Isak termina ensangrentado tras el triunfo de Suecia ante Rumanía
Alexander Isak firmó un estreno determinante para Suecia en la Nations League, aunque abandonó el césped de la Strawberry Arena con una imagen preocupante: el delantero del Liverpool terminó cojeando y con un dedo del pie derecho ensangrentado tras recibir un fuerte pisotón en la segunda parte del triunfo por 2-1 frente a Rumanía.
El atacante de 27 años había adelantado a su selección antes del descanso, aprovechando una asistencia precisa de Yasin Ayari. Isak destacó la intervención de su compañero, uno de los futbolistas que está ganando peso creativo en el centro del campo sueco: “Me dejó el balón perfecto; fue una acción fantástica”, valoró tras el encuentro.
El golpe sufrido en la recta final le obligó a jugar con molestias visibles. Al atender a los medios, el goleador mostró la herida y explicó que el dolor fue intenso en un primer momento, aunque pudo continuar. “Se nota cómo quedó. Fue un pisotón muy duro. Quien haya jugado sabe que tarda unos minutos en pasar, pero al final estuvo bien”, señaló.
Un regreso goleador en club y selección
El tanto con Suecia prolonga la recuperación competitiva de Isak después de un curso anterior complicado en Anfield, posterior a su llegada desde el Newcastle en una operación de gran impacto económico. El delantero ha comenzado la temporada con cuatro goles en sus cinco primeros partidos de Premier League con el Liverpool, una cifra que ya duplica toda su producción liguera de la campaña pasada.
Su buen momento también representa una noticia relevante para Graham Potter y la selección sueca. Isak reconoció que marcar en un entorno distinto al de su club le ayuda a reforzar su confianza para el tramo de partidos que se aproxima. “Es muy positivo: cambia el contexto y llega otro gol. Me viene bien pensando en lo que está por delante. Estoy con mejores sensaciones y ojalá siga así”, afirmó.
La victoria ante Rumanía permite a Suecia iniciar con impulso su recorrido en un grupo de Nations League en el que también figura Bosnia-Herzegovina. El próximo compromiso llegará rápidamente: el combinado escandinavo recibirá a Polonia el lunes por la noche en Solna, después de apenas dos días de recuperación.
No obstante, Isak no es la única preocupación física que dejó el partido. Emil Holm tuvo que abandonar el campo en camilla y con evidentes gestos de dolor por una posible lesión muscular en el muslo. El defensor, que ya arrastraba problemas de condición física y se perdió el Mundial, queda pendiente de evaluación antes de los siguientes encuentros de Suecia.