La Tartan Army vuelve a rugir en Arlington y empuja a Texas con su himno
ARLINGTON — “No Scotland, No Party” volvió a sonar en el vestuario de los Rangers por segunda ocasión en apenas 10 días. La frase, que primero se escuchó en Fenway Park y que el lunes también resonó en loanDepot park, se ha convertido en un eco constante para Texas mientras una porción de seguidores escoceses sigue el Mundial.
El himno de la Tartan Army y la previa en el clubhouse
“No Scotland, No Party” funciona como canto informal para la selección escocesa y para su grupo de aficionados, la Tartan Army. Coincidentemente, mientras Escocia compite en el torneo mundial, el grupo ha asistido a dos compromisos de visita de los Rangers.
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En la conversación previa al juego, Jake Burger, primera base de Texas, aseguró que el equipo no dejó de cantar el tema. “Estamos con mucha energía”, dijo. “No creo que hayamos dejado de tararear ‘No Scotland, No Party’. Ojalá, con el triunfo que logramos allá en Boston, podamos haberles convencido de apoyar también a los Rangers”.
Plan del día: opener con Tyler Alexander y salida de Kumar Rocker
Los escoceses pudieron traer algo de suerte, al menos en la forma en que Texas preparó la estrategia. Para el compromiso del día, los Rangers incluyeron usar al relevista Tyler Alexander como “abridor” previo para Kumar Rocker, una decisión que depende de que la primera entrada salga impecable.
El manager Skip Schumaker entiende que emplear ese esquema es jugar con fuego si el arranque no se controla. En la noche del lunes, el plan no fluyó con la misma suavidad que en el juego del 20 de mayo en Colorado, cuando Rocker empujó 7 2/3 innings sin permitir carreras en una victoria de los Rangers.
Sin embargo, el plan sí tomó forma. Tras un primer episodio perfecto de Alexander, Rocker tomó la responsabilidad y realizó cinco entradas de dos carreras, colocando a Texas en posición de ganar. Además, el lanzador tejano firmó un máximo personal con nueve ponches, y los Rangers superaron a Miami 4-3 para abrir la serie.
La explicación para reservar a Rocker bajo el formato de opener fue la misma que se utilizó el mes anterior en Colorado, cuando ya había dejado una actuación sobresaliente. Según el contexto del día, las dificultades al inicio eran reales: antes del juego, Rocker acumulaba una efectividad de 9.69 en las primeras entradas y de 2.89 en el resto.
Schumaker explicó la lógica: “Creo que funcionó tan bien en Colorado y que Rock se benefició mucho de ello. Desde entonces ha estado lanzando muy bien, pero le han tocado algunos turnos que quizá hubieran sido distintos si usábamos un opener, así que queremos ver cómo se ve otra vez esta noche”.
El mánager también dejó claro que no se puede repetir el mismo movimiento en cada salida. No obstante, en la muestra corta, la idea ha mostrado resultados. “Tratamos de mezclar su rutina con lo del opener en Colorado y, por alguna razón, el opener le ha ayudado”, agregó. “Los números son los números y son reales. La razón clave es la relación ponches-pases en ambos partidos —en Colorado y hoy en Miami— contra una alineación cargada de zurdos que normalmente le complica. La verdad es que estuvo intratable. Es algo que tuvimos que hablar, pero ha sido exitoso”.
Rocker: comparación de etapas y el impacto del movimiento
Antes de la presentación en Colorado, Rocker registraba una efectividad de 4.34 en ocho aperturas. Desde el juego en Colorado —del 19 de mayo al 22 de junio— acumuló 3.93 de efectividad en siete apariciones (cinco como abridor). Ese tramo también incluyó una derrota ante Minnesota el 16 de junio, cuando permitió siete carreras, además de dos jonrones, en 3 1/3 entradas.
El propio Rocker comentó que le molestó no estar en el montículo en Boston cuando los seguidores escoceses llegaron por primera vez. Aun así, se adaptó al ambiente y sostuvo a los Rangers cerca de la victoria. También aclaró que no está completamente seguro de por qué su rendimiento fue tan favorable en esos dos partidos bajo el esquema con opener.
“Pienso que se trata de que ellos manejan bien el juego y me ponen en una situación de éxito”, dijo Rocker. “No diría que [me sorprende]. Cada vez intento salir, ser intencional y ejecutar para hacer lo mejor posible. He tenido la suerte de que esos resultados me han salido bien”.
¿Patrón o casualidad? Texas espera más apoyo escocés
Si dos ocasiones son el inicio de algo que se parezca a un patrón, Texas al menos buscará que la Tartan Army llegue tan lejos como sea posible en el Mundial y que mantenga su presencia en las tribunas. Hasta ahora, el equipo texano presume marca de 2-por-2 en sus juegos con la asistencia de la afición escocesa.
En ambos encuentros donde estuvieron los seguidores, Texas fue el equipo visitante. Aun así, la organización espera que más escoceses se sumen al apoyo en los próximos compromisos.
“Yo sí quiero ponerme un kilt”, dijo Burger. “Si alguien lo está viendo, me llevo uno gratis. Si ustedes tienen uno extra, creo que sería divertido usarlo”.
Rocker respondió entre risas: “Si Burger lo quiere, yo lo hago”.
| Dato | Valor | Contexto |
|---|---|---|
| Rocker (antes de Colorado) | 4.34 | En ocho salidas previas |
| Rocker (primera entrada) | 9.69 | Al entrar al día |
| Rocker (otras entradas) | 2.89 | Al entrar al día |
| Rocker (desde Colorado: 19 de mayo a 22 de junio) | 3.93 | Siete apariciones (cinco como abridor), con una derrota vs. Twins el 16 de junio |