mundial. Contra Brasil lo pudimos voltear a nuestro favor. Hoy, cuando nos caen las decisiones del 50/50 en contra, será difícil”.
La frustración se extiende: Berge cuestiona el criterio y el golpe “fantasma”
Haaland no fue el único que terminó con mal sabor de boca en Miami por el arbitraje. Sander Berge, centrocampista de Fulham, también cargó contra el rendimiento arbitral y contra el peso que tienen los márgenes mínimos en el fútbol internacional. El noruego señaló la falta de consistencia en los fallos y sugirió que, si se aplican criterios como los utilizados para sancionar la jugada de Haaland, en el fútbol de clubes en casa se vería una avalancha de penales.
“Esto debería ser gol todos los días de la semana, pero hay márgenes pequeños”, explicó Berge. “Nunca sabes hacia qué lado irá. Si es así, al menos yo conseguiré penales todas las semanas en la Premier League”.
Además, el equipo noruego también puso en duda el tanto del empate de Inglaterra, obra de Jude Bellingham, ocurrido antes de que el partido terminara inclinándose por el 2-1. Surgieron acusaciones de que la pelota habría tocado un cable del sistema “Spidercam” del estadio antes de que se convirtiera el gol, un detalle que Berge dijo que le resulta imposible pasar por alto.
“No voy a hablar del cable todavía, pero si fuera así es ridículo”, declaró Berge. “El gol de 2-1 habla por sí solo”. Mientras Inglaterra ya se prepara para medir a Argentina en las semifinales, Noruega debe quedarse con un aprendizaje y, sobre todo, con el orgullo del camino recorrido: alcanzó los cuartos de final en su primera participación mundialista desde 1998.
Un Mundial con luz propia para Haaland, aunque el debate arbitral crezca
- El VAR anuló el gol de Noruega en la segunda mitad por una supuesta falta previa de Haaland sobre Anderson.
- Haaland insistió en que el contacto es parte del juego y que la decisión resultó “vacía” e “injusta”.
- Berge también criticó la inconsistencia arbitral y planteó que, con esos criterios, en ligas domésticas habría más penales.
- El entorno noruego elevó además dudas sobre el empate de Bellingham por un posible contacto de la pelota con cables del “Spidercam”.
- A pesar del golpe, Noruega mostró carácter y llegó a cuartos con un rendimiento que colocó a Haaland como una de las figuras del torneo.
En el plano estrictamente deportivo, la actuación de Haaland volvió a sostener el peso ofensivo noruego. Aunque el Mundial acabó con una eliminación amarga, el delantero fue una de las grandes referencias del certamen: anotó siete goles y quedó segundo en la tabla de máximos artilleros, solo por detrás de la dupla de Kylian Mbappé y Lionel Messi, ambos con ocho tantos. Sin embargo, el 2-1 y el anulado gol por la intervención del VAR dejaron una sensación de agravio que dominará el debate en el país nórdico de cara a la siguiente etapa.