Haaland lidera a Noruega con un doblete: 3-2 a Senegal y pase casi hecho
El delantero noruego de 25 años volvió a encender la pólvora con una actuación decisiva en el plano internacional. Este martes, anotó un doblete en la trabajada victoria por 3-2 sobre Senegal, un resultado que colocó a la escuadra escandinava con seis unidades dentro del Grupo I y prácticamente aseguró su boleto a los octavos de final con un partido de margen.
El hito tiene un valor histórico: es la primera vez que la selección alcanza la fase eliminatoria de un Mundial desde 1998. Tras el triunfo, el atacante salió al paso de cualquier lectura excesivamente optimista de cara al choque que se aproxima ante Francia, campeón en 2018.
Con la mira puesta en el duelo contra los franceses, el goleador rechazó la idea de que el equipo esté pensando en “gloria mundial” pese a que ya igualó un registro relevante: marcó varios tantos en sus dos primeras participaciones en la Copa del Mundo, algo que lo ubica en una estadística de referencia para su recorrido internacional.
Consultado por el ambiente previo al partido con Francia y por si el objetivo podría convertirse en algo más grande, el jugador sentenció: “No me importa; ya estamos clasificados. Seguramente ellos nos ganen y sigan adelante para terminar llevándose el torneo”.
Más adelante, cuando volvió a preguntársele si este campeonato podría terminar siendo “de él” y también “de Noruega” por el arranque tan fino que está teniendo a nivel individual, el futbolista frenó el exceso de entusiasmo con una respuesta medida. Afirmó: “Depende de lo que entiendas por eso. Si hablamos de clasificar por primera vez en 28 años y pasar la fase de grupos, sí, yo diría que sí. Ahora, ganar el Mundial… absolutamente no. Creo que seamos un poco realistas y disfrutemos: hoy, cada noruego del planeta debería estar feliz”.
El triunfo, además, desató una celebración intensa en las calles y en el entorno del equipo. Los aficionados realizaron la célebre “Viking Row”, una estampa que se ha convertido en símbolo de la hinchada, mientras el plantel vivió con mucha emoción la consecución del objetivo. Los jugadores incluso se sumaron al festejo en el terreno de juego junto a los seguidores que viajaron para acompañarlos en una noche memorable.
Palabras del protagonista y ambiente en la previa
El propio atacante describió lo ocurrido como un momento especial para todo el país. “Fue una locura. Martin [Odegaard] y yo hablamos un poco antes del partido sobre si debíamos meternos en la celebración si las cosas salían bien, y salieron. Así que, para mí, es un instante bastante particular para toda Noruega”.
Luego amplió su comparación con experiencias previas: “Creo que está entre las noches más grandes que he vivido en toda mi vida. Me recuerda un poco a lo que sentí después de la final de la Champions League. Es enorme. Estoy increíblemente orgulloso y con eso y con todo lo demás…”.
El cierre del Grupo I y la mirada a octavos
- Noruega, gracias a su victoria por 3-2 ante Senegal, alcanzó seis puntos en el Grupo I.
- El resultado dejó a la selección clasificada para los octavos de final con un partido de margen, rompiendo una espera que se extendía desde 1998.
- El delantero se mostró prudente ante el partido con Francia y evitó hablar de “gloria” a pesar de su gran nivel goleador en el Mundial.
- Tras el pase, la expedición celebró con el estadio y los aficionados, incluyendo la tradicional “Viking Row”.
- El equipo se prepara para el enfrentamiento final de fase de grupos del viernes ante Francia, que decidirá quién termina primero en el Grupo I.
- Al tener la clasificación asegurada, el cuerpo técnico puede encarar el gran duelo con menor presión, mientras espera conocer a su rival en la siguiente ronda.
De cara al choque decisivo, Noruega afronta un reto exigente: el equipo francés, dirigido por Didier Deschamps, presentará una dificultad táctica importante para una selección que llega como una de las sorpresas del torneo.