Gianni Infantino pidió disculpas ante el Consejo de la FIFA por la crisis desatada por su frustrado plan de incorporar inversión privada a los derechos comerciales de los Mundiales, pero no aportó la documentación ni las explicaciones que reclamaban los representantes europeos. La reunión en Zúrich, de tres horas y media, reforzó la oposición de la UEFA antes de las elecciones presidenciales previstas para marzo.
Key takeaways
- Infantino reconoció ante sus colegas que gestionó de forma inadecuada la presentación del proyecto vinculado a inversores privados.
- El Consejo no recibió papeles sobre la operación valorada en 4.200 millones de dólares, retirada en julio.
- La UEFA considera insuficientes las respuestas y mantiene su presión para relevar al presidente de la FIFA.
- La FIFA revisará la continuidad de su premio de la paz, creado y concedido a Donald Trump en diciembre.
- Tampoco se aclaró el caso de la expulsión de Folarin Balogun en el Mundial ni la intervención de Trump a favor del delantero estadounidense.
La UEFA exige explicaciones y documentación
La principal reclamación europea se centró en el plan que Infantino impulsó y abandonó en julio, que contemplaba transferir los derechos comerciales de los torneos a una nueva filial. El proyecto preveía que un grupo de inversores encabezado por Joshua Kushner adquiriera al menos el 20% de esa sociedad.
Kushner es hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump. La iniciativa salió a la luz nueve días después de la final del Mundial y abrió una fractura internacional dentro del fútbol, en parte por la falta de información previa a los integrantes del órgano de gobierno.
Ante las preguntas planteadas durante el encuentro, Infantino solicitó que las cuestiones fueran presentadas por escrito. Debbie Hewitt, vicepresidenta de la FIFA y presidenta de la Federación Inglesa, sostuvo que el mandatario debe responderlas de manera satisfactoria y advirtió que, si no lo hace, no tendría condiciones para seguir al frente del organismo.
Bernd Neuendorf, dirigente alemán y uno de los ocho miembros que la UEFA tiene en el Consejo de 37 integrantes, afirmó que las explicaciones entregadas no resolvieron las dudas. También reclamó una conducción capaz de recuperar la credibilidad de una institución cuya reputación, a su juicio, ha quedado dañada.
Presión judicial y asuntos aún sin respuesta
La UEFA encabeza los intentos para desplazar a Infantino antes de los comicios de marzo o durante el proceso electoral. Además, pidió a tribunales de Estados Unidos autorización para obtener pruebas destinadas a una denuncia penal en Suiza.
Las presentaciones judiciales plantean posibles irregularidades en la administración de los recursos de la FIFA, especialmente en la valoración atribuida a la filial que debía controlar los derechos comerciales de las competiciones.
El presidente de la FIFA abrió la sesión con una disculpa por haber sorprendido a los miembros del Consejo y por el revuelo causado por su propuesta. Hewitt señaló que el gesto fue expresado con cierto arrepentimiento, aunque la admisión no calmó a los críticos.
La reunión tampoco dejó detalles sobre la tarjeta roja mostrada a Folarin Balogun en el Mundial ni sobre la participación de Trump para favorecer al atacante de la selección de Estados Unidos. En paralelo, la FIFA pondrá bajo revisión el futuro de su premio de la paz, instaurado para distinguir al propio Trump el pasado diciembre.