Jesse Lingard hace historia como el primer inglés en la liga de Brasil con Corinthians
Jesse Lingard afronta en Corinthians uno de los desafíos más exigentes de su carrera. El centrocampista inglés, de 33 años, llegó al fútbol brasileño en marzo de 2026 tras quedarse sin equipo al finalizar su etapa en el FC Seoul de Corea del Sur, y ya ha inscrito su nombre en la historia al convertirse en el primer inglés que disputa la máxima categoría de Brasil.
El futbolista nacido en Warrington vuelve a salir de su zona de confort después de haber dejado Nottingham Forest, pasar varios meses como agente libre y relanzar su carrera en Asia. En São Paulo comparte vestuario con Memphis Depay, otro exdelantero del Manchester United, en un contexto completamente distinto por idioma, cultura y presión competitiva.
La adaptación deportiva de Lingard ha sido positiva, pero en Corinthians el rendimiento suele medirse también fuera del campo. Anderson advirtió que la afición del club paulista exige una entrega total y que la respuesta puede ser especialmente dura cuando los resultados no acompañan. “Es un club muy difícil. Si le va bien, todo será bueno; si le va mal, la gente puede romperle el coche o ir a buscarlo para hablar con él”, señaló.
El exjugador brasileño considera, no obstante, que la elección de Lingard puede resultar acertada. Destacó su personalidad, su capacidad para disfrutar del juego y el carácter que mostró desde joven. “Lo vi con 15, 16 y 17 años. Es un chico increíble, divertido y muy buena persona. Creo que le irá bien y que puede hacer cosas grandes para el club”, afirmó.
La exigencia de un fútbol sin tregua
Anderson recordó que la intensidad del entorno brasileño puede afectar incluso a futbolistas experimentados. Según explicó, los jugadores de los grandes equipos no suelen tener una vida relajada: las críticas pueden alcanzar a sus familiares, incluso a madres e hijos en el colegio. “O todos te quieren o todos te odian”, resumió al describir el clima que se vive alrededor de los clubes más populares.
En ese sentido, Lingard deberá responder tanto ante el cuerpo técnico como ante una hinchada que no tolera bajadas de nivel. Su vínculo con Corinthians es por una sola temporada, por lo que cada actuación será determinante para ganarse una renovación y prolongar su aventura sudamericana.
El inglés ya comprobó el impacto que puede generar lejos de su país durante sus 22 meses en Asia, donde llegó a ser tratado como una estrella. Brasil representa ahora una prueba de mayor presión, aunque también una oportunidad para consolidar otra etapa productiva de una trayectoria marcada por decisiones poco convencionales.
Anderson también vinculó el panorama local con las dificultades que atraviesa el fútbol brasileño. Aseguró que, salvo excepciones como Flamengo y Palmeiras, muchos clubes cargan con deudas cercanas a los 1.000 millones, una situación que favorece la salida prematura de talentos de 15, 16 o 17 años hacia el extranjero.
Para el brasileño, esa fuga complica la reconstrucción de una selección que busca recuperar el prestigio de épocas encabezadas por Neymar, Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo y Romário. Pese a ello, remarcó que Brasil mantiene figuras de primer nivel como Vinícius Júnior en el Real Madrid, Raphinha, Matheus Cunha en Manchester y Bruno Guimarães en Arsenal, además de contar con Carlo Ancelotti en el banquillo. La incógnita, sostuvo, pasa por lograr que ese potencial funcione como colectivo.