Inglaterra busca el golpe final ante Croacia en Arlington para soñar el Mundial
Un nuevo intento de cerrar el capítulo de seis décadas de gloria internacional se abrirá este miércoles con el duelo de Inglaterra ante Croacia en el AT&T Stadium de Arlington, Texas. El recinto, habitual hogar de los Dallas Cowboys, también es conocido por albergar las noches más grandes del deporte estadounidense, bajo el apodo de “America’s Team”.
La élite inglesa llega lista para encender el torneo en un escenario de dimensiones millonarias, donde arrancar con ritmo suele marcar el rumbo. Aunque el inicio sea determinante, no resulta un requisito absoluto para sostener la ilusión: el foco está en el impacto de Harry Kane, que llega tras una temporada de récord con 61 goles en el Bayern Múnich, campeón de la Bundesliga, y con la intención de seguir alimentando su extraordinaria cifra histórica de 79 tantos con la selección.
Si el delantero de 32 años llega en plenitud física, encabezará el plan de Inglaterra hacia el objetivo que todos repiten: conquistar el trofeo global. Sin importar lo que ocurra en los entrenamientos, Kane ocupará el rol principal que tradicionalmente se asocia al nueve de referencia. Ese escenario, sin embargo, puede alterar el ánimo de otros atacantes, conscientes de que el “plan B” suele ser el lugar al que aspiran cuando compiten por el protagonismo en la ofensiva.
En ese contexto surge la pregunta sobre el efecto mental que tendrá la rotación potencial en futbolistas como Ollie Watkins, el nuevo fichaje de Barcelona Gordon y Eberechi Eze, que esperan su momento desde el banquillo. Mark Collymore, exdelantero que defendió camisetas como Nottingham Forest, Liverpool, Aston Villa y también la selección inglesa, sostiene que todos esos perfiles tienen contribuciones reales para el conjunto.
Collymore y la lectura sobre los suplentes
Collymore, además de hablar como exinternacional con tres convocatorias con “Los Tres Leones”, explicó su visión desde la perspectiva de la competencia interna y el momento que atraviesan los rivales. En una conversación sobre apuestas futbolísticas con el enfoque de BetWright, detalló cómo observa el rendimiento de Watkins durante la temporada y cómo cambió su trayectoria conforme avanzó el calendario.
Según su análisis, Watkins tuvo un inicio irregular: “He visto mucho a Ollie esta campaña. Fui a varios partidos del Aston Villa y, por ejemplo, estuve en Estambul para el desenlace de la Europa League. Como casi todos los jugadores del equipo, arrancó flojo; el conjunto, en general, fue mejor con el paso de los minutos, pero Ollie no marcaba”.
El exdelantero añadió que, hacia el tramo final del campeonato, el propio futbolista transmitió confianza: “Al final de la temporada les prometió a los aficionados que llegaría el gol. Yo lo miraba y se notaba que hacía las carreras, pero no recibía el balón en el momento justo. Además, recuerdas el rendimiento del Aston Villa ante Tottenham, que recibió muchas críticas antes del partido de vuelta de semifinales de la Europa League contra Nottingham Forest: como equipo estuvieron por debajo y, en ese contexto, Ollie también estuvo por debajo”.
Con todo, Collymore remarcó el cambio de tendencia: “Pero tengo que ser honesto: en los últimos cuatro o cinco juegos respondió de manera contundente. Fueron partidos de altísimo perfil, incluso con una final importante. Después, fue al Manchester City y marcó el último día para estropear la despedida de Pep. También anotó contra Liverpool en Villa Park, un equipo que históricamente no vencemos. Y ahora mismo está con mucha energía”.
En su lectura, el salto no se entiende como un interruptor instantáneo: “Me parece extraño pensar que como jugador puedas activar y desactivar el rendimiento como si fuera un grifo. Lo que sí ocurrió es que el equipo cambió: pasó de ser uno de cada diez frente a Spurs a convertirse en un nueve o un diez en los tres partidos más grandes de la temporada: Liverpool en casa, City de visitante y la final de la Europa League”.
Collymore explicó además que la forma en la que Kane participa en el juego puede abrir la puerta a minutos para el resto: “Él observa el contexto y piensa: con este calor hay muchas posibilidades de que juegue al menos 30 minutos. Sabemos que Harry Kane tiende a bajar cada vez más al terreno. Si Inglaterra no logra avanzar cuando Kane recibe, o si el plan se rompe desde los costados —y esperaríamos a Marcus Rashford por la izquierda, Bukayo Saka por la derecha, o a Gordon, o a quien juegue en esas bandas— entonces Ollie Watkins seguramente tendrá esos 30 minutos”.
El exinternacional también se refirió al valor que puede tener la situación de “hombre que entra” en el momento adecuado. Aunque cualquier delantero sueña con completar los 90, Collymore remarcó que el banquillo ofrece una motivación especial: “Estás sentado a 90, 100 grados de calor. No sé si tanto en Dallas porque creo que el techo estará cerrado, pero en otros partidos te preguntas: ‘llévame al campo, entrenador, llévame’”.
Además, subrayó la importancia del mensaje del entrenador: “Existe toda la narrativa de que Thomas Tuchel quiere hablar de hermandad, que serán 26 jugadores y no 11. Entonces, desde el banco, el futbolista calienta con la idea de que por lo menos tendrá 30 minutos. Y yo creo que así será”.
Collymore cerró su argumentación con una comparación directa entre perfiles: “Pienso que Watkins será de esos que terminan las jugadas, como Eberechi Eze, como Noni Madueke, como Anthony Gordon. Estuve en el último amistoso contra Costa Rica en Orlando y, en la segunda parte, los ‘rematadores’ —en el sentido más amplio de quienes aparecen con frescura— se mostraron mucho más vivos y más precisos que en el primer partido de preparación frente a Nueva Zelanda”.
En su visión, en un torneo de esta magnitud habrá futbolistas capaces de alterar el guion sin necesidad de ser titulares: “Creo que cuatro, cinco o seis jugadores con velocidad, que llegan tras una gran temporada —como Watkins después de ganar un trofeo— estarán bastante contentos con su rol. Si el discurso fuera que todo depende de la alineación inicial, que Tuchel tiene sus favoritos y que por ejemplo no se cambia a Kane, sería otra historia. Pero si no es ese el caso, entonces estos perfiles que terminan las acciones se van a sentir cómodos con su papel”.
Por último, defendió que el contexto de temporada y condiciones reales no deja tiempo para el dramatismo: “Una campaña dura en la Premier League, con 70, 80, 90 o incluso 100 grados de calor, y aun así 30 minutos para un futbolista profesional siguen siendo tiempo suficiente para marcar diferencias. Por eso no creo que esté tan deprimido como muchos piensan. Y creo que tiene un papel grande que jugar en el éxito de Inglaterra, si es que logramos algo”.
El plan de Tuchel y el ritmo de la fase inicial
Tuchel, según la lógica de su gestión, buscará mover el equipo en distintos momentos, especialmente si Inglaterra arranca con fuerza. La idea es que la clasificación hacia la fase de octavos quede prácticamente sellada con un total de 180 minutos de acción, compitiendo en el tramo contra Croacia y Ghana.
Cuando comience la etapa eliminatoria, los jugadores que entren desde el banquillo pueden ganar todavía más protagonismo. Habrá partidos en los que se necesite un componente distinto: un destello de creatividad de quien no partió en el once inicial. Ahí es donde, de acuerdo con la lectura de Collymore, pueden hacerse notar perfiles como Watkins, Gordon, Eze, Madueke e Ivan Toney, con la posibilidad de dejar su sello en el escenario más grande del deporte.