La afición del Valencia protesta por el 5-0 del Barça y clama contra Lim
La goleada 5-0 del Barcelona en Mestalla desató una jornada de máxima tensión en el Valencia, con protestas que se extendieron desde el exterior del estadio hasta las gradas y que dejaron una imagen de ruptura con la plantilla y la directiva. El mal momento deportivo, que ya se refleja en el arranque liguero, se convirtió en el detonante de una reacción organizada y sostenida por parte de los aficionados.
Protestas coordinadas en la previa y hostilidad en las gradas
Tras el partido, miles de seguidores se concentraron frente a las puertas del estadio para expresar su enfado por la situación del club y por el rendimiento mostrado sobre el césped. La protesta no se limitó a las inmediaciones: en el interior del recinto, grupos ultradieron prioridad a una acción planificada que retrasó la entrada hasta el minuto 19.
En las gradas, la afición dirigió su mensaje contra la jerarquía y también contra el cuerpo técnico y los jugadores. Los cánticos y silbidos se escucharon de forma persistente y el rechazo se tradujo en acusaciones de falta de compromiso. La plantilla fue señalada con el calificativo de “mercenaries”, mientras se repetían consignas exigiendo la salida del presidente Kiat Lim y del principal accionista Peter Lim, a quienes se les pidió “go home”.
Carlos Corberan, objetivo principal durante el partido
El clima de confrontación tuvo un foco claro en Carlos Corberan. La afición arremetió contra el entrenador y contra el equipo durante todo el encuentro, manteniendo el tono crítico incluso tras el resultado adverso que terminó en una derrota contundente. Los abucheos y pitidos acompañaron el desarrollo del partido hasta el final.
El presidente debutó en Mestalla con un escenario hostil
La noche también resultó particularmente incómoda para Kiat Lim, recién estrenado como presidente en 2025 y que acudió al estreno de la competición en Mestalla en medio del estallido de protesta. Desde la zona directiva, el dirigente presenció el partido en un contexto de tensión que contrastó con el debut de su etapa al frente del club.
El problema no es solo de imagen: el rendimiento reciente es otro factor que alimenta la crisis. En cuatro salidas ligueras, el equipo apenas marcó un gol, una cifra que agrava el panorama y sitúa al Valencia en la parte baja de la tabla de La Liga.
Próximos retos: Sevilla y la agenda azulgrana europea
Con la reacción social ya instalada, Carlos Corberan encara una semana exigente para recuperar la calma. El Valencia tiene por delante un viaje complicado a Sevilla el viernes por la tarde, en el que buscará frenar el deterioro deportivo y amortiguar el impacto de una afición muy enardecida.
Mientras tanto, el foco del Barcelona se desplaza a Europa. El equipo de Hansi Flick recibirá el miércoles por la noche a un rival neerlandés, el Feyenoord, en su estreno de Champions League, en una jornada marcada por la consolidación del buen momento tras el golpe de autoridad en Mestalla.