Julián Álvarez rechaza al Arsenal y sueña con el Barcelona, según el Atlético
El futuro de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid se ha convertido en el gran foco del cierre estival: el club rojiblanco, al menos en el plano de las negociaciones, ya habría abierto la puerta a una salida hacia el Arsenal. La posibilidad se plantea en un contexto tenso en el Metropolitano, con una afición cada vez más dividida y con el técnico Diego Simeone intentando sostener públicamente la calma.
Quick facts
- El Atlético Madrid habría contemplado una salida de Álvarez rumbo al Arsenal.
- La operación podría incluir un intercambio por el delantero Viktor Gyökeres.
- Álvarez solo aceptaría salir de Madrid para jugar en el Barcelona, club que considera su “sueño”.
- Barcelona habría visto rechazada una oferta de 100 millones de euros durante el verano.
- El director general Miguel Ángel Gil Marín mantiene que la cláusula de 500 millones es la vía de salida.
- En el inicio de LaLiga 2026-27, el Atlético ganó 2-0 al Málaga, pero Álvarez no fue convocado.
- La grada del Metropolitano reaccionó con silbidos y cánticos contra el argentino.
- Simeone explicó que Álvarez quedó fuera por falta de ritmo tras su participación con Argentina.
La historia de Álvarez no solo compite en el mercado: también choca con la voluntad del jugador. Según lo que se ha trasladado, el ex futbolista del Manchester City tiene claro el destino y no contempla otra salida que no sea Barcelona. Esa postura llega después de fricciones en el último tramo del verano, donde el futbolista habría hecho visibles sus preferencias también en el ámbito internacional.
Del lado rojiblanco, el freno ha sido constante. Miguel Ángel Gil Marín ha sostenido públicamente que la intención del Atlético es retener al delantero y ha marcado la línea roja en su valoración: “No queremos transferirlo”. Además, afirmó que no aceptaron la propuesta de 100 millones de euros y que tampoco entrarían en cifras del tipo 150 o 200 millones, subrayando que la cláusula de rescisión asciende a 500 millones como condición real para cualquier salida.
En este escenario, el Barcelona habría tenido que esperar. Los intentos del club catalán habrían quedado aparcados tras el rechazo a una oferta fuerte de 100 millones de euros, un movimiento que dejó a Atlético y Barça en posiciones distintas justo cuando el tiempo de fichajes se acelera.
La tensión en el Metropolitano tras la ausencia
La situación explotó en el césped antes que en los despachos. Durante la victoria del Atlético de Madrid por 2-0 ante el Málaga, en la primera jornada de LaLiga 2026-27, la ausencia de Álvarez provocó reacciones desde la grada. Un sector de la afición local se hizo notar con silbidos y cánticos dirigidos al argentino, en un partido donde Simeone lo dejó fuera de la convocatoria del día.
Tras el encuentro, el entrenador habló del momento sin cerrar la puerta a nada, aunque evitando concretar nombres. “Tenemos gran respeto por nuestra gente”, dijo. También insistió en la idea de que el club está abierto a “posibilidades específicas”, recordando que mientras exista margen de mercado mantiene esa disponibilidad hasta que el cierre llegue, aunque sin indicar que esté negociando con alguien en particular.
Sobre el motivo deportivo de la baja, Simeone dio una explicación clara: el futbolista fue descartado por falta de condiciones físicas y de ritmo tras lo que hizo con Argentina, donde llegó al partido final del Mundial. El técnico añadió que en los próximos días el jugador podría ganar progresión para acercarse al punto que el Atlético necesita.
Con el calendario acercándose al límite del mercado, el caso de Álvarez reúne todas las tensiones a la vez: una posible vía con Arsenal y un posible trueque por Viktor Gyökeres, el deseo del delantero de recalar en Barcelona, y la postura pública del Atlético, que insiste en que solo una cifra muy alta abriría la puerta. En las próximas horas, el Atlético tendrá que decidir si presiona para una salida vinculada al plan de mercado de otras partes, si termina cediendo al interés del Barça, o si intenta reintegrar a un jugador cuyo futuro, por ahora, apunta lejos de Madrid.