Liverpool duda con Florian Wirtz: la paciencia se agota tras su fichaje récord
La paciencia en Liverpool empieza a agotarse. La temporada 2025-26 dejó a Florian Wirtz lejos de las expectativas generadas tras su fichaje récord, y en el arranque del curso 2026-27 el club español ya se topa con un dilema: los números no terminan de acompañar y el debate sobre su papel en el equipo se ha vuelto público.
Arranque irregular y debate sobre su impacto
Tras un salto al fútbol inglés con la etiqueta de talento “generacional”, Wirtz no consiguió romper el ritmo en sus primeros meses. En el tramo de 2025-26, Liverpool sufrió para encadenar rendimiento y el extremo/creador aportó siete goles y otras tantas asistencias. A partir de ahí, las preguntas sobre su valor colectivo se intensificaron.
En lo que va de 2026-27, la situación no ha cambiado lo suficiente: el equipo, ya bajo el mando del técnico Andoni Iraola, cosechó dos empates consecutivos 2-2 ante Newcastle y Nottingham Forest, sin encontrar todavía la fluidez que se esperaba con la presencia del jugador alemán.
“Tiene que influir”: críticas tras el paso de los meses
El exfutbolista Dietmar Hamann, campeón de Champions League en su etapa en Anfield, puso el foco en lo que considera el principal problema: la necesidad de que Wirtz deje de ser un “jugador flotante” y empiece a marcar diferencias dentro del partido.
Hamann afirmó que para ganarse el respeto del resto del equipo Wirtz debe empezar a “influenciar” el juego. En su lectura, el futbolista no está para recuperar balones, sino para generar acciones decisivas: crear para el equipo y también firmar goles. Sin ese cambio de balance, el compromiso táctico que exige la Premier League termina convirtiéndose en un obstáculo.
El argumento físico y el tiempo de adaptación
El exinternacional también sostuvo que la liga inglesa implica más exigencia física y que, aunque algunos jugadores tardan en adaptarse, no todos logran consolidar su versión. Como ejemplo citó casos en los que el ajuste no se completó antes de cambiar de rumbo, señalando que el margen para Wirtz se está reduciendo conforme pasan las semanas.
¿Cuánto tiempo tiene Liverpool para esperar?
El debate interno ya no se limita a lo deportivo. A pesar de la inversión realizada por el club por un jugador que aún busca “chispa” para terminar de explotar en 2026-27, Liverpool no puede estirar indefinidamente el proceso.
Hamann remarcó que, si Wirtz no empieza a rendir con claridad y no logra influir en los partidos en las próximas semanas, en torno al parón internacional se multiplicarán las conversaciones sobre el fichaje. Incluso llegó a plantear que, con expectativas que no bajan, el propio jugador podría empezar a cuestionarse si el proyecto encaja con lo que él necesita.
Posición y producción: el enigma del rol
Otro frente abierto es el de la ubicación y el papel de Wirtz en el equipo. En el entorno del club se discute si debe actuar como un “número 10” más asociado a la creación o si su mejor lectura llega cuando juega como delantero por la izquierda, entrando hacia dentro para conectar con el área.
Hamann no culpó directamente al costado por el que participa, pero sí señaló que el fichaje se realizó para ser “el hombre principal”. En ese contexto, si un mediapunta no genera suficientes ocasiones o no suma goles, el equipo necesita reajustes y ese ajuste complica el encaje de jugadores que llegan con un rol específico, sobre todo cuando entran alternativas como Bradley Barcola.
Contrato hasta 2030 y el plan inmediato
Wirtz tiene contrato a largo plazo con Liverpool hasta 2030, pero para que los términos se sostengan en el terreno de juego el club requiere una mejora rápida: más “end product”, es decir, mayor impacto final en acciones decisivas.
Mientras tanto, Liverpool deberá reaccionar pronto. El equipo volverá a jugar el viernes con un desplazamiento a Ipswich, recién ascendido, en busca de cortar la racha de empates y de confirmar si la etapa con Iraola está encontrando soluciones o si el debate sobre Wirtz seguirá creciendo.