Lewis Ferguson seguirá en el Bologna tras los rumores sobre el Rangers
Ferguson ha decidido continuar en el Bologna pese a los rumores que lo situaban en el Rangers durante el mercado de verano. El capitán del conjunto rossoblù, internacional escocés y con 140 partidos oficiales en el club, reflexionó sobre su porvenir después del Mundial, pero concluyó que su siguiente paso debía seguir estando en Italia.
El centrocampista, de 27 años, atravesó una etapa de incertidumbre en la pasada campaña. Con Vincenzo Italiano al mando perdió peso en la alineación inicial: participó en 45 encuentros entre todas las competiciones, aunque solo fue titular en 32. Aun así, levantó como capitán la Coppa Italia 2024-25, uno de los grandes logros recientes del Bologna.
La llegada de un nuevo cuerpo técnico durante la pretemporada influyó en su decisión. Ferguson explicó que, aunque valoró distintas posibilidades, una salida nunca estuvo realmente cerca. El arranque con Domenico Tedesco le dio la sensación de comenzar de nuevo, antes de que el equipo volviera a cambiar de entrenador con el nombramiento de Raffaele Palladino.
“Pensé mucho en mi futuro después del Mundial y tuve algunas dudas, pero no hubo nada especialmente avanzado”, señaló Ferguson. “Al volver a la pretemporada, con un técnico nuevo, sentí que era una oportunidad para reiniciar. Al final, mi futuro seguía en Bologna. He disfrutado cada momento allí y quería seguir ese camino para ver hasta dónde puede llevarme”.
El vínculo con Rangers sigue presente
El interés del Rangers no era un asunto indiferente para el futbolista. Ferguson creció como seguidor del club de Ibrox y mantiene una conexión familiar profunda: su padre, Derek, y su tío, Barry, defendieron esa camiseta. Además, Derek McInnes, quien lo dirigió anteriormente en Aberdeen, está al frente del equipo de Glasgow.
El volante no ocultó que vestir la camiseta del Rangers fue un deseo de infancia, aunque evitó alimentar una posible operación mientras tenga contrato con el Bologna. “Mi familia está muy ligada al club y ese sueño de niño continúa ahí, pero ahora soy jugador del Bologna y no quiero hablar más de ello. Más adelante puede ocurrir o quizá no; es algo que siempre ha estado en mi cabeza”, afirmó.
Su presente inmediato pasa por corregir el delicado comienzo del Bologna en la Serie A. El equipo apenas ha sumado dos puntos en sus cinco primeras jornadas y pelea por alejarse de la zona de descenso. Ferguson ha disputado todos los minutos bajo las órdenes de Palladino, decidido a liderar la reacción desde el campo.
Con dos años todavía por cumplir en su contrato y una opción adicional de 12 meses, el capitán ha colocado la estabilidad del Bologna como prioridad absoluta. Tras convivir con tres nuevos entrenadores en apenas dos meses —incluido Sébastien Pocognoli en la selección de Escocia—, su objetivo es consolidar el nuevo proyecto y sacar al club de su crisis liguera.