Inglaterra y Tuchel: Kane y Bellingham, pero sin margen para errores defensivos
La selección inglesa puso en marcha su aventura en el torneo con un arranque de alto voltaje ofensivo en Dallas, donde se impuso 4-2 a Croacia. Harry Kane, Jude Bellingham y Marcus Rashford fueron determinantes en un partido que, pese al marcador favorable, dejó señales claras de fragilidad atrás: el rival logró empatar en dos ocasiones antes del descanso. Aun así, el triunfo significó para Inglaterra su primera victoria en un Mundial ante un conjunto del top 15 desde 2002, aunque el rendimiento defensivo y la capacidad de sostener el ritmo durante el largo plazo siguen siendo asuntos que generan preocupación.
En declaraciones recogidas por Paddy Power, Butt sostuvo que pretender sostener un ritmo frenético, similar al de la Premier League, en condiciones internacionales extremas terminará pasando factura al plantel con el paso de los minutos. “Jugamos bien y fue una buena victoria, aunque Croacia no parecía estar en su mejor versión. Presionamos con mucha intensidad. Pero, en el caso de Inglaterra, decir que podemos imponer un estilo de la liga ante los grandes equipos del panorama internacional está bien…”, comentó.
El exfutbolista recordó cómo se trabajaba cuando él defendía la camiseta inglesa, señalando que el plan de buscar el mismo tipo de presión era habitual. Sin embargo, subrayó el problema fisiológico que aparece en el calor: “En mi etapa con Inglaterra intentábamos hacerlo a menudo. Pero en ese tipo de clima estás completamente agotado después de 60 minutos. Contra un equipo como España, ellos mantienen el balón, mueven la pelota, marcan el ritmo y te obligan a perseguir sombras. Te lastiman con el pase final y te atraviesan”.
Butt remarcó que tanto la intensidad del clima como las diferencias entre las instalaciones de los distintos estadios en las sedes del torneo pueden ser determinantes para que los jugadores conserven, de forma real, una presión de alto nivel durante los 90 minutos completos.
Además, insistió en que no es viable repetir ese guion en cada jornada: “No creo que puedas jugar así en todos los partidos de este torneo. Depende de dónde juegues, de la hora de inicio, del calor, y de si hay techo y aire acondicionado o no. Hay muchas combinaciones sobre cuándo y cómo se puede mantener un ritmo alto con presión. Si tuviéramos que jugar cada semana en Dallas, donde todo está climatizado, tendríamos muchas más opciones. Pero no va a ser así”.
Inglaterra volverá a la acción la próxima semana en su segundo compromiso de fase de grupos frente a Ghana. El objetivo es claro: ganar para asegurar de manera oficial el pase a la siguiente ronda. En ese contexto, gestionar el desgaste físico del equipo y, al mismo tiempo, consolidar una estructura defensiva más estable será una prueba decisiva para Tuchel, especialmente con los distintos caminos de clasificación todavía muy presentes. Para los ingleses, el equilibrio entre avanzar en el grupo y preservar el plan táctico será la prioridad inmediata en el horizonte.