Skip to content
Viernes, 26 de junio de 2026 — 21:31
Suscríbete a nuestro boletín y no te pierdas nuestras mejores publicaciones. ¡Suscríbete ahora!
Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol
Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol
  • Inicio
  • Betting Sites
  • Casino
  • Tennis
  • Hockey
  • American football
  • Baseball
  • Basketball
  • Inicio
  • Betting Sites
  • Casino
  • Tennis
  • Hockey
  • American football
  • Baseball
  • Basketball
Cerrar

Buscar

World-cup

Inglaterra no pasa del 0-0 ante Ghana y Tuchel queda en el punto de mira

Nicolás Vargas
Por Nicolás Vargas
24 junio 2026 9 min de lectura

El empate sin goles entre Inglaterra y Ghana dejó claro el reto que tiene Thomas Tuchel en el banquillo: el equipo inglés dominó la posesión y movió el balón con soltura, pero no encontró soluciones frente a un rival bien plantado, disciplinado y muy físico. Los africanos, por su parte, defendieron con orden desde el primer minuto y castigaron cada intento de romper el bloque con una resistencia que terminó por ahogar cualquier opción de abrir el marcador.

Inglaterra y Ghana empatan 0-0: dominio sin premio y defensa que lo complica todo

Dato Resultado / cifra Contexto
Marcador Inglaterra 0-0 Ghana Encuentro sin goles en el que Inglaterra no pasó del control del balón
Rendimiento ofensivo (primeros 12’) 111 pases vs 14 Ventaja clara en circulación, pero sin materializar oportunidades
Racha de Inglaterra en fases finales 2 empates en 4 torneos seguidos Con tres de esos duelos finalizando 0-0

Desde el arranque, Ghana jugó con mentalidad de punto. Se metió atrás, apretó las líneas y estrechó los espacios, obligando a Inglaterra a sostener el balón sin que eso se tradujera en peligro real. El plan de los ingleses fue más bien prudente: el equipo tuvo control, pero en la zona decisiva faltó atrevimiento y, sobre todo, faltó riesgo para fabricar llegadas de calidad.

La superioridad en circulación quedó reflejada en una estadística temprana: durante los primeros doce minutos, Inglaterra completó 111 pases, mientras que Ghana apenas alcanzó 14. Aun así, la efectividad fue el gran problema, porque el conjunto británico no generó una oportunidad desde juego abierto hasta después de transcurridos 36 minutos, y en todo el partido solo logró tres disparos a puerta. El episodio más cercano llegó con el tiempo por delante: Nico O’Reilly impactó el poste con cuatro minutos restantes, pero el balón no terminó entrando.

Harry Kane, habitual chispa del equipo, también quedó muy limitado. Apenas tuvo tres contactos dentro del área de Ghana y no tuvo una ocasión clara hasta el minuto 87, cuando soltó un remate desde muy cerca que se fue por encima del larguero. Fue un aviso tardío de lo que Inglaterra no consiguió sostener durante la mayor parte del encuentro.

Tras el partido, Tuchel elogió la forma de defender de Ghana y explicó que a Inglaterra le resultó difícil encontrar espacios. El técnico señaló que los “pequeños momentos” que Kane pudo tener no se tradujeron en gol y que, normalmente, la última acción habría sido una diana clara. También remarcó que el plan exigía paciencia y ataques repetidos con calma para desmontar el bloque rival, pero el resultado terminó siendo un 0-0 que no les sonrió.

En el contexto de los grandes torneos, el ánimo en Inglaterra suele oscilar con rapidez: cuando todo sale bien, la ilusión crece hasta niveles enormes, pero un tropiezo también puede encender la alarma. Aun así, mirando los números con frialdad, el escenario no es totalmente desconocido: Inglaterra ya acumuló el segundo empate en cuatro torneos consecutivos de gran magnitud, con tres de esos partidos terminando 0-0. Sin embargo, el problema es que Tuchel llegó con la expectativa de modificar la dinámica, y volver a un guion que muchos ven como “lo de siempre” genera preocupación, especialmente con los objetivos altos que se plantean de cara al verano.

Tuchel insistió en que “es un torneo largo” y en que el equipo intentó de todo. Aun así, el propio desarrollo del partido deja en el aire la posibilidad de que sea momento de plantear ajustes: no solo por el resultado, sino por la forma en que Ghana consiguió neutralizar los caminos más habituales del ataque inglés.

En el plano táctico, Tuchel parecía repetir un planteamiento similar al de su debut en la fase de grupos. En defensa, dejó a Djed Spence como lateral por el costado izquierdo en lugar de O’Reilly, mientras que Marc Guehi entró en el eje central en sustitución de John Stones. El mensaje de fondo fue claro: no era una noche para “romper” lo que funcionaba, sino para mantener la estructura y buscar huecos para Kane y Jude Bellingham, con los extremos abiertos en el ancho del campo y los mediocentros intentando liberar espacio para la finalización.

Pero en un partido siempre hay dos planes. Ghana también tenía preparado el contragolpe: los “Black Stars” se colocaron muy cerca de su área, obligaron a Inglaterra a atacar y les dieron muy pocos espacios para trabajar con comodidad. Inglaterra dominó, sí, pero lo hizo contra un muro que le negó la profundidad.

Tuchel, probablemente, tardó en reaccionar. Después de los primeros 45 minutos, quedó claro que el equipo necesitaba un jugador adicional con perfil ofensivo, y el técnico no lo movió hasta el cambio que llegó tras el minuto 65, con la entrada de Bukayo Saka y O’Reilly. Luego aparecieron Morgan Rogers y Eberechi Eze diez minutos más tarde, y Marcus Rashford solo tuvo los últimos diez minutos para intentar cambiar el guion.

El partido no mejoró de manera sustancial y, además, se abrieron preguntas sobre la elección de la lista de jugadores para el Mundial. Cole Palmer y Phil Foden, aunque atravesaban una racha irregular en el momento, son futbolistas capaces de desatascar partidos complicados. Ambos, en este momento, disfrutan sus días libres, y surge la duda de cómo habría sido el encuentro si Tuchel hubiera tomado una decisión distinta a finales de mayo.

El problema, de todos modos, no se redujo únicamente a la convocatoria, sino a la dificultad de Tuchel para ajustar sobre la marcha. El panorama inmediato obliga a enfriar la situación, mantener la cabeza fría y volver a ganar. El siguiente compromiso aparece como la primera gran oportunidad de encarrilar: Panamá, el sábado.

También hubo espacio para Carlos Queiroz. El entrenador portugués, un veterano curtido en Copas del Mundo, está dirigiendo su quinto torneo consecutivo, algo que lo convierte solo en el segundo técnico en alcanzar esa cifra. Además, llegó al banquillo de Ghana en abril, cuando el reto se le presentó de forma relativamente rápida.

Queiroz conoce el método para competir y sacar resultados con un equipo considerado menor: en su etapa anterior ya llevó esa idea cuando guio a Irán hacia los tres torneos previos. No es un enfoque necesariamente vistoso, pero cuando se ejecuta bien es altamente eficaz.

El plan se vio desde el primer segundo: Ghana se plantó con 11 jugadores detrás del balón y la apuesta funcionó. El equipo complicó el partido a Inglaterra, endureció cada disputa y, cuando tuvo ocasión, se tomó su tiempo en los balones detenidos. Incluso en el tramo final, cuando se requerían más recursos defensivos, Queiroz no dudó en hacer un cambio con Prince Adu, un jugador de perfil ofensivo que había sido incorporado solo 30 minutos antes.

En la rueda posterior, Queiroz expresó su orgullo por el esfuerzo y la manera en la que sus jugadores sostuvieron el plan. Dejó claro que, si toca defender, se defiende, y lanzó una comparación simbólica: no se puede jugar “samba” cuando el rival propone “rock and roll”. También resumió que, al ir al descanso, Inglaterra ya sabía que no tenía respuestas para vencerles.

Su esquema quizá no sea el más atractivo a la vista, pero él y sus futbolistas merecieron celebrar ante la afición de Ghana. De hecho, el empate se vivió como una victoria: el público celebró el punto como si fuera un triunfo. Con este resultado, Ghana regresa a la fase eliminatoria por primera vez desde 2010.

En paralelo, el torneo sigue dando señales de que la carrera por el máximo goleador está muy abierta. Los grandes delanteros, desde Lionel Messi y Kylian Mbappé hasta Erling Haaland y, más adelante, Cristiano Ronaldo, han ido encontrando el ritmo goleador. Eso deja una disputa por la Bota de Oro especialmente cerrada y atractiva.

Kane se mantenía en el grupo de arriba tras su doblete ante Croacia en la primera jornada, pero su sequía en Boston lo saca del paso en la pelea por el liderato. El golpe decisivo llegó con su fallo en el minuto 87: el remate se fue elevado hacia las gradas desde corta distancia. Fue, además, el momento que terminó de definir la frustración de la noche, porque el capitán inglés apenas tocó el balón en 19 ocasiones durante el encuentro y no recibió el servicio necesario para sostener su objetivo de volver a conquistar la Bota de Oro.

Con ese escenario, Kane ya marcha tres tantos por detrás de Messi, y además se queda a dos goles de Mbappé y Haaland. Con el nivel que muestran esos tres, la remontada para Kane requerirá algo verdaderamente especial.

En la conferencia de prensa posterior, se le planteó a Tuchel que el ataque inglés se había vuelto algo predecible. La pregunta tenía sentido: en la segunda mitad, cuando el panorama no acompañaba, el equipo empezó a centrar con más frecuencia, pero la defensa de Ghana recibió cada cabezazo con tranquilidad y sin conceder la segunda jugada que suele romper el partido.

Ghana defendió muy atrás y muy estrecho, lo que le negó a Inglaterra cualquier espacio en el centro del campo. Y, aun así, el equipo europeo también necesita marcar para ganar un Mundial: no hubo un periodo sostenido de presión que terminara en dominio real del área rival. Inglaterra tuvo un 79 por ciento de posesión, pero no logró transformarla en ocasiones claras ni en una dinámica de asedio.

Por ello, Tuchel tendrá que buscar soluciones nuevas. Panamá es un rival sólido y aguerrido, capaz de generar molestias reales en la CONCACAF, y probablemente se presentará con una estructura parecida a la de Ghana. De hecho, el próximo rival de Inglaterra en los octavos también podría intentar copiar la fórmula: bloquear espacios, negar el centro y esperar el momento oportuno.

Entonces, el equipo inglés necesita un impulso desde algún punto. Tuchel mencionó que durante el descanso de hidratación en el segundo tiempo pensó en “otra idea”, insinuando que podría ser un trabajo a desarrollar. Es una señal de que la búsqueda de variantes ya está en marcha.

Uno de los aspectos positivos para Inglaterra fue la actuación de Saka saliendo desde el banquillo. El extremo del Arsenal había arrastrado problemas físicos durante gran parte de la segunda mitad de la temporada en la Premier League y llegó a Norteamérica con una molestia en el tendón de Aquiles, por lo que había empezado ambos partidos hasta ahora únicamente desde la banca.

En el choque ante Croacia, Saka sí ingresó desde el cambio y dejó una asistencia para Rashford. Antes del duelo contra Ghana, Tuchel comentó en una conferencia previa que podría estar en condiciones para jugar desde el inicio, pero finalmente no fue así. Aun así, volvió a mostrar chispa al entrar y aportó creatividad adicional y un punto más de velocidad al juego inglés.

Con el balón parado, Saka se siente cómodo para encararlo y romper líneas, algo que contrasta con su compañero en el club, Madueke, que suele ser más determinante cuando ya corre en ventaja. En cualquier caso, su incorporación después del minuto 65 llegó quizá demasiado tarde para torcer el destino del encuentro.

Si ya está totalmente recuperado, lo lógico sería darle la oportunidad de arrancar ante Panamá y comprobar si puede ser ese factor diferencial que Tuchel necesita para cambiar la historia.

Para cerrar, también hubo mención a Stones. Su ausencia en este partido parecía una señal inquietante para sus posibilidades de ser titular con regularidad. Tuchel tomó una decisión valiente al alinearlo en el primer compromiso, pero el rendimiento del defensor no sorprendió: desde el inicio de la temporada anterior con el Manchester City, solo había disputado 18 partidos, y en Dallas se le vio especialmente falto de ritmo. Su reemplazo, Guehi, no fue una actuación brillante por sí sola, pero sí representó una mejora frente a su compañero de club.

Este encuentro marcó la primera vez desde la salida de Inglaterra del Euro 2016 a manos de Islandia en la que Stones no apareció en el once inicial de un partido de torneo. De ese modo terminó una cadena de 27 titularidades seguidas en Mundiales y Eurocopas. Si hay cambios el sábado, todo apunta a que el reto estará más en el ataque, por lo que Stones podría tener que acostumbrarse a la banca, al menos por ahora.

Nicolás Vargas
Autor

Nicolás Vargas

Periodista deportivo y especialista en fútbol, Nicolás Vargas combina rigor informativo con lectura fácil. Analiza partidos, sigue el mercado de fichajes y traduce la actualidad deportiva en noticias útiles para el aficionado.

Sígueme
Otros artículos
Anterior

Cómo ver dos partidos del Mundial al mismo tiempo en EE. UU. en streaming

Siguiente

Ancelotti: Neymar, recuperado al 100%, podría jugar 90 minutos ante Escocia

Entradas recientes

  • Ebuka Okorie, elegido por Detroit, busca inspirar a jóvenes nigerianos en la NBA
  • Toney aclara con Tuchel el malentendido y dice que todo quedó en calma
  • Queiroz aclara que Ghana no mira más allá ante Croacia pese a Partey
  • Senadores suman a Burakovsky: Blackhawks reciben pick de 6ª ronda de 2027
  • Heat y Bucks destacan en la Summer League con los 4 primeros del Draft

Categorías

  • American football
  • American-football
  • Baseball
  • Basketball
  • Bundesliga
  • Champions-league
  • Hockey
  • Ligue-1
  • News
  • Premier-league
  • Serie-a
  • Tenis
  • Tennis
  • Transfers
  • Usa
  • World-cup
Contacto·Política de privacidad
| Copyright 2026 — Hitsbook Fútbol. Todos los derechos reservados.