La tormenta retrasa el Francia-Irak: Mbappé confiesa su nerviosismo antes de ganar
El duelo de la selección francesa ante Irak por el Mundial, disputado en Filadelfia, se vio interrumpido por condiciones meteorológicas adversas. Los responsables del encuentro decidieron suspenderlo durante un periodo prolongado y enviaron a los futbolistas de ambos equipos de regreso a los vestuarios mientras esperaban a que mejoraran las circunstancias.
At a glance
- El partido Francia–Irak en Filadelfia fue detenido por mal tiempo.
- Los jugadores regresaron a los vestuarios por un lapso extendido.
- Tras la reanudación, Francia controló el ritmo y ganó 3-0.
- Kylian Mbappé marcó dos tantos y fue clave para el triunfo.
- El capitán explicó que el retraso afectó emocionalmente la concentración.
- Francia aseguró su clasificación a la fase eliminatoria.
- Antes de eso, Les Bleus cierra la fase de grupos ante Noruega el viernes.
La demora larga dejó incertidumbre sobre cuándo se retomaría el juego. Sin embargo, cuando el árbitro dio la señal de reanudación, Francia volvió con una marcha más alta, recuperó el control y terminó imponiéndose con autoridad por 3-0.
Mbappé fue el protagonista del marcador: anotó dos veces y sostuvo la ofensiva gala hasta encarrilar el partido. Con este resultado, Francia se llevó los tres puntos y dio un paso firme hacia la fase eliminatoria del torneo.
Al término del encuentro, el delantero se mostró muy directo sobre el impacto que tuvo la pausa en su estado mental. El capitán reconoció que sostener la energía y la concentración necesarias para un compromiso internacional de alto voltaje resulta casi imposible cuando el calendario cambia por completo debido a factores externos.
“Fue una noche muy larga. Mucho tiempo pasó, a nivel emocional, y estuve muy nervioso”, confesó Mbappé. “Es muy difícil porque tuvimos que mantenernos enfocados, y estar presentes en el vestuario”.
El futbolista también detalló los obstáculos concretos de una espera de casi dos horas. Según su relato, el plantel tuvo que encontrar la forma de “matar” el tiempo sin perder el filo competitivo indispensable para superar una defensa iraquí bien plantada, tarea que se volvió aún más exigente cuando el clima permitió reanudar la acción.
“Fue una hora y media, casi dos horas, en el vestuario. Mantenerse enfocado es muy difícil. Requiere mucho. Hicimos un gran esfuerzo para seguir metidos. Es muy complicado, pero al final logramos nuestro objetivo”, añadió.
Ahora, Francia buscará aprovechar la confianza que deja el triunfo para encarar la siguiente etapa del Mundial. La victoria le aseguró a Les Bleus su lugar en la fase eliminatoria; aun así, antes de pensar en los cruces, el equipo jugará su último partido de grupo ante Noruega el viernes, con el objetivo de definir el primer puesto del grupo.