Kahn rechaza culpar a Nagelsmann y señala el debate sobre Alemania en crisis
Oliver Kahn rechazó de plano que Julian Nagelsmann deba cargar con la responsabilidad por la eliminación sorpresiva de Alemania en los octavos de final del Mundial, tras caer ante Paraguay. El ex directivo del Bayern Munich sostuvo que centrar el debate únicamente en el seleccionador tapa cuestiones que, a su juicio, vienen afectando al fútbol alemán desde hace años.
El argumento de Kahn: el problema no es solo el entrenador
En su análisis, Kahn subrayó que el conjunto germano ha repetido fallos en la Copa del Mundo bajo tres técnicos distintos: Joachim Low, Hansi Flick y Nagelsmann. Aunque cada uno aplicó ideas futbolísticas y esquemas de trabajo diferentes, el desenlace en la competición fue igualmente decepcionante, algo que el ex CEO interpreta como una señal de que el origen del problema está más allá del banquillo.
Tras la eliminación, Kahn publicó en LinkedIn para explicar por qué considera que la discusión sobre el próximo entrenador no aborda el núcleo de la cuestión. Para él, los resultados reiterados con distintos responsables apuntan a carencias de fondo en la estructura de la federación alemana (DFB).
“El debate sobre el próximo seleccionador se desvía del punto”, escribió. “Tres entrenadores de la selección han fallado en el mismo tramo: Joachim Low, Hansi Flick y Julian Nagelsmann. Tres formas diferentes de plantear los partidos. Tres estilos de liderazgo distintos. El mismo resultado… Si tres técnicos, con enfoques diferentes, siempre tropiezan en el mismo punto, la causa está más profundo”.
El momento clave: los penales y el rol de Kimmich
Además de señalar el patrón general de resultados, Kahn apuntó a un instante concreto del torneo como el más revelador de la eliminación: la tanda de penaltis. En ese contexto, mencionó la acción del capitán Joshua Kimmich, quien, según su lectura, buscó voluntarios antes de ejecutar los lanzamientos decisivos.
Kahn añadió: “Cuando la tanda entró en el tiempo extra, se vio a Joshua Kimmich mirando alrededor para encontrar quien lanzara. Para mí, ese fue el instante más ilustrativo de esta eliminación. Un equipo grande no mira para encontrar voluntarios en ese momento. Tiene jugadores que exigen el balón”.
Exigencia a la DFB: cambiar el enfoque del alto rendimiento
Más allá del terreno de juego, el ex directivo lanzó un desafío directo a la DFB para que replantee su manera de gestionar el rendimiento de élite. Kahn considera que el organismo se ha acomodado y que, en lugar de priorizar el carácter colectivo y la dureza necesaria para ganar títulos internacionales, ha comenzado a dar más peso al prestigio y a los egos individuales.
“Una organización fuerte no se define por un solo éxito, sino por su capacidad de generar un rendimiento excepcional de forma constante”, explicó. “En entidades así, la responsabilidad no se deja al azar. Se entrena, se demuestra y se vuelve algo natural. El rendimiento pesa más que el estatus; la ambición supera la comodidad, y el equipo es más importante que el protagonismo individual”.
“Quizá ahí está el gran malentendido que tenemos. Admiramos el rendimiento de nivel máximo, pero cada vez estamos menos dispuestos a aceptar el precio que exige. Queremos resultados de primer nivel sin la presión máxima. Queremos resultados extraordinarios sin hacer sacrificios. Pero el alto rendimiento no funciona así”, concluyó.
El futuro de Nagelsmann, en el aire
La eliminación de Alemania del Mundial casi con seguridad incrementará el escrutinio sobre la estructura general de la DFB. Aun así, todavía no está claro qué decisión tomará la federación con Nagelsmann: se debatirá si continúa o si se opta por apartarlo del cargo. Lo que sí dejó claro el entrenador es que no piensa renunciar y que permanecerá al frente si conserva la confianza del organismo.