Inglaterra vuelve a concentrarse diez semanas después de la dolorosa eliminación ante Argentina en las semifinales del Mundial, una caída que todavía pesa en el vestuario de Thomas Tuchel. Harry Kane reconoció que no pudo ver la final disputada en el MetLife Stadium: mientras España y Argentina peleaban por el título, el delantero del Bayern Múnich optó por jugar al golf en Nueva York.
El capitán inglés considera que aquella derrota dejó una herida mayor que cualquiera de sus anteriores decepciones con la selección. A sus 33 años y con 121 internacionalidades, Kane ha vivido finales y semifinales de grandes torneos, además del penalti fallado ante Francia en los cuartos de final de Qatar. Sin embargo, sitúa la reciente eliminación por encima de todos esos golpes.
“He estado en finales, en semifinales y muy cerca. Cada una duele de una forma distinta, pero esta ha dolido más que ninguna”, explicó el atacante. “Probablemente incluso más que el penalti que fallé en Qatar, por la manera en que ocurrió”.
La identidad, en el centro de la autocrítica
La frustración de Kane no se limita al resultado frente a Argentina. El delantero percibió que Inglaterra se alejó de la propuesta que había tratado de construir durante el torneo, tanto desde el plano táctico como en la respuesta mental bajo presión.
“Sentí que no fuimos nosotros como equipo, ni el conjunto que queríamos ser y que habíamos dicho que seríamos”, señaló. “Cuando te apartas de tus convicciones y pierdes, la sensación es diez veces peor”.
El goleador reclama una reflexión profunda para corregir un problema repetido: la dificultad de Inglaterra para imponerse a las grandes potencias en las rondas decisivas. Kane entiende que las causas pueden ser diversas, desde las personalidades dentro del grupo hasta la mentalidad o el planteamiento elegido para esos partidos.
“Es algo que no hemos conseguido resolver en las fases finales ante las selecciones más fuertes. Puede ser una combinación de factores: las personalidades, la mentalidad o la dirección y la forma en que queremos jugar esos encuentros”, admitió.
La Nations League como primer objetivo
La próxima Nations League aparece como la primera oportunidad para transformar la decepción en impulso antes del camino hacia la Eurocopa de 2028. Kane pidió a sus compañeros que valoren el torneo, pese a que su prestigio suele quedar por debajo de otros campeonatos internacionales.
“Existe la percepción de que la Nations League no es tan importante, pero cuando llevas tanto tiempo sin ganar, levantar un trofeo con Inglaterra podría impulsarnos de cara a la Eurocopa dentro de un par de años”, sostuvo el capitán.
El proceso de recuperación comenzará este sábado en Wembley ante España. El rival añade un componente especial al estreno: la selección española había derrotado al equipo de Tuchel en la anterior final de la Eurocopa y posteriormente alcanzó la final del Mundial que Inglaterra aspiraba a disputar.
La preparación inglesa, no obstante, se ha visto condicionada por los problemas físicos. Cinco jugadores se han retirado recientemente de la convocatoria, una situación que se suma a las bajas ya existentes. Kane, que a finales de 2024 había cuestionado algunas ausencias, adoptó ahora una postura más comprensiva.
El delantero recordó la exigencia del calendario de la Premier League, en contraste con el parón invernal del que disfruta en Alemania, y aseguró que confía en que sus compañeros sepan gestionar el estado de sus cuerpos. Inglaterra inicia así una nueva etapa con la obligación de convertir una derrota aún reciente en una respuesta competitiva inmediata.