Kostovic cumple su sueño: se cruza con Sabalenka en Wimbledon
LONDRES— Teodora Kostovic, de 18 años, esperó el momento justo en Wimbledon para estrenar su presencia en el cuadro principal de un Grand Slam. Tras superar la fase de clasificación, soltó una frase que funcionó como declaración de intenciones: quería medirse con Aryna Sabalenka.
Kostovic pide a Sabalenka y la sortea en Wimbledon
| Momento | Dato |
|---|---|
| Clasificación de Wimbledon (ronda final) | Venció a Zhu Lin por 6-3, 6-4 |
| Declaración tras clasificar | Manifestó que quería enfrentar a Aryna Sabalenka |
| Sorteo del cuadro principal (1.ª ronda) | La emparejó con la N.° 1 del mundo, Sabalenka |
| Contexto previo | Kostovic busca “ver si puede” con el poder de la rival |
Menos de un día después, el sorteo le devolvió exactamente lo que había pedido. El viernes, Wimbledon emparejó a la joven serbia con la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, en el primer partido del torneo.
Sin embargo, la motivación de Kostovic no se limitaba a la postal del gran escenario. Su interés principal era comprobar su nivel frente a una tetracampeona de Grand Slam y, de paso, sostener el pulso con la favorita del certamen.
“A ver si puede con mi potencia”, respondió Kostovic, levantando una ceja. “Claro que puedo ganarle. Puedo ganarle a cualquiera cuando estoy en mi mejor versión”.
Kostovic lleva tiempo siendo señalada como una de las mayores esperanzas de su país. Antes de dar el salto definitivo, ya había mostrado su talento en categorías inferiores: fue número 4 del mundo en la categoría júnior y, además, conoce bien la hierba.
Hace dos años, venció a Iva Jovic para conquistar el título juvenil en Roehampton. La propia jugadora reconoció que regresar esta semana a esas mismas canchas le dio un impulso extra para superar la clasificación.
“No he perdido aquí”, aseguró. “Siento que esta es mi pista”.
Con la mirada puesta ya en el circuito profesional, Kostovic orientó su temporada 2025 hacia un progreso meteórico. En el cierre del año logró saltar desde el puesto 898 hasta el 190 del ranking.
En paralelo, fue ganando una reputación propia por sus celebraciones intensas dentro de la pista. Ese estilo se dejó ver con claridad durante su avance en el cuadro de Madrid, donde logró una irrupción destacada al superar a Elena-Gabriela Ruse por 6-4, 2-6, 7-6(3) en la fase previa.
Tras ese partido, la pareja no estrechó la mano al terminar, pero Kostovic no se ha mostrado dispuesta a suavizar su manera competitiva. En su lectura, el tour tendrá que acostumbrarse a su energía.
“Soy una gran luchadora”, comentó. “Sí, peleo por cada punto, y creo que todas las chicas ya lo saben. No me rendiré jamás. Aunque vaya perdiendo 6-0, 5-0, 40-0, seguiré peleando y peleando, porque así soy”.
Como es habitual en su historia, el origen de Kostovic también tiene un nombre propio: Novak Djokovic. Nacida en Belgrado en 2007, la serbia atribuye su manera directa y frontal de jugar a los recuerdos de infancia, cuando en casa se vivía con mucha intensidad cada partido grande del tenista.
“Dios mío, era tan estresante cuando él jugaba en la televisión”, dijo. “Toda mi familia—mi abuela, mi papá, todos—se ponían delante del televisor y empezaban a gritar: ‘¡Gánales a todos! ¡Tú puedes!’. Y yo pensaba: ‘Guau, esto es interesante. Quiero probarlo’. Así fue como realmente me enamoré de este deporte”.
La ambición de Kostovic se notó incluso antes de que el circuito le diera el escenario. Cuando tenía solo 5 años, le dijo a su padre que quería convertirse en “la mejor jugadora de la historia”, incluso por encima de Djokovic.
La respuesta de su padre fue simple: no hacía falta ser la número uno, solo intentarlo con todas sus fuerzas.
Más de una década después, ese objetivo central sigue intacto. “Sé que muchos padres son muy duros y presionan mucho a sus hijos”, explicó. “Pero mis padres son súper tranquilos. Incluso si pierdo algunos partidos, ellos me dicen: ‘Confiamos en ti’”.
Y añadió: “Otros padres empujan a sus hijos, pero yo empujaba a mi papá para que viniera a entrenar conmigo, para hacer práctica extra, para sumar preparación física extra. Él siempre tenía que encontrar tiempo para hacerlo conmigo, y de verdad se lo agradezco”.
Con una personalidad que define como tan competitiva como decidida fuera de la pista, Kostovic se muestra serena ante la idea de debutar en una pista de exhibición. Tanto por su forma de ser como por su estilo, entiende el tenis como entretenimiento puro.
“Me gusta ser creativa, hacer algunas demostraciones en la cancha”, afirmó. “También para que la gente se divierta cuando me ve, porque me encanta lo que estoy haciendo. Quiero que ellos también se vayan felices”.