Jake Bennett guía el 4-1 sobre Yankees y sigue la racha de Boston en la rotación
BOSTON – En una etapa de gran impulso para la rotación de los Medias Rojas, el zurdo novato Jake Bennett volvió a hacer lo que se ha vuelto habitual en el último tramo: dominar con precisión y sostener la ventaja en un escenario de máxima exigencia. En el duelo ante los Yankees, Boston se impuso 4-1 para hilvanar su tercera victoria seguida dentro de la serie particular de cuatro juegos, que concluye el domingo por la noche.
Medias Rojas frenan a los Yankees con el zurdo Jake Bennett
| Elemento | Cifra/fecha | Contexto |
|---|---|---|
| Marcador | 4-1 | Medias Rojas vs. Yankees |
| Inicio de calidad | 11 juegos | Racha más larga de la rotación en 38 años |
| Salida de Bennett | 6 1/3 IP | 3 imparables, 1 carrera (tope de su carrera) |
| Brillo reciente de la rotación | 1.69 ERA | En 10 partidos de los cinco abridores: Gray, Suarez, Tolle, Early y Bennett |
Sonny Gray, por su parte, tenía claro el objetivo: extender lo que ya era la mejor racha de salidas con calidad de la rotación en casi cuatro décadas, llevándola a 11 encuentros consecutivos.
Bennett se encargó de consolidar esa continuidad de manera perfecta dentro del grupo de cinco abridores. El zurdo dejó a los Yankees en solo tres imparables y una carrera en 6 1/3 entradas, además de firmar un inicio que elevó a “10” de forma consecutiva el apartado de calidad para la rotación.
El mánager interino Chad Tracy destacó el desempeño del novato: “Estuvo fenomenal. Es otro más para la lista de inicios de calidad. En el tercer inning se acomodó, se enfocó y volvió a estar en su zona”.
Y esa “zona” no fue un hecho aislado, sino el reflejo del momento colectivo. En los últimos 10 juegos, la quinteta de abridores de Gray, Ranger Suárez, Payton Tolle, Connelly Early y Bennett registra una efectividad de 1.69.
Tracy remarcó la dificultad del logro: “Pensarlo en perspectiva ayuda a dimensionarlo: lograr 10 aperturas seguidas saliendo al montículo y completando seis o más innings, con tres carreras o menos, es realmente complicado. Han hecho un trabajo extraordinario”.
Parte del contexto de ese dominio tiene que ver con el inusual peso zurdo dentro del cuerpo de abridores. Los Medias Rojas cuentan con una rotación de cuatro zurdos, alineación que se configuró luego de que el derecho Brayan Bello fuera enviado a Triple-A Worcester el 5 de junio. Su lugar lo ocupó Bennett, quien fue llamado desde las Menores por segunda ocasión esta temporada.
En Boston existe una especie de sinergia entre los zurdos: se observan entre sí, revisan cómo cada compañero ataca a un rival y ajustan sus planes en consecuencia. Bennett lo explicó al hablar de su preparación: “Poder salir y ver a Tolle y a Early lanzar con tanto éxito realmente me ayudó a armar mi estrategia contra esos bateadores”.
En una rotación que vive de la consistencia, nadie quiere ser el eslabón que corte la racha de calidad. Bennett lo confirmó: “Totalmente. Todos están lanzando muy bien, y creo que eso le da motivación a todos para seguir trabajando fuerte y para continuar haciéndolo”.
También los relevistas tuvieron su propia exigencia. Tras un par de tropiezos en la serie previa celebrada en Colorado, el cuerpo de bullpen no deseaba que el gran esfuerzo de un abridor terminara desperdiciado.
Ese fue el enfoque de Justin Slaten, quien entró por Bennett con dos corredores en base y un out en el séptimo inning. El derecho de gran velocidad, que en junio ha atravesado algunos momentos complicados, dominó a José Caballero y también ponchó al bateador emergente Jazz Chisholm Jr. para preservar la salida y mantener el control del juego.
Slaten valoró el momento: “Sí, es increíble. Yo solo me relajo y desconecto en el bullpen y veo el espectáculo. Es genial… Esas personas son fenomenales. Cada uno de los que ha subido desde las Menores ha recibido su oportunidad, la aprovechó y ha salido corriendo con ella para demostrar que son lanzadores de Grandes Ligas. Y no solo eso: lo están haciendo a un nivel muy alto. Es muy bonito verlo”.
El camino de Bennett también tiene un detalle poco común. Antes de llegar a Boston, no había lanzado por encima del nivel Doble-A. El club lo adquirió desde los Nacionales en diciembre, en un intercambio poco habitual de prospectos por prospectos que envió a Luis Perales a Washington.
En ese momento, Craig Breslow, directivo de operaciones de béisbol de los Medias Rojas, mostró confianza en que Bennett estaba cerca de estar listo para el nivel de las Grandes Ligas e incluso habló de la posibilidad de una extensión. Con el paso del tiempo, ese juicio se ha confirmado: desde que sustituyó al abridor con problemas Bello, Bennett acumula una efectividad de 2.78 en sus cuatro aperturas.
Además, su producción no se sostiene en un solo recurso. El zurdo ejecuta una combinación de cinco pitcheos. Bennett describió el plan junto al receptor Carlos Narváez: “Creo que Narváez llamó un gran juego. Fuimos alternando cuatro costuras al inicio, dos costuras hacia abajo, el barrido cuando hacía falta y el cambio. O sea, me pareció excelente”.
Incluso con un ausente importante, la rotación no parece tener fisuras. Aunque el as Garrett Crochet no ha vuelto a lanzar desde el 25 de abril por una lesión en el hombro izquierdo y aún tardará semanas en regresar, Boston mantiene solidez en sus aperturas en el presente tramo.
Los Yankees, que llegan al duelo con el mejor récord de la Liga Americana (48-34), a la espera de lo que ocurra en el juego de cierre de los Rays ante los D-backs en la jornada tardía, pudieron ver de cerca el momento de la rotación rival.
El receptor Austin Wells resumió lo que sintieron al enfrentar a Boston: “Ahora mismo están lanzando muy bien. Están ejecutando y se preparan para tomar ventaja temprano, además de poder ser agresivos en la zona desde el lado del pitcheo”.