La madre de Declan Rice le reprendió por quemarse con el sol en el Mundial
Declan Rice recibió un regaño de su madre por haberse quemado con el sol, pero el centrocampista confía en que esas “secuelas” no le quitarán el calor futbolístico que necesita Inglaterra en su candidatura para el Mundial. El futbolista llegó a la concentración con una marca visible de la exposición, aunque eso no le impidió marcar y encender el avance del equipo.
Rice se incorporó al campo de preparación en Florida el sábado y enseguida sintió el impacto del clima. En las fotografías oficiales del día de sesión se aprecia una quemadura en la cabeza y los brazos, un detalle que reflejó lo exigente que resultó el cambio de temperatura para el plantel.
At a glance
- Declan Rice recibió un regaño de su madre por una quemadura solar.
- Llegó al campamento de preparación en Florida el sábado y se adaptó con dificultad al calor.
- En la sesión de fotos oficiales se le ve con quemaduras en la cabeza y los brazos.
- Marcó el gol inicial en la victoria 3-0 sobre Costa Rica en Orlando.
- Inició tarde la concentración tras la temporada con el Arsenal.
A pesar del susto en la piel, Rice fue clave en el primer examen serio. El futbolista abrió el marcador en el 3-0 ante Costa Rica disputado en Orlando, mientras el grupo de Thomas Tuchel elevaba el ritmo de sus entrenamientos con una puesta a punto que buscaba transmitir sensaciones de solidez.
El propio jugador reconoció que las imágenes de la sesión lo delataron. “Creo que todos ya han visto esas fotos; en el reportaje yo estaba rojo como un tomate”, comentó, dejando claro que la exposición al sol fue más intensa de lo previsto.
Rice también explicó el origen del regaño familiar. “Mi madre me estaba destrozando”, afirmó, en un tono que describía el enfado, pero también la preocupación por una situación que, en el fondo, terminó siendo una anécdota dentro del proceso de preparación.
Sobre los primeros momentos en la concentración, el centrocampista detalló que el trabajo inicial fue, sobre todo, adaptarse al ambiente. “El primer día, lo único era acostumbrarse a ese calor”, señaló, consciente de que no se trata únicamente de entrenar, sino de tolerar un cambio constante de condiciones.
Además, comparó la experiencia con lo que vive en Inglaterra. “Vengo de un lugar donde hace calor y frío, de todo tipo de clima; aquí llegas y siempre estás alrededor de los 30 grados, y realmente te pega en la cara”, remarcó, describiendo con claridad por qué el cuerpo tarda en responder.
Cuando le preguntaron cómo identifica el límite del esfuerzo en esas condiciones, Rice respondió con humor y precisión. “Cuando aparece la quemadura solar”, sentenció, dejando claro que su propio caso fue una señal evidente de que se pasó de rosca en el ajuste inicial.
Temporada intensa y enfoque renovado
Rice se sumó al grupo con retraso respecto al arranque del trabajo en el campamento, debido a su participación con el Arsenal. Allí vivió una montaña rusa emocional: la euforia por conquistar su primer título de Premier League desde 2004 fue seguida por la amargura de caer en la final de la Champions League contra el Paris Saint-Germain.
El centrocampista sostiene que esos altibajos fueron mentalmente agotadores, aunque también entiende que cerrar la lucha por el título le dejó una chispa extra de confianza. Según su lectura, superar esa etapa le sirve para llegar a este verano con la convicción de poder aportar a la búsqueda de la gloria de Inglaterra en el Mundial.
“Me siento como si estuviera de oro. Me encuentro muy en forma, muy fuerte”, afirmó. También reconoció que durante la temporada arrastró “un par de molestias” que gestionó bien con el cuerpo médico y el entrenador, de modo que su llegada a la concentración fue en un estado positivo.
En esa misma línea, Rice aseguró que la conquista liguera no solo fue un logro personal, sino un impulso emocional. “Ganarla para mí me ha traído confianza y también una especie de energía en las piernas”, dijo, conectando el final de la campaña con el arranque de la preparación para el torneo.
Con el título ya “cerrado” con el Arsenal, explicó que se llevó esa sensación de que el grupo también puede aspirar a grandes cosas. “Ahora que ya lo conseguimos con el Arsenal, me da la confianza de que aquí también podemos lograr objetivos importantes”, agregó.
El jugador insistió en que, actualmente, está en buen momento físico y mental. “Estoy en un lugar muy bueno ahora mismo”, subrayó, antes de precisar que, a su juicio, la temporada le exigió más por la vía psicológica que por la carga física.
“Pienso que la temporada fue más dura mentalmente que físicamente”, afirmó. Y luego trasladó esa idea al fútbol: incluso tras jugar tantos partidos, las emociones sobre el césped siguen siendo “ridículas”, en especial cuando se encadenan objetivos tan grandes.
Rice describió el vaivén de intentar ganar la liga y, después, perder una final. “Intentas conseguir la Premier League y obviamente la ganas, y luego pierdes la final: estás arriba y abajo constantemente, intentando adaptarte”, comentó, señalando que el cuerpo reacciona, pero la mente también se tiene que reprogramar.
A partir de ahí, el foco cambia de calendario y de prioridades. “Luego toda la atención se va al Mundial. Es difícil pensar en el Mundial durante la temporada porque hay tantos partidos grandes, pero cuando llegas aquí es cuando realmente empieza a pegarte”, concluyó.
Finalmente, Rice explicó cómo llegó a ese momento: sin darle demasiadas vueltas antes y con una mente más fresca al aterrizar. “Estoy contento de no haberlo pensado demasiado antes y, obviamente, ahora llego con la mente renovada, listo para arrancar”, cerró, dejando clara su intención de responder con hechos en la recta final.