Klopp avisa a Iraola: Liverpool necesitará trabajo y “un poco de suerte
Jürgen Klopp mostró su respaldo a Andoni Iraola como próximo entrenador de Liverpool y dejó claro que, para que el vínculo entre el club y su nuevo técnico sea realmente duradero y exitoso, además de trabajo necesitarán “un poco de suerte” en el camino. El ex estratega de los Reds, que ahora ocupa el cargo de responsable de fútbol global en Red Bull, habló con franqueza sobre el momento que atraviesa la plantilla y sobre cómo se construyen los procesos cuando los resultados no acompañan.
El salto de Iraola y la lección del último tropiezo
Klopp disfrutó de un ciclo de nueve años en Anfield marcado por títulos. Durante su etapa, Liverpool conquistó su sexta Champions League y puso fin a una espera prolongada para volver a ganar la Premier League. Sin embargo, el alemán anunció su salida de forma sorpresiva en la temporada 2023-24, dejando una estructura ya asentada pero con un desafío inmediato para quien tomara el relevo.
Su sucesor, Arne Slot, devolvió al equipo a lo más alto del fútbol inglés desde el primer momento, liderando al plantel en el tramo inicial con éxito inmediato. No obstante, su etapa terminó la pasada campaña tras un desenlace que dejó a Liverpool en el quinto lugar de la clasificación final.
Con ese contexto, Iraola fue confirmado como entrenador del conjunto de Anfield a principios de este mes. Klopp, en esa línea, insistió en que el objetivo ahora es que “encaje” todo: entrenador, ideas y adaptación del grupo para que el proyecto pueda sostenerse en el tiempo.
Al ser consultado por lo que pudo haber fallado en el curso anterior, Klopp respondió que no estaba lo suficientemente cerca para juzgar con precisión. Afirmó que, tras haber visto al equipo celebrar un título liguero un año antes, no tenía claro qué se torció en la campaña siguiente. Reconoció que la mayoría no estuvo satisfecha con lo ocurrido durante el torneo, aunque remarcó que la clasificación para la Champions League siguió siendo un logro relevante.
En ese punto, el técnico explicó que el cambio de ciclo —con un nuevo entrenador y una figura que considera de gran nivel— permite “volver a empezar”, pero subrayó que el funcionamiento conjunto debe consolidarse durante mucho tiempo y que, para ello, la fortuna juega un papel.
Además, Klopp recordó que Liverpool ya vivió una situación inesperada antes del curso anterior, un tipo de circunstancias que —dijo— es especialmente complicado gestionar. En concreto, aludió al fallecimiento de Diogo Jota el verano previo. “No sé exactamente qué ocurrió”, señaló, pero sostuvo que esa etapa ya quedó atrás y que ahora el club puede mirar hacia el futuro.
Klopp habla de Salah: amistad, números y exigencia
En otra parte de la conversación, Klopp amplió el foco hacia su relación personal con Mohamed Salah. El ex entrenador, actualmente ligado a Red Bull como responsable de fútbol global, indicó que su vínculo con el delantero egipcio se fortaleció desde que terminó la etapa jugador-entrenador, y aseguró que hoy comparten una amistad.
Aun así, recordó que incluso con una relación provechosa, no siempre estuvieron alineados en todo. En 2024 se produjo un momento llamativo en un partido de Premier League en el Estadio de Londres, donde hubo un choque en la línea técnica que funcionó como punto de tensión durante el juego.
Klopp explicó que, como amigo, la dinámica cambió: dijo que intenta ser cercano con sus futbolistas, aunque admitió que mientras se trabaja juntos no siempre es posible ser “el mejor amigo”, porque el entrenador tiene decisiones que pueden no gustar. “Lo bueno es que eso ya pasó”, afirmó, y remarcó que los recuerdos positivos suelen ser lo más fuerte en la vida. También reveló que, en ese momento, Salah estaba disputando el Mundial.
Asimismo, el alemán señaló que había estado escribiéndole a su ex jugador sobre el avance de Egipto a la ronda de 32 antes de la entrevista. Klopp firmó a Salah procedente de Roma en un acuerdo que fue récord de club para Liverpool antes de la campaña 2017-18.
Con el paso del tiempo, Salah se convirtió en la figura central del ataque de Liverpool, anotando más de 300 goles con la camiseta del club antes de marcharse al término de la última temporada.
Klopp sostuvo que Salah es un ejemplo para muchísimas personas, no solo en el mundo árabe, y añadió que Egipto para él no permite “descansos” por la fama que el jugador le trajo en el país. Resaltó que, si bien hubo suerte con varios futbolistas, considera que con “Mo” en particular el nivel y los números logrados durante los años están al máximo, sin comparación.
- Klopp afirmó que su relación con Salah evolucionó de la exigencia diaria a una amistad.
- Recordó un episodio de desacuerdo en un partido de Premier League en el London Stadium durante 2024.
- Subrayó que Salah fue fichado desde Roma en un traspaso récord previo a la campaña 2017-18.
- Destacó que el delantero superó los 300 goles con Liverpool y dejó el club al final de la temporada más reciente.
Qué hacer cuando una estrella no está al nivel
Klopp también se refirió a la forma de construir un equipo cuando un jugador determinante, como Salah, no atraviesa su mejor momento. Dijo que es tentador “señalar” qué debería mejorar y en qué aspectos, pero aclaró que el trabajo cotidiano cambia la percepción: cuando convives con un futbolista día tras día, se entienden mejor sus ritmos, procesos y ajustes.
El técnico defendió una idea clara: “Quiero que lo intente. Quiero que falle”. Argumentó que si no se permite fallar, tampoco se asumen riesgos, y si no hay riesgos, no aparece la emoción ni el salto de nivel. En su visión, sin probar cosas que otros no se atreven a intentar, es difícil avanzar hacia lo mejor.
Klopp admitió que Salah quizá no rindió perfecto cada jornada, pero aseguró que no recuerda a ningún jugador que lo haya hecho. Como entrenador, dijo que siempre se perciben detalles para mejorar, pero al mirar en retrospectiva sostuvo que lo que se vivió fue “grandeza”: la mayor parte del tiempo, Salah respondió de manera extraordinaria, aportó goles decisivos, destrabó partidos y empujó al equipo al siguiente escalón.
Para cerrar, Klopp afirmó que nadie fue perfecto —ni siquiera Messi o Ronaldo, y tampoco Salah—, pero que los grandes futbolistas están “más cerca” de esa perfección que el resto, por la consistencia que mantienen y el impacto que generan.