El bajo rendimiento de Haaland ante Inglaterra: la razón física detrás del partido
Con el foco puesto en el duelo previo entre Harry Kane y Haaland, el gran protagonista de la previa no logró imponer su ley sobre el césped. El delantero noruego, de 25 años, pasó por una actuación lejos de su habitual impacto, y la explicación tomó fuerza con el paso de las horas: una cuestión física que afectó directamente su rendimiento.
La información sobre el estado de Haaland y el momento del partido
- Antes del choque, el contexto ya apuntaba a un problema: varios indicios mostraron que Haaland no estaba en condiciones óptimas y no pudo sostener el ritmo que suele imponer.
- Durante el descanso del partido de eliminación, surgió una revelación clave desde el entorno de análisis: Tony Cascarino aseguró que recibió información interna sobre el estado del futbolista.
- Cascarino contó que, en ese intervalo, le llegó un mensaje que indicaba que Haaland “no se encontraba bien”, vinculándolo además con una afección que, según su lectura, limitó su capacidad durante el encuentro.
- El exdelantero explicó que el cuerpo técnico habría manejado el tema como un problema de aptitud física, y que el jugador no ofreció una imagen corporal adecuada en el desarrollo del juego.
- Además, recalcó que el hecho de que el noruego fuese sustituido sin que se mencionara una lesión concreta reforzaría la idea de que se trataba de un cuadro de malestar.
El análisis de lo que se vio en Miami terminó de confirmar el relato. Haaland no consiguió encontrar su dinámica habitual frente a John Stones y Marc Guehi, mientras que Alexander Sorloth no logró habilitarlo en una acción decisiva cuando Noruega ganaba 1-0. Aun así, más allá de momentos puntuales, lo que llamó la atención fue la falta de movilidad del atacante, un detalle que se notó con claridad en el estadio.
La noche también quedó marcada por un episodio de alto voltaje. En la segunda parte, el VAR anuló el gol anotado por Torbjorn Lysaker Heggem. La decisión se basó en que los árbitros consideraron que Haaland había cometido falta sobre Elliot Anderson en la jugada previa, justo antes de la acción que terminaba en tanto. Más allá de la controversia, el partido dejó otra imagen: Haaland no parecía estar con la chispa que lo caracteriza.
Cascarino insistió en que la situación era más seria de lo que aparentaba en términos de impacto inmediato. Subrayó que, aunque Haaland no suele tocar mucho el balón, le sorprendió la cantidad de energía que le faltó, y señaló que tanto él como Sorloth mostraron una falta de empuje que no es habitual en un partido de ese nivel. El exfutbolista afirmó que lo que le habían transmitido en el descanso encajaba con lo que se observó después: el atacante habría estado enfermo y no en condiciones.
La explicación del seleccionador y el final del camino en el cuarto de final
Tras el encuentro, el entrenador de Noruega, Stale Solbakken, confirmó que sustituir al jugador fue una decisión directa por su estado físico. El técnico remarcó que el noruego había sido la referencia ofensiva durante el torneo, con siete goles, pero que en el momento decisivo del cuarto de final se topó con un límite.
- Solbakken aseguró que no fue una decisión complicada: Haaland estaba “acabado” en términos de rendimiento por su condición.
- El entrenador admitió que quizá debió retirarlo algunos minutos antes.
- Explicó que el delantero venía de un Mundial exigente, usando durante cada partido su energía y su potencia en el juego.
- También señaló que el futbolista arrastró un golpe en la segunda mitad y que la fatiga terminó de completar el problema.
- El seleccionador sostuvo que, pese a todo, Haaland hizo lo que pudo y que en algunas jugadas pudo haber tenido más suerte.
- Finalmente, destacó el balance del torneo: siete tantos en cinco partidos y una actuación global “fantástica”.
El tema de la salud no se limitó al bando noruego. Inglaterra también vivió una carrera contrarreloj para tener a Declan Rice en el partido. El mediocampista del Arsenal, según se informó, estuvo varios días en cama, y la decisión de Thomas Tuchel fue que solo pudiera disputar 45 minutos en el cuarto de final.
Así, el tramo final del torneo volvió a poner sobre la mesa una discusión que ya crece partido a partido: el desgaste físico y los problemas de salud se han convertido en factores decisivos cuando las selecciones ya no pueden permitirse margen de error.