La afición del Rayo protesta contra Martín Presa y detiene el partido en Vallecas
El regreso del Rayo Vallecano a Vallecas para disputar su primer partido liguero en casa de la temporada quedó marcado por una protesta masiva contra Raúl Martín Presa. La afición convirtió la reapertura del estadio en una demostración de rechazo a la gestión del presidente y propietario, con lanzamientos al césped, cánticos y varias interrupciones del encuentro.
Un partido detenido por las protestas
- En el minuto 13 comenzaron a caer objetos sobre el terreno de juego, una situación que obligó al árbitro a detener el choque para proteger a los futbolistas.
- La protesta continuó durante los minutos posteriores y provocó sucesivas pausas, mientras responsables del club y agentes policiales trataban de recuperar el control en las gradas.
- El césped quedó cubierto de desperdicios, aviones de papel y pequeñas pelotas, lo que dificultaba el desarrollo normal del juego y el movimiento del balón.
- En el minuto 20, la megafonía advirtió de que el partido podría ser suspendido si persistían los lanzamientos.
- Los Bukaneros, el sector ultra más activo de la hinchada rayista, encabezaron los gritos reclamando la salida inmediata de Presa.
- Óscar Valentín e Isi Palazón se acercaron a la grada para pedir calma, aunque sus mensajes apenas lograron rebajar el clima de tensión.
El conflicto por el estadio agrava el malestar
La vuelta a Vallecas debía representar una celebración para el club y su entorno, pero terminó siendo una exposición pública del desgaste entre la directiva y una parte mayoritaria de los seguidores. El Rayo había tenido que trasladar sus partidos como local a Leganés después de que la administración regional retirara la licencia del estadio por su estado de deterioro y las dudas sobre su seguridad estructural.
La mudanza generó un fuerte rechazo entre los aficionados. Buena parte de la masa social optó por no acudir a los encuentros disputados fuera de su barrio, al entender que la prioridad debía ser resolver los problemas del estadio histórico en vez de instalarse de forma temporal en otro distrito.
La reapertura de Vallecas, lejos de cerrar esa herida, dio a la grada un escenario para reclamar cambios. Entre las críticas dirigidas a Martín Presa figuran la falta de inversión y el deterioro de las instalaciones, además de una gestión que los seguidores consideran alejada del carácter vecinal y comunitario del Rayo.
Una protesta que venía de lejos
El enfrentamiento entre la hinchada y la presidencia no es reciente. En el amistoso de pretemporada ante el Cagliari, aparecieron pintadas contra Presa en el estadio, incluidas algunas dirigidas específicamente hacia el palco presidencial.
Antes del partido, el consejero regional de Deportes, Mariano de Paco, había intentado transmitir tranquilidad con un mensaje en el que aseguró que el Rayo tendría el campo que merece y pidió confianza. Sin embargo, la respuesta de la grada en la vuelta a Vallecas evidenció que esa confianza está muy deteriorada.