Lionel Messi se despide de Argentina en un emotivo amistoso ante Benín
La selección argentina vivirá este martes una jornada cargada de emoción en el Estadio Monumental, donde Lionel Messi disputará su último amistoso con la camiseta nacional ante Benín. El encuentro, posterior al contundente 7-0 frente a Burkina Faso, será el escenario de la despedida internacional del capitán y de un reconocimiento especial al grupo que conquistó el Mundial de Qatar 2022.
Lionel Scaloni anticipó que la salida de Messi dejará una ausencia imposible de replicar, más allá de los títulos y de sus actuaciones decisivas. El técnico argentino remarcó que el impacto del ocho veces ganador del Balón de Oro trasciende lo estrictamente futbolístico y alcanza a compañeros, adversarios y aficionados de todos los equipos.
“Quedará la nostalgia de no tenerlo”, expresó Scaloni al referirse al final de esta etapa. “La selección seguirá, como debe ser, pero no será igual. Lo que transmite cuando está dentro de una cancha es algo único; genera algo en el rival, en sus compañeros, en los hinchas propios y también en los contrarios. No lo vi en ningún otro jugador”.
El entrenador, que condujo a Messi hacia las conquistas de la Copa América y la Copa del Mundo, también puso el foco en una faceta menos visible de su legado: la disciplina cotidiana. Para Scaloni, la gran referencia que dejará el rosarino a las próximas generaciones no reside únicamente en su talento, sino en su compromiso permanente con la selección.
“Es un ejemplo enorme: llega antes que todos, se va después, se cuida y encara cada partido con la misma seriedad”, señaló el seleccionador. “La gente ve al fenómeno que juega, pero sus compañeros conocen todo lo que hay detrás. Incluso cuando no necesita venir o ya está conseguida la clasificación, él está. Eso es incomparable”.
Un Monumental preparado para la despedida
La expectativa por ver a Messi una última vez en condición de local alcanzó una dimensión extraordinaria. Scaloni aseguró que la demanda de entradas superó cualquier previsión y reflejó el deseo masivo de acompañar al capitán en una noche que promete ser histórica para el fútbol argentino.
“Si existieran cinco estadios Monumental, los cinco se habrían llenado”, afirmó. El entrenador contó que recibió pedidos desde todos los lugares y reconoció que le resultó imposible responder a la enorme cantidad de personas que buscaban conseguir una localidad.
Scaloni imagina una velada atravesada por la emoción desde el instante en que Messi pise el césped. Consideró que será una fecha inolvidable tanto para el futbolista como para el público y para los integrantes de la camada campeona del mundo, a quienes incluyó en el homenaje por haber sido protagonistas de una de las mayores alegrías deportivas del país.
“Será el día de Leo y también el de sus compañeros, los que le dieron la máxima alegría futbolística y merecen vivirlo”, sostuvo el entrenador, agradecido por formar parte de una despedida que marcará el cierre de una era.
En paralelo, Scaloni volvió a referirse a las versiones sobre su propio futuro al frente del seleccionado. Aclaró que no se siente obligado a continuar y que procura administrar la exigencia del cargo para que no absorba por completo su vida personal.
El técnico recordó enseñanzas de Carlos Bilardo y una conversación con la esposa de Alejandro Sabella para explicar su postura. “Este puesto implica una responsabilidad enorme, pero hay que vivir. Si no encuentro ese equilibrio, termino siendo esclavo de la función”, resumió Scaloni, quien mantiene la motivación para seguir mientras pueda sostener esa convivencia entre la selección y su vida fuera del fútbol.