Luis García Plaza estalla por un codazo de Arda Güler ante el Sevilla
El Real Madrid goleó 4-1 al Sevilla en el Santiago Bernabéu, un triunfo contundente que le permite sostener su impulso antes del Clásico de la próxima jornada. Sin embargo, la noche quedó marcada por la protesta sevillista por una acción ocurrida en la primera parte, cuando el marcador todavía estaba 0-0.
En torno al minuto 22, Arda Güler y Peque disputaban una pelota en dirección al área madridista. El atacante del Sevilla recibió un codazo del internacional turco, una jugada que el conjunto visitante entendió merecedora de expulsión. Ni el árbitro ni el resto del equipo arbitral castigaron la acción con tarjeta roja y el encuentro continuó con once futbolistas por cada lado.
El resultado fue especialmente doloroso para los andaluces, que consideran que esa decisión alteró por completo el desarrollo previsto del partido. La posibilidad de afrontar más de una hora con superioridad numérica, según su lectura, podría haber cambiado un duelo que acabó resolviéndose con claridad a favor del equipo blanco.
La protesta de García Plaza
García Plaza no ocultó su enfado tras el pitido final. El técnico reconoció la superioridad del Real Madrid en igualdad de condiciones, pero sostuvo que la no expulsión de Güler privó a su equipo de competir en un escenario distinto. “El titular debería ser un codazo y se acabó. Once contra once fueron mejores, pero nos han quitado la opción de jugar otro partido”, manifestó.
El entrenador insistió en que Peque le confirmó en el descanso que había recibido el golpe y situó el momento determinante cerca del minuto 25. “Teníamos que haber jugado once contra diez durante 65 minutos. Puede que igualmente hubiéramos perdido, pero eso resume el encuentro”, remarcó, convencido de que la acción era merecedora de roja directa.
La queja sevillista no se limitó al lance entre Güler y Peque. García Plaza también señaló una falta sobre el defensor Ure en el origen de la segunda diana madridista. A su juicio, no era una infracción para expulsión, pero sí una falta clara que debió cortar la jugada antes del gol. El preparador añadió que le comunicaron que esa acción no se había mostrado en televisión.
Además, dejó en el aire la posibilidad de que el contexto de la pelea por la cabeza de la clasificación, con el Clásico ante el Barcelona a la vista, hubiera condicionado la decisión arbitral. “No sé si no querían que la distancia creciera antes del Clásico si nosotros ganábamos”, deslizó, aunque volvió a admitir que el Madrid había sido mejor mientras el choque se disputó en igualdad.
Mourinho respondió a esas acusaciones en su comparecencia posterior y negó que existieran imágenes concluyentes que respaldaran la reclamación del Sevilla. El técnico aseguró que nadie pudo enseñarle la acción denunciada, indicó que su futbolista negó haber cometido una agresión y consideró que las protestas buscaban desviar el foco de una derrota abultada.
El Madrid aparca ahora la polémica para concentrarse en su duelo ante el Barcelona, con el objetivo de reforzar su posición en la zona alta. El Sevilla, en cambio, deberá recomponerse rápidamente tras el 4-1 y encarar sus próximos compromisos de Liga con la necesidad de recuperar solidez y dejar atrás el malestar arbitral del Bernabéu.