Luke O’Nien: “Nunca se sabe cuánto dura”; su historia en el Sunderland
Luke O’Nien lo tiene claro: cuando un futbolista firma por un club no existe un guion que marque el rumbo ni la duración de la aventura. “Cuando te incorporas a un equipo, jamás puedes prever cómo saldrán las cosas ni cuánto tiempo vas a quedarte”, afirmó el defensor, de 31 años, en conversación con Radio Newcastle. “Creo que hoy en día es bastante raro que un jugador permanezca tantos años como yo”.
La próxima temporada será la novena campaña de O’Nien en el Sunderland y, además, el plan apunta a que participe en la Europa League con los Black Cats. Por sí solo, el escenario suena casi a cuento moderno: un club que vuelve a Europa después de más de medio siglo.
Del regreso a Europa al papel decisivo del capitán
- El Sunderland encarriló la etapa europea tras una temporada en la que arrancó como equipo recién ascendido y con buen respaldo económico.
- En la recta final de la Premier League, el equipo escaló hasta el séptimo puesto gracias a una victoria 2-1 en casa ante el Chelsea en la última jornada.
- O’Nien fue una pieza clave en ese desenlace: participó directamente en el segundo tanto, asistiendo para el 2-0 y firmando además su primera asistencia en la máxima categoría tras apenas unos partidos previos.
- Su presencia en el club se remonta a 2018, cuando el Sunderland aún competía en el tercer escalón del fútbol inglés y su rol estaba lejos de lo que sería después.
Para dimensionar su impacto, O’Nien acumula 329 encuentros oficiales con la camiseta del Sunderland. En el ranking histórico del club solo lo superan dos jugadores que fallecieron antes de que comenzara el nuevo milenio. Para alcanzar el primer lugar le faltan 23 partidos.
El desafío por el rol en la Premier League
Aun con números y liderazgo ganados a pulso, el interrogante es si podrá sumar esas 23 actuaciones. El entrenador Regis Le Bris le dio únicamente 12 titularidades en liga durante el curso anterior. El cambio llegó a mediados de la primera quincena de marzo, cuando el zaguero por fin lideró al equipo durante los 90 minutos completos en la Premier League.
Esa oportunidad se facilitó en parte por la baja de rivales en la plantilla debido a lesiones. A partir de entonces, O’Nien sumó cinco titularidades más antes de que concluyera la temporada.
Su primer partido como titular llegó contra el Leeds, donde además recibió el premio de Jugador del Partido. La explicación fue doble: por rendimiento, pero también por lo que representa en el vestuario y en las gradas. Los aficionados y el club lo llaman “Mr Sunderland”.
Más allá del balón: liderazgo emocional
El propio contexto futbolístico en el que se mueve O’Nien sirve para entender el debate: no es un futbolista formado para ser “de Premier” por perfil técnico o físico, y sus carencias en velocidad, lectura anticipada y toma de decisiones se notan. Cuando se le utiliza como mediocentro defensivo en una línea de tres atrás, esas limitaciones tienden a hacerse más evidentes, llegando incluso a generar burlas en redes sociales.
Sin embargo, su valor para el Sunderland se define por mucho más que lo que ocurre con el balón. Como el único superviviente del grupo que fue retratado en el documental de 2018 “Sunderland ’til I Die”, O’Nien se ha convertido en el pegamento que une a jugadores y seguidores. Es el líder emocional que una plantilla necesita: su entrega total acelera el pulso de los hinchas.
En su caso, el compromiso pesa más que la colocación táctica. Finlay Holcroft, una promesa procedente de la categoría Sub-18 del Sunderland, habló recientemente de él: “Estoy convencido de que Luke es un gran ejemplo en todos los aspectos del fútbol. Tanto como líder como, simplemente, observándolo cuando juega y viendo cómo mira el partido, cómo se comunica con los demás y ayuda a todos. Algunos no alcanzan a ver eso, pero hay mucho más de lo que parece”.
De la sexta división a Europa: la historia de su camino
Cuando O’Nien tenía la edad de Holcroft, no había señales de que su destino acabaría siendo el jugador que hoy es. “La Europa League nunca fue el objetivo soñado. No porque no la quisiera, sino porque, siendo sincero, nunca creí que fuera posible”, comentó en una charla reciente.
Su carrera comenzó en Watford, pero el club terminó comunicando que no habría contrato. Entonces su padre contactó con numerosas entidades y solo una respondió. O’Nien acabó recalando en el fútbol no profesional con Wealdstone, en el séptimo nivel.
Ese proceso ya lleva doce años. Incluso en 2015, tres temporadas antes de su fichaje por el Sunderland, O’Nien seguía jugando en el sexto escalón. Después dio un salto de dos divisiones para aterrizar en Wycombe Wanderers. Tras una campaña exitosa con el Sunderland, dejó un mensaje de agradecimiento hacia esos dos clubes: “Siempre te deberé mucho”.
Después de tres temporadas y 119 partidos oficiales con Wycombe, dio el salto a League Two para jugar en el Sunderland, que venía de descender desde el segundo escalón. Allí vivió emociones de todo tipo: comenzó con una derrota en la final de play-offs ante Charlton Athletic al término de su primera temporada; un año más tarde, el equipo terminó octavo, su peor clasificación histórica en liga.
La tendencia cambió en 2022, cuando se consolidó como titular habitual. El Sunderland logró el ascenso al Championship mediante una victoria en la final de play-offs ante su exequipo, Wycombe. Luego se mantuvo en la segunda división y, doce meses antes, selló el regreso tan esperado a la Premier League.
En la final dramática de play-offs de ese ascenso, el Sunderland ganó 2-1 ante Sheffield United con un gol en el quinto minuto de descuento. O’Nien apenas disputó ocho minutos, pero ya había acumulado 48 apariciones con el club.
Premio, contrato y ambición de récord
Mientras el Sunderland invirtió más de 210 millones de euros para prepararse para el máximo nivel, O’Nien recibió un reconocimiento deportivo: una renovación hasta 2027, con opción de extenderla por un año adicional.
Su debut europeo, por tanto, parece cada vez más inevitable. Aunque el propio jugador reconoce que debe seguir creciendo para ganarse el lugar. Ese avance es clave si quiere cumplir su aspiración de convertirse en el futbolista con más partidos en la historia del club. “He tenido partidos buenos, malos y de todo entre medio. He mejorado desde mi primer encuentro. Y si quiero llegar a 350 o más, necesito seguir progresando para no quedarme igual que ahora”, afirmó.