JJ Peterka llega a Boston y se reencuentra con Matt McIlvane en la NHL
Boston — JJ Peterka y Matt McIlvane llevaban años soñando con reencontrarse en la NHL. Esa posibilidad se concretó luego de que el delantero, de 24 años, fuera enviado a los Boston Bruins por la Utah Mammoth el viernes, apenas dos semanas después de que McIlvane asumiera como asistente del equipo.
Peterka y McIlvane: el reencuentro que aterriza en Boston
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Origen del sueño | Experiencia compartida en EC Salzburg (2020-21) en la ICE Hockey League en Austria |
| Movimiento en NHL | Peterka fue canjeado a Boston por la Utah Mammoth el viernes |
| Condiciones del acuerdo | Dos selecciones de primera ronda: la #23 del Draft 2026 y una primera condicional en 2028 |
| Contrato | Cuatro campañas restantes dentro de un contrato de cinco años y 38.5 millones de dólares (promedio 7.7 M) |
La historia arranca en la etapa de Peterka con EC Salzburg, cuando tenía 18 años y estaba cedido desde EHC Múnchen en la liga alemana. En ese mismo entorno, McIlvane trabajaba como entrenador, formando una conexión que con el tiempo se transformó en aspiración compartida.
“Siempre fue nuestro sueño estar juntos en la NHL”, comentó Peterka. Para él, la realidad llegó con el intercambio que lo llevó a Boston, después de que McIlvane fuera contratado como asistente en el cuerpo técnico de los Bruins.
El sábado, el propio Peterka amplió el contexto de su relación: “Tenemos una relación súper buena. Trabajamos mucho juntos en patinaje y habilidades, para intentar llevarme a la NHL. Desde entonces, ha sido una relación increíble y positiva”.
La llegada del delantero no se explica únicamente por el vínculo con McIlvane. Tras ser adquirido por dos primeros turnos, Peterka también identifica un entorno favorable por el perfil del equipo: Marco Sturm, primer y único técnico alemán en la NHL; Lukas Reichel, con quien creció enfrentándose y que además lo tuvo como compañero en la selección nacional de Alemania; y Casey Mittelstadt y Henri Jokiharju, con quienes coincidió en los Buffalo Sabres.
Además, Peterka considera que jugar en Boston implica un cambio que puede adaptarse bien a su estilo, incluso con el componente cultural de una ciudad europea “imitada” en Norteamérica.
Pero, más allá del encaje humano y de la estructura, el punto clave para los Bruins es el potencial ofensivo de Peterka. El equipo busca volver a ser protagonista, sumar velocidad y talento del bloque superior, sin quedar atrapado en un proceso largo de reconstrucción. En la campaña actual, Boston terminó con récord de 45-27-10 y consiguió su boleto a los playoffs como el primer comodín del Este, aunque cayó ante los Sabres en la primera ronda en seis partidos.
Para Peterka, el tramo más reciente con la Mammoth fue corto y, según su propia evaluación, no salió como esperaba. Fue adquirido por Utah el 26 de junio de 2025 desde Buffalo. En el ciclo regular registró 47 puntos (25 goles y 22 asistencias) en 82 encuentros, pero se quedó sin anotaciones en los seis juegos de postemporada frente a Vegas Golden Knights. El rendimiento bajó respecto a la temporada anterior con Buffalo, donde sumó 68 unidades (27 goles y 41 asistencias) en 77 partidos.
También hubo variación en los minutos sobre hielo: Peterka promedió 15:59 por partido con Utah, en comparación con 18:11 en su última campaña con los Sabres. Con ese panorama, el intercambio a Boston llegó exactamente un año después del movimiento previo.
Peterka cuenta que, aun con el cambio inminente, la noticia lo tomó por sorpresa. Recibió la información alrededor de la 1:00 a.m. hora local en Múnich. Aun así, el delantero tiene por delante cuatro temporadas dentro del contrato firmado por cinco años y 38.5 millones de dólares (promedio de 7.7 millones), acuerdo que se concretó el día en que fue traspasado a Utah.
Sobre su paso por Utah, Peterka fue directo: “Obviamente no estaba feliz con la forma en que estaba jugando. Siento que puedo aportar mucho más de lo que mostré. Estoy súper emocionado por la oportunidad en Boston. Creo que va a ser una gran combinación. Estoy muy contento en general”.
El gerente general de Boston, Don Sweeney, explicó que el papel de Peterka en Utah se volvió más complementario tras pedidos de Buffalo para que impulsara la ofensiva. Sin embargo, el delantero no buscó excusas: “Cuando se trata de eso, asumo toda la responsabilidad. No me gustaba cómo estaba jugando. Sencillamente, sé que tengo mucho más para dar”.
¿En qué se traduce ese “más”? Para Sweeney, el aporte arranca con su rapidez. “Velocidad y habilidad”, dijo el directivo. “Tiene un disparo de nivel élite. Probablemente nos dé otra mirada desde la zona de los codos en una situación de juego de poder. Sus minutos en power play bajaron un poco el año pasado. Pero su producción a 5 contra 5 ha sido realmente buena. Puede jugar por ambos costados. Podría emparejarse con distintos tipos de centros, ayudar a empujar una línea, pero también acompañar a los mejores jugadores en los escenarios en los que buscamos mejorar”.
Con la directiva clara de incorporar velocidad y talento del top seis, Peterka encaja en el plan. El jugador describió su techo de juego: “Cuando estoy en mi mejor versión, puedo marcar prácticamente desde cualquier lado. Hago muchas jugadas y sí, tomo el control del juego. Creo que eso es algo que puedo aportar con seguridad cuando juego en mi nivel más alto. Ahora mismo, el enfoque principal es recuperar mi confianza y volver a poner mi nivel donde estaba”.
Los Bruins podrían ubicarlo en la primera línea junto a David Pastrnak o, alternativamente, usarlo como ala derecha para sostener la segunda unidad. Al preguntarle sobre la posibilidad de compartir con Pastrnak, Peterka sonrió ampliamente: “Sería un gran honor”.
En todo caso, el elemento más importante para Boston es el techo goleador que suma Peterka. El objetivo es aprovechar los años pico de jugadores como Pastrnak, de 30 años, el defensa Charlie McAvoy, de 28, y el portero Jeremy Swayman, de 27, mientras el equipo intenta dar el siguiente paso.
Sweeney remarcó el valor de sumar a alguien que, además, aporta en términos de edad. “El potencial de marcar es claramente una ventaja para nosotros para integrarlo al grupo, y la franja de edades es atractiva. Pienso que se ajusta al conjunto de nuestros jugadores y sirve de puente con la próxima camada que esperamos que siga desarrollándose, y que ojalá podamos sumar con el paso de los próximos años”, concluyó.