Juventus define objetivos: Mateta y la salida de jugadores para reforzar ataque
La Juventus ya trabaja con una hoja de ruta clara para el próximo curso: reforzar su línea ofensiva con un delantero centro más físico que amplíe las opciones de Luciano Spalletti, pero con una condición determinante por delante. Antes de cerrar llegadas, el club necesita liberar espacio en el plantel y generar margen económico mediante salidas que permitan acelerar el mercado.
En ese contexto, la dirección deportiva viene analizando distintos perfiles y, entre ellos, el nombre de Jean-Philippe Mateta ha vuelto a ganar peso. El delantero del Crystal Palace ofreció su situación y su disponibilidad a la entidad turinesa, y su reaparición en la agenda del equipo italiano se explica también por el cambio de entrenador en el cuadro londinense. Mateta mantiene contrato con el club de Selhurst Park hasta junio de 2027 y estaría interesado en explorar alternativas tras la modificación del banquillo.
Más allá del francés, la Juventus mantiene vigilancia sobre otros jóvenes delanteros europeos con potencial para aportar profundidad. Entre los nombres que aparecen en el radar figuran Arnaud Kalimuendo, del Nottingham Forest, y Nick Woltemade, del Newcastle United, que también han sido considerados por otros grandes de la Serie A, como el Napoli. En paralelo, el club debe ajustar cualquier operación a dos prioridades: el encaje financiero y la disponibilidad real de plazas en el plantel, especialmente en una ventana que entra en su tramo final.
El punto clave, sin embargo, no está en la lista de objetivos, sino en lo que falta por resolver en las salidas. Para que las negociaciones por nuevos refuerzos tomen velocidad, la Juventus necesita despejar tanto presupuesto como espacio en el vestuario. En ese apartado, el adiós de Jonathan David aparece como requisito esencial para que el club pueda avanzar con sus movimientos ofensivos.
Con el mercado acercándose a su cierre, la Juventus intenta coordinar dos frentes: decidir el delantero centro que mejor encaje con el plan de Spalletti y, al mismo tiempo, destrabar las salidas pendientes para que esos fichajes puedan convertirse en operaciones concretas. La evolución de los acuerdos de salida marcará el ritmo del verano en Turín y, con ello, el alcance de la apuesta por “fuego directo” en la delantera.