Camden Yards inspira a Declan: el campocorto de Orioles le devuelve la fe
BALTIMORE—La travesía de Declan Lefevre en el beisbol juvenil, que comenzó hace más de una década, se convirtió en una historia de inspiración en el mismo escenario donde hoy se celebran los sueños de muchos: Camden Yards. El niño, de 11 años, llegó a la práctica con una necesidad médica que marcó su rutina desde muy temprano, cuando alrededor de los 4 años un doctor detectó que sus piernas no tenían la misma longitud. Sus padres, Jeff Lefevre y Nichole Velasquez, se enteraron de que no era una condición que se corregiría con el crecimiento, y tras varias visitas a especialistas entendieron que habría que buscar soluciones para que su hijo pudiera seguir jugando.
Para que Declan pudiera participar en el beisbol mientras crecía en Elkridge, Maryland, su familia tuvo que enfrentar un proceso repetido durante años. En primer lugar, gastaban varios cientos de dólares para enviar sus zapatos de juego a un lugar en Ohio, donde se les modificaba uno con una elevación, para luego recibirlos de vuelta meses después. El mismo método se aplicó también a sus tenis, de modo que cada temporada pudiera tener el equipo adecuado para mantenerse en movimiento con comodidad y seguridad.
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Ese esfuerzo, sin embargo, cambió el sábado por la noche. Durante una presentación en el campo en Camden Yards, Declan recibió unos botines que no requerirán el ajuste previo que su familia venía haciendo. El obsequio estuvo listo desde el principio y llegó de la mano de un invitado especial, lo que convirtió el momento en un reconocimiento directo a su historia.
En el marco de una colaboración entre los Orioles y Under Armour, Gunnar Henderson le entregó al joven una pareja personalizada de los UA Yard Icon. Los zapatos fueron diseñados para que combinen con el par que el propio Henderson usa en el terreno durante los juegos. Para Declan—y para su familia—se trató de una sorpresa total, algo que nadie esperaba.
El impacto fue aún mayor porque Henderson es el beisbolista favorito del niño. “Siempre hay alguien en algún lugar que está pasando por algo difícil”, dijo Henderson. “Así que para mí poder darles algo, devolverles el favor y, honestamente, poder ayudar de alguna manera en cualquier forma posible, es algo súper honroso y también me deja muy humilde. Solo te hace apreciar lo que estás haciendo y a la gente que ama lo que hace”.
¿Cómo se armó todo para que ese encuentro ocurriera precisamente el sábado? La respuesta se remonta a meses atrás. El año pasado, Kyle Blakely, vicepresidente senior de diseño, innovación y desarrollo de Under Armour, asistió a un torneo de beisbol juvenil. Allí notó a un chico usando unos botines de Under Armour con una plataforma improvisada añadida a uno de los zapatos. Era, precisamente, Declan.
Tras conocer más acerca del caso de Declan, Under Armour se puso manos a la obra. Blakely se coordinó con Mark Auger, director de desarrollo de calzado e ingeniería de la marca, además del equipo del YMUS Development Center. Juntos diseñaron y fabricaron un modelo hecho a la medida para el joven, llevándolo por un proceso completo: pruebas de ajuste, prototipos y pruebas de uso para construir una solución que le permitiera rendir en su mejor nivel.
En medio de ese trabajo, los empleados de Under Armour descubrieron un detalle que terminó siendo clave para el factor emocional del proyecto: el deporte favorito de Declan es el beisbol, y su jugador preferido es Henderson. Con esa información, Under Armour decidió unir fuerzas con los Orioles y con el propio Henderson para que el instante especial del sábado pudiera convertirse en algo más que un regalo, y se transformara en una experiencia para el niño.
“Me encanta que los Orioles y Under Armour compartan la misma idea de poder ayudar a todos de la manera que sea posible”, comentó Henderson. “Poder diseñar un botín que ayude a este chico a cumplir su sueño de jugar deportes ha sido realmente divertido de hacer”.
Henderson, quien creció en Alabama y practicó muchos deportes mientras se desarrollaba, ahora que ya juega en Grandes Ligas disfruta buscar oportunidades para retribuirle a los niños. “Estoy a favor de cualquier deporte, así que es realmente genial poder ayudar a alguien a seguir con su sueño de jugar su deporte favorito. No podría estar más contento de poder ayudarlo”, señaló. Y añadió que, en el fondo, la sensación de contribuir es la que más se siente: “Poder ayudarles de cualquier forma para continuar su carrera atlética, honestamente, es una gran sensación”.