Inglaterra cae ante España y teme el golpe: sin plaza automática al Mundial
La selección femenina de Inglaterra encajó el golpe más duro en mucho tiempo tras caer con contundencia ante España en un partido que, en palabras del propio cuerpo técnico inglés, se esperaba “muy cerrado”. Sin embargo, el gol de Patri Guijarro antes del minuto 20 alteró el guion y dejó a las Lionesses sin reacción. La derrota no solo significó el revés más abultado del ciclo de Sarina Wiegman para Inglaterra desde 2009, sino que además provocó que España tomara ventaja en la carrera por la plaza directa al Mundial de 2027, en un grupo realmente exigente.
| Dato clave | Detalle | Contexto |
|---|---|---|
| Gol decisivo | Patri Guijarro, minuto 19 | España rompe el empate y cambia el rumbo del partido |
| Consecuencia deportiva | Derrota más contundente desde 2009 | Marca la forma más dura de la era Wiegman en Inglaterra |
| Rumbo al Mundial 2027 | España gana la posición de privilegio | Plaza directa por el grupo; Inglaterra podría caer a eliminatorias |
| Próximo paso | Martes: España vs Islandia | Inglaterra necesita un favor para evitar play-offs (muy improbable) |
El inicio del viernes confirmó que el choque podía ser de pocas diferencias: la igualdad se sostuvo durante casi todo el primer tramo. Pero cuando Patri Guijarro abrió la cuenta a los 19 minutos, Inglaterra se desordenó de manera poco habitual. Wiegman lo resumió con claridad: “La diferencia fue que esta noche no estuvimos a la altura”, una frase que refleja el contraste entre lo esperado y lo que terminó sucediendo.
El impacto fue doble. Por un lado, la derrota se convirtió en el revés más contundente para el conjunto neerlandés-británico desde 2009, a la vez que golpeó con fuerza el momento deportivo del equipo. Por otro, España dio un paso decisivo en la pelea por el cupo directo al Mundial de 2027 en un grupo que no perdona. En la clasificación hay una única plaza automática disponible, y el resultado del viernes movió piezas.
En este escenario, España toma el mando y tiene la opción de sellar su billete rumbo a Brasil si vence a Islandia el martes, tal como se espera. Mientras tanto, las Lionesses dependen de un favor por parte de la selección nórdica para mantener vivas sus opciones de evitar los play-offs, aunque el propio panorama pinta a que ese desenlace es extremadamente improbable.
Con todo, incluso si Inglaterra terminara cayendo en las eliminatorias, hay que subrayar que no sería un cataclismo que no clasificara: sería un sismo si las Lionesses no lograran el pase al torneo en Brasil. Los play-offs constan de dos rondas, y cada una se disputará mediante eliminatorias a ida y vuelta, lo que reduce el margen para que ocurra una sorpresa puntual que deje fuera a Inglaterra en una sola noche.
Además, el equipo de Wiegman no llega como invitado cualquiera. En la primera ronda, se enfrentará a una selección procedente de la Liga C. Ya en la segunda, el rival saldrá de entre las opciones de un conjunto que termine cuarto en la Liga A o un equipo de la Liga B. En términos generales, lo ocurrido el viernes no anula del todo las opciones de llegar al Mundial, pero sí altera y alarga el camino.
Ese cambio de ruta no es ideal para Inglaterra. El escenario más favorable sería la clasificación directa, que además les daría la posibilidad de organizar amistosos a su gusto en los dos últimos parones internacionales del año. El viernes les quitó esa ventaja, obligándolas a mirar con más intensidad hacia las eliminatorias.
En la preparación previa al Mundial de 2023, antes del camino que terminó en la primera final de su historia, Inglaterra se midió con rivales como Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Australia. También disputaron la Finalissima ante Brasil, un escaparate que les permitió contrastarse frente a estilos variados y escapar, en parte, del “burbujón” europeo. Ese tipo de pruebas de alto nivel, sin embargo, tendrá que esperar.
Hasta el inicio del nuevo año, las Lionesses tendrán que lidiar con rivales que o bien les resultan familiares, o bien son favoritos claros en el papel, o incluso pueden darse ambos factores a la vez. El margen para aprender en el tramo final del calendario es reducido, y eso es un problema si se piensa en el objetivo de ajustar lo ocurrido.
Precisamente por eso Wiegman quiere llegar al fondo de lo sucedido ante España. Tras el partido, se planteó una pregunta central: “Ahora lo que intento es pensar qué lo causó. Tenemos que ver qué salió realmente mal”. Es evidente que el cuerpo técnico puede analizar el encuentro con calma, pero para el equipo sería mejor volver a exponerse pronto a rivales de élite, aunque fuera en un entorno que no necesariamente sea competitivo.
El foco principal está en la defensa, un aspecto que se debe revisar con detalle. Ahora bien, el nivel de exigencia no será idéntico en los play-offs. Pase lo que pase con el rival, a Inglaterra se le exigirá dominar la posesión y generar peligro, sobre todo desde el contragolpe. No será lo mismo que sufrir oleadas constantes de ataque de uno de los mejores combinados del mundo, como ocurrió contra España.
La doble eliminatoria también limita la capacidad de probar. Los play-offs traerán partidos competitivos y de enorme peso, lo que reduce el margen para rotar o ensayar variantes, salvo que Inglaterra construya una ventaja muy amplia en el primer duelo de una de las series.
En el plantel hay experiencia suficiente. Varias de las futbolistas forman parte del grupo que ganó el Europeo el verano pasado. Sin embargo, también hay jugadoras con poca exposición al escenario internacional, y eso se nota cuando el margen de error se reduce.
En el tramo final de 2025, cuando Inglaterra jugó una tanda de amistosos, aparecieron oportunidades para perfiles como Lucia Kendall, que fue titular en el triunfo ante España en Wembley. También se brindaron minutos para una futbolista como Taylor Hinds, que ocupa una posición que el equipo necesita reforzar. Wiegman podría tener más dificultades para dar ese tipo de oportunidades en partidos donde todo se juega.
De cara al nuevo año, cuando Inglaterra tenga más opciones para organizar amistosos, la atención probablemente se desplace hacia la preparación para el Mundial, siempre que la clasificación llegue como se prevé. Aun así, podrían existir algunas ventanas para experimentar, sobre todo en partidos más tempranos, pero cuanto más cerca esté el torneo, menos lugar habrá para cambiar demasiado.
No todo es negativo. Una derrota así puede transformarse en un aprendizaje clave para el largo plazo. Lauren Hemp lo expresó el lunes con una idea directa: “Creo que en partidos como ese es donde probablemente más aprendes”. Y, para Inglaterra, no hay demasiados partidos de ese calibre en los que el equipo se vea en una situación tan exigente.
España, por su parte, también dejó señales sobre cómo compite. En algunos encuentros anteriores, las campeonas europeas amenazaron con dominar, pero luego les faltó el “producto final” en partidos más cerrados, algo que Inglaterra ha ganado con frecuencia en tiempos recientes. Aun así, en Mallorca, ciertos puntos débiles de Inglaterra quedaron al descubierto, y el resultado del viernes terminó por amplificar esas carencias.
Los play-offs tampoco son solo un castigo: pueden traer beneficios. Inglaterra no disputa tantas salidas fuera de casa, salvo las necesarias en la fase de clasificación, una observación que se reforzó tras el partido del viernes. Los amistosos suelen organizarse en territorio propio, y el último precedente de un choque no competitivo en el que el rival actuó como anfitrión fue en abril de 2021. Incluso el año pasado, en enero, la situación fue en territorio neutral. Tener la oportunidad de sumar dos partidos fuera, en el marco de las eliminatorias, no sería un mal aprendizaje.
Además, existe la posibilidad de medir fuerzas con rivales de primer nivel. En la primera ronda, la oposición de la Liga C no debería ser un inconveniente. No obstante, en la segunda ronda podría aparecer un rival más peligroso, y aunque esa amenaza aumente el desafío, también sería una oportunidad para demostrar solidez si Inglaterra logra avanzar.
Mientras Inglaterra se prepara para las series de play-offs, España —vigente campeona mundial y una de las grandes rivales por el trofeo— ya mira hacia adelante con partidos contra lo mejor del panorama internacional. Su objetivo es llegar lista a los duelos contra selecciones que probablemente les resulten menos familiares en el Mundial.
Japón, que aseguró su presencia en el torneo tras ganar la Copa Asiática en marzo, seguirá un proceso similar. Alemania también hizo lo propio después de vencer a Noruega y coronarse como primera de grupo el viernes por la noche. Es muy probable que Francia se sume al lote de aspirantes con la primera posición del Grupo A2 de cara a los partidos del martes. Por su parte, Estados Unidos ya está en esa fase desde hace varios meses, acumulando encuentros ante rivales como Japón, Colombia, Brasil, Países Bajos y muchos más, desde su triunfo olímpico en el verano de 2024.
Con todo, Inglaterra afronta ahora una desventaja relativa frente a muchos de los principales candidatos al título. La tarea de las Lionesses será sacar el máximo provecho de una situación que no es la ideal: primero, en los play-offs; después, en los primeros meses del año siguiente, cuando tendrán la oportunidad de escoger rivales con más margen para ajustar detalles.
Por ahora, el foco está en el próximo compromiso ante Ucrania el martes y en ofrecer una respuesta inmediata a la caída del viernes. Todavía existe una posibilidad remota de clasificar de forma directa, aunque el margen es muy pequeño. La prioridad, entonces, será corregir lo necesario, entrar a los play-offs en buen estado y seguir un camino alternativo de la manera más inteligente posible para demostrar que, pese a la complicación, Inglaterra continúa siendo un serio contendiente para el Mundial femenino de 2027.